Columnistas

緽osques sin dolientes?
Autor: Carlos Mauricio Jaramillo Galvis
8 de Mayo de 2012


La invitaci髇 al foro 縇a destrucci髇 de los bosques y la biodiversidad en Antioquia, le importa a alguien? fue extendida por la Asamblea Departamental de Antioquia para toda la comunidad a trav閟 de su diputado Edison de Jes鷖 Mu駉z Ciro

La invitación al foro ¿La destrucción de los bosques y la biodiversidad en Antioquia, le importa a alguien? fue extendida por la Asamblea Departamental de Antioquia para toda la comunidad a través de su diputado Edison de Jesús Muñoz Ciro y, la verdad, pareciese que el nombre de este foro fuese, no una premonición, sino una verdad ineludible por la nula participación de los corporados de la Duma Departamental y el público en general. Solo asistieron el diputado anfitrión, los docentes investigadores con sus respectivas ponencias y un reducido número de parroquianos alojados en las graderías de este recinto.


Si la misión de la Asamblea Departamental de Antioquia es “Representar a la comunidad y ejercer el control político a la gestión de la administración departamental”, esta se convierte en un canto a la bandera porque el objetivo no se cumplió para el caso que nos atañe.


¿Cómo poder entender que un tema tan sensible como la destrucción de nuestros bosques a través de la minería (legal o ilegal), la ampliación de las fronteras agrícola y ganadera en zonas no aptas para estas actividades económicas, el comercio de maderas de especies florísticas en vías de extinción, la desecación de los humedales y  otras tantas formas de destrucción de la biodiversidad, no sean motivo de reflexión en un recinto como este, que se presume es el espacio idóneo para darle soluciones a las problemáticas de nuestro departamento?


¿Será que la destrucción de casi 30.000 hectáreas/año de bosque no está sujeta a una discusión pertinente y sesuda por  parte de los 26 diputados, cuando esa tasa de destrucción boscosa es tres veces mayor que en cualquier otro lugar de Latinoamérica? ¿Cuál es el papel que juegan las autoridades ambientales y administrativas del departamento y los municipios antioqueños en la solución de esta problemática, si ni siquiera acompañan este tipo de eventos para dar respuestas y soluciones inmediatas y, máxime si nuestro departamento es considerado como uno  de los lugares con mayor diversidad por unidad de área en el mundo? ¿Dónde están los representantes y miembros de fundaciones, ONG, grupos ambientalistas y demás asociaciones que tienen asiento por montones en nuestro territorio y que perciben millones de pesos para desarrollar actividades ambientales?


Las soluciones a los grandes problemas de Antioquia deberían apalancarse desde  los pupitres y las aulas de nuestros colegios y universidades.  Son esos lugares los sumideros del conocimiento, la investigación y la docencia los que deberían nutrir  a la dirigencia departamental para orientar a sus gobernados y solucionar las diferentes crisis que nos asechan ¿pero cómo logarlo si las instituciones académicas a través de sus directivas y alumnos también están ausentes?


No será posible tener un dirigencia responsable y educada en materia ambiental si ella constantemente elude el debate, la reflexión y el deseo de nutrirse intelectualmente.  No será posible tener generaciones futuras responsables con su entorno, si desde sus respectivas instituciones académicas no se les incentiva a presenciar este tipo de foros y máxime cuando su futuro está en juego.


El trabajo desarrollado por docentes e investigadores de la calidad y la talla de Juan Lázaro Toro, Álvaro Duque, Juan Esteban Álvarez, Manuel Peña, Diana Peláez, entre otros no puede quedarse en el fantasmal recinto de la Duma Departamental, pues en sus trabajos e investigaciones está la solución al problema que nos atañe pero que requieren de dolientes con sentido de pertenencia por su departamento, por sus bosques y por quienes dieron su “voto” de confianza en las urnas.