Editorial

Lazos entre Antioquia y Chocó
10 de Mayo de 2012


Son ideas interesantes, aun sobre el papel pero completamente viables, que buscan romper el aislamiento y tender puentes de progreso, que no pueden dinamitarse con explosiones de vulgaridad antes de ponerlas a prueba.

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No vamos a reproducir aquí las injuriosas palabras del diputado a la Asamblea de Antioquia, Rodrigo Mesa Cadavid, que han provocado la más rotunda y justificada protesta de los chocoanos y la más absoluta condena del Gobierno antioqueño, de la dirigencia política, empresarial y cívica, y también de las directivas del Partido Liberal bajo cuyo aval fue elegido. Ya tenemos bastante con el escándalo radial en torno al penoso incidente, del cual lo que se ha repetido hasta el cansancio es la procaz afirmación que lo ha hecho acreedor a la declaratoria de “persona no grata” en el Chocó. Pero nula atención se ha puesto al fondo del asunto, que es el desacuerdo, legítimo por lo demás, del señor Mesa con una de las estrategias del Plan de Desarrollo “Antioquia, la más educada”, que bien pudo exponer en términos más civilizados y respetuosos, en el marco de los debates en la Asamblea.  


Mesa ofreció disculpas públicas por su desaguisado, pero se ratificó en que no comparte la idea de destinar recursos de Antioquia para invertir en el Chocó, alegando que primero hay que resolver las necesidades del propio departamento. Vemos allí una manifestación de obtuso regionalismo, aparte de que deja la impresión de no haber leído y menos estudiado el proyecto de Ordenanza con el juicio que amerita su investidura. Con razón replica el gobernador chocoano Luis Gilberto Murillo, que “las excusas del político no son suficientes pues más allá de los términos empleados, el mensaje de Mesa refleja la forma de pensar de un sector de la política antioqueña que no quiere aceptar que ese departamento tiene una deuda con Chocó”.


De la lectura atenta de la Línea Estratégica No. 7, “Antioquia sin fronteras”, se desprende que no se trata de saldar esa deuda -aceptando que ella existe- con paternalismos ni limosnas, que los orgullosos chocoanos no aceptarían ni necesitan. Lo que se propone el gobierno Fajardo, y así lo planteó desde la campaña, es promover la integración y la colaboración con sus pares de los departamentos vecinos, superando artificiosas barreras geográficas y administrativas, para invertir solidariamente en obras de beneficio común y que impliquen desarrollo y progreso, en especial para aquellas poblaciones limítrofes hasta hoy condenadas al atraso, en gran parte debido al abandono y la negligencia de los poderes centrales. “Territorios de frontera que a la hora de atenderlos no fueron de nadie porque las responsabilidades estaban divididas”, señala el documento. Es el caso de Urabá, que es chocoano y también antioqueño; o el del Darién, que es colombiano y también panameño, y cuya redención depende de que, más temprano que tarde, ambos países se pongan de acuerdo en la importancia y la urgencia de romper la barrera física del Tapón del Darién para conectar a todo el continente a través de la Carretera Panamericana.


Nosotros compartimos ese enfoque, que apoyamos en la campaña electoral y cuya puesta en práctica seguiremos con atención desde estas columnas. Nos parece visionario que Antioquia asuma a plenitud su vocación Caribe y también su vocación Pacífica. Y el Chocó, para envidia de muchos, comparte con nosotros esa característica y así lo resalta el gobernador Fajardo en su Plan de Desarrollo. Antioquia tiene cerca de 350 km de costa sobre el litoral Atlántico, superado solo por La Guajira, pero Chocó también tiene su costa en el Golfo de Urabá y debiera considerarse parte de la Región Caribe. La interesante propuesta del doctor Fajardo a sus homólogos de la Costa Atlántica, es incorporar al Chocó en la agenda regional Caribe, formando una especie de bloque geoestratégico, que a su vez, por la inclusión de Chocó, quedaría conectado con la región Pacífica.


Son ideas interesantes, aun sobre el papel pero completamente viables, que la Asamblea sin duda aprobará, y que buscan romper el aislamiento provinciano y tender puentes de progreso, que no pueden dinamitarse con explosiones de vulgaridad antes de ponerlas a prueba.




Comentarios
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maría
2012/05/10 02:29:58 pm
Me pregunto, porqué no arman el mismo escándalo cuando uno de los plitiqueros de turno que le han tocado al Chocó, se roba el presupuesto para una escuela o un hospital. Hipócritas, sepulcros blanquedos todos los que se razgan las vestiduras.
rodrigo
2012/05/10 06:18:37 am
el abandono de chocò y de la region antioqueña aneja a ese departamento amerita de verdad que el estado intervenga . En buena hora elos gobernadores de ambos departamentos coinciden en el empeño conjunto de hacer algo por esa comarca abandonada. Asì como los antioqueños hemos soñado con la carretera al mar, los chocoanos necesitan con urgencia la carretera del chocò.