Columnistas

La negociación política (1)
Autor: Alfonso Monsalve Solórzano
29 de Abril de 2012


Es un hecho que se está abriendo paso entre la opinión pública una negociación política para la salida del conflicto colombiano (el 53% de los encuestados están por esta salida, según la Encuesta Nacional promovida por Semana, RCN y El Tiempo).

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Es un hecho que se está abriendo paso entre la opinión pública una negociación política para la salida del conflicto colombiano (el 53% de los encuestados están por esta salida, según la Encuesta Nacional promovida por Semana, RCN y El Tiempo).


Este ascenso en la tendencia debe abordarse seriamente porque puede ser la justificación para legitimar una negociación, como una exigencia de la voluntad popular, algo muy bueno, si no implicara que en Colombia se está resquebrajando el triunfo militar obtenido en el gobierno de Uribe, que exigía un esfuerzo continuado para consolidarlo en el gobierno de Santos, con el objetivo de tener una negociación sobre la base de que el Estado preservara la democracia liberal, las libertades y derechos fundamentales y el equilibrio de poderes; y un sistema pluralista de partidos, expresado en la existencia de partidos y organizaciones políticas, que eventualmente lleguen a gobernar y puedan ejercer la oposición y el proselitismo sin interferencia estatal, siempre y cuando respeten la Constitución, las leyes y no practiquen la lucha armada junto con otras formas de lucha política.


Tales condiciones son las que fijan los parámetros de negociación del final del conflicto mediante una ley de sometimiento a la justicia, que implique la dejación de las armas, la aplicación de la justicia transicional entendida como la norma que produce verdad (la admisión explícita de sus crímenes para que grabe el precepto de no repetición en la memoria colectiva),  justicia (castigo con penas de prisión para los cabecillas y los otros criminales de guerra y lesa humanidad), la reparación de las víctimas (por los despojos y atropellos cometidos), y ningún reconocimiento de legitimidad a las pretensiones políticas de las Farc. 


Naturalmente, hay mucho que mejorar en el funcionamiento de nuestra democracia para buscar soluciones a la desigualdad económica grave, pero el Estado colombiano posee las instituciones y un sistema democrático que permite mejorar este tipo de objetivos, de manera pacífica e institucionalmente.


Pero el Estado actúa hoy como si hubiese perdido la guerra. La estrategia concebida por Santos y defendida en el Congreso por Roy Barreras, apunta a reconocer el estatus político de las Farc, con pretensiones políticas legítimas, lo que simétricamente implica el desconocimiento de la legitimidad del gobierno y su incapacidad de obtener un triunfo militar, y, en consecuencia, la necesidad de negociar con la subversión, no un acuerdo para la dejación de las armas y el sometimiento a la justicia transicional, sino uno político que les de impunidad, y además reconocimiento y  poder con capacidad de transformar la democracia liberal en una sociedad totalitaria.


Se dice que el gobierno de Santos mantiene conversaciones secretas con las Farc en Cuba, e impulsa actualmente, a través de Roy Barreras, un acto legislativo que permite a éstas la participación política plena, con estatus político con pretensiones legítimas, e institucionaliza la impunidad al dejar sin castigo a los máximos responsables de crímenes de lesa humanidad y de guerra. Ventajas que sólo funcionarían a futuro y exclusivamente para los grupos subversivos. 


Adicionalmente, retiró del proyecto de la reforma a la justicia en curso, el vital asunto del fuero militar, para presentar uno nuevo, con todos los trámites que tiene y el tiempo que requiere un acto legislativo, aplazando así la inaplazable necesidad de restituir el fuero militar que garantice un juicio para sus acciones de combate, que no esté en manos de una justicia civil parcializada, que sólo busca generalizar los crímenes cometidos por una minoría que no representa ni la política, ni la estrategia, ni la ética con que las fuerzas armadas y de policía han enfrentado el conflicto y mejorado ostensiblemente su desempeño en el DIH.


Lo anterior, acompañado por la ofensiva de algunos elementos del poder judicial, que pretenden vencer moralmente a miembros destacados del gobierno anterior y a quienes portan las armas legítimas de la nación, para que Colombia pierda en los estrados judiciales lo que se ha ganado en el campo de batalla. Así las cosas, vamos a negociar un acuerdo de perdedores, que entregará la estructura democrática del país y facilitará la construcción de un Estado paralelo como el que busca implementar Marcha Patriótica. Seguiremos este análisis la próxima semana.




Comentarios
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Javier
2012/04/29 11:28:24 am
ALFONSO,ESTONCES SEGUN VOZ..., LOS FALSOS POSITIVOS,LAS CHUSADADAS Y LAS FALSAS DESMOVILIZACIONES, ENTRE MUCHAS OTRAS PERLAS DE ESCANDALOS DURANTE EL NEFASTO REGIMÉN DE URIBE, ES PURA PERSECUCIÓN DE LA LEY Y DE LAS AUTORIDADES DE JUAN MANUEL SANTOS, CONTRA EL GOBIERNO ANTERIOR ? YO, RELMENTE NO ENTIENDO PORQUÉ TODOS LOS URIBISTAS SON FURIBISTAS ?
Javier
2012/04/29 10:56:45 am
HOMBRE ALFONSO, NO NECESITAS SEGUIR ESTE ANALISIS... YA NOS DIJISTE QUÉ, HERES URIBISTA,MILITARISTA Y NARCOPARACAISDISTA A MORIR: PRIMERO COLOMBIA NO HA SIDO NI ES NINGUNA DEMOCRACIA CÓMO TÚ DICES SINICAMENTE;SEGUNDO, LA GUERA LLEVA CERCA DE 200 AÑOS PORQUÉ, AQUI GOBIERNAN LOS PRIVILIGIOS Y LAS DESIGUALDADES; Y POR ULTIMO TE, INFORMO SÍ PASTRANA SE GASTO 4 AÑOS BUSCANDO LA PAZ Y EL PREMIO NOBEL PARA ÉL Y URIBE SE GASTO 8 AÑOS BUSCANDO SACIAR SU VENGANZA PORQUÉ LAS FRAC, MATARÓN A SU PADRE, ALBERTO URIBE POR NEGARCE A DAR LA VACUNA SIENDO UN RICO Y VULGAR NARCOTRAFICANTE... ENTONCES DEJA QUÉ, SANTOS SE GASTE OTROS 8 AÑOS DANDOCE VITRINA POR TODA EL CONTINENTE DEL BRAZO DE CHAVEZ, CORREA, ORTEGA Y EVO ENTRE OTROS... Y NO RESPIRES MÁS POR ESA HERIDA DE FURIBISTA DERROTADO.