Antioquia

Fuente Clara’s first supplier
El primer proveedor de Fuente Clara
Autor: Luisa Fernanda Toro Arroyave
25 de Abril de 2012


El primer tendero del barrio fue observador y partícipe del crecimiento del sector. Desde su tienda cuenta el desarrollo.

Foto: Juan Carlos Bolivar Molina 

"Con esta tienda yo pude vivir todos estos años, sacar mi familia adelante y ayudar en el barrio": José Joaquín Sánchez.

Don José Joaquín Sánchez recuerda los días en los que en la carretera hacia el Occidente de Antioquia, la entrada al barrio Fuente Clara, de Robledo, no pasaba sino un carro cada hora. Rememoró cuando debían ir a coger el bus hasta el parque de Robledo, al que también debían acudir para comprar hasta una libra de arroz.


“Cuando nosotros llegamos aquí todo esto era puro rastrojo en el año 77, fuimos haciendo la casita de a poquito, pues yo trabajaba en Medias Cristal, luego conseguí trabajo en uno de los moteles del sector”, narró don José Sánchez, mientras vislumbraba el pasado.


Allá en ese trabajo logró ahorrar y con 800.000 pesos consiguió montar la tienda, en una pieza pequeña, con tejas de eternit. Acudía al Pedrero, plaza de mercado de la época, cada ocho días, dos veces. “Lo que traía por la mañana se me acababa fácilmente, entonces siempre debía volver en la tarde. Traía plátano, cebolla, tomate, de todo porque era la única tienda del sector que  proveía las 27 casas de Fuente Clara, ¡eso era un solo dolor!”, explicó el tendero con pasión, sus primeros años en el oficio. Además añadió que  él era el único que llevaba leche que compraba en el sector del Estadio.


A este hombre alto y de cabeza blanca, además se le iluminan los ojos cuando cuenta que llegó con sus niños al barrio. “Eran cinco, mi esposa y yo, el otro se quedó con mis padres”. Ellos estudiaron en otros colegios en Robledo, pues cuando eso el Camilo Mora no existía. 


El hombre de 77 años también rememora cómo fue testigo del desarrollo del barrio. “Cuando tomábamos agua de la quebrada La Pajarita, antes de la llegada del acueducto y alcantarillado después de tanto pedírselo a las Empresas Públicas”. Recuerda también aquellos días sin luz, cuando solo había dos o tres focos, habla de la entrada al barrio y el pantanero. “Hoy sigue siendo estrecha, pero por lo menos está pavimentada” precisó Sánchez.


El tendero recuerda cómo aportó a la construcción de su barrio. “Yo le regalaba a los trabajadores del colegio y del acueducto, también a la acción comunal cuando se formó, las cajas de gaseosa y pancitos para que no sufrieran hambre”, dijo.


Hoy el barrio cuenta con muchas casas, y por él ya pasa una autopista y lo cruzará otra. “El barrio ha mejorado mucho, aquí no hay bandas. El barrio es muy sano”, concluyó.  



¿Qué es lo que más te gusta del barrio?

Mariana López:
“El barrio es muy bueno, la acción comunal se mueve mucho y tiene una presidenta muy diligente y además el colegio queda muy cerca”.


Marcela López
“El barrio es muy bueno y ha ido mejorando con el tiempo, pero necesitamos que el transporte mejore”.


Sergio Abadio Arango
“Este barrio es muy sabroso para uno vivir, es muy calmado, se respira paz. Aunque le hace falta aseo y el salón para la tercera edad”.