Columnistas

Hollande: la socialdemocracia al poder
Autor: Evelio Ram韗ez Mart韓ez
10 de Mayo de 2012


El retorno del socialismo a regir los destinos de Francia, que se diera recientemente, reviste suma importancia en este momento, cuando se buscan mecanismos que permitan afrontar y superar la crisis econ髆ico-social que vive especialmente Europa

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El retorno del socialismo a regir los destinos de Francia, que se diera recientemente, reviste suma importancia en este momento, cuando se buscan mecanismos que permitan afrontar y superar la crisis económico-social que vive especialmente Europa y, en general, todos los países que integran el mundo del capitalismo más avanzado.


En primer lugar, hay que saber quién es Francois Hollande, el nuevo presidente, y para ello nada mejor que apelar a lo que en un comentario publicado en el diario “Le Monde” de París, dijera el muy ilustre sociólogo Alain Touraine, al referirse al mismo. Según el muy distinguido intelectual, “Hollande es el único candidato elegible que defiende a la vez la unidad europea” y una política social de izquierda, a favor sobretodo de los más amenazados. Es esta doble respuesta positiva a los dos problemas más importantes para Francia y los franceses, que torna su elección lógica y deseable. Su posición era difícil determinarla, pues sectores aún importantes del electorado de izquierda, permanecen atados a las posiciones que contraponen el proyecto europeo a una política social progresista.


Es importante recordar que todo el problema que hoy vive la Comunidad Europea, fue generado por la crisis económica ocasionada por las hipotecas “subprime”, crisis que golpeara con rigor a casi todos los países del mundo industrializado, y que tuvo su origen en Estados Unidos y como punto focal, el sector financiero.


El efecto perverso que esta crisis causara a muchos países del mundo, bien puede apreciarse al observar como varió la tasa de crecimiento del producto per cápita en algunos de ellos, pertenecientes a la Comunidad Europea. Así, mientras en Francia el producto per cápita creció a un ritmo promedio del 6,03 % anual entre 1970 y 2007, el crecimiento en el año 2008, solo alcanzó a ser de 1.83%. En Alemania, esta relación cambió de 6.07% en el período de los 37 años  a solo 2,16% en el último año; y así podría observarse cómo en todos los países, no solo de la Comunidad sino de la OCDE, ocurriera  fenómeno similar.


Hollande es el nuevo presidente socialista de Francia, país que desde cuando el presidente Francois Mitterrand abandonara el poder en 1995, después de 14 años de gobierno socialista, ha sido  gobernado  por gobiernos de derecha, los que, con cierta lógica, buscaron siempre consolidar el modelo neoliberal en el manejo de la economía de esta  importante nación europea. Sin embargo, no cabe duda que el manejo dado a las llamadas hipotecas “subprime”, deterioró en grado máximo  no solamente a  la economía norteamericana, sino también las de los países miembros de la UE, cuyos pobladores sufren hoy los rigores de una desastrosa austeridad, la que hizo exclamar a Hollande, cuando se definiera su triunfo el domingo anterior: “La austeridad no puede ser una condena”.


Tan pesada carga ha representado para los países europeos esas restricciones impuestas por las autoridades de la Unión, que en Grecia, los tradicionales partidos - la conservadora “Nueva Democracia” y el socialista “Pasok” - fueron derrotados, en forma estruendosa, por los grupos “Neonazis” y por la ultraizquierda”. Esto posiblemente vaya a ocurrir en todas las naciones donde se aplican  las rígidas medidas de austeridad, recomendadas, especialmente, por el gobierno alemán de la señora Merkel.


No cabe duda que hoy la función primordial a cumplir por un gobierno es la de tratar de disminuir la desigualdad económica que rige en la comunidad que gobierna; pues de otra manera, esa desigualdad creciente terminaría por asfixiar la democracia, tal como lo proclama en el texto de su autoría, que lleva por título: “La sociedad de iguales”, el escritor Pierre Rosanvallon.


Enhorabuena, la socialdemocracia triunfa en Francia, y abre campo así a que en otros países del área, gobiernos inspirados en la filosofía de una mayor igualdad, accedan también al poder, para que así sea posible consolidar paulatinamente la verdadera democracia  en el mundo.




Comentarios
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JUAN
2012/05/10 09:15:40 am
Triste futuro le espera a Francia y por ende a Europa... Juanfer