Antioquia

Fuente Clara demands attention
Fuente Clara reclama atención
25 de Abril de 2012


Lo que piden es que su tierra, que una vez fue orgullo por su limpieza, vuelva a ser como antes. Que la Administración los recuerde para que el agua pura y la calidad de vida corran de nuevo por las calles.

Foto: Juan Carlos Bolivar Molina 

Esta es la entrada al barrio Fuente Clara, justo en la Vía al Mar. La comunidad le pide a la Alcaldía la construcción de un puente peatonal o un semáforo para atravesar una carretera de alto tránsito.

Redacción


El barrio se llama Fuente Clara por los tres nacimientos de agua cristalina que corrían por las montañas de lo que ahora es Robledo hasta la quebrada La Iguaná hace cuatro décadas. De eso queda poco, la urbanización y el mal tratamiento de aguas y de residuos sólidos ahora amenazan a los más de 1.300 habitantes del sector.


En 1974 llegaron las primeras familias al barrio, una donación de Camilo Mora Carrasquilla otorgó predios a varias de ellas. Otras tuvieron que comprar su parcela, que en ese entonces costó 78.000 pesos. Fueron 76 hogares en total.


Tras su llegada, los habitantes de Fuente Clara tuvieron que esperar una década para tener servicios públicos, durante ese tiempo los nacimientos fueron suficientes para sobrevivir.


Las casas de ahora, las que cuestan entre treinta y cincuenta millones y que tienen agua potable y alcantarillado, parecen tener en la actualidad una dificultad sanitaria peor que la de hace años, cuando no tenían servicios públicos.


De las montañas de Robledo La Campiña chorrean aguas negras que producen malos olores en el barrio, unos que se mezclan con los de las basuras en algunas esquinas. A esas aguas se suman otras que, según los vecinos, también corren montaña abajo cada dos meses, cuando EPM cambia los tanques de agua que tiene en San Cristóbal.


“Las aguas se filtran, ablandan los terrenos y eso nos preocupa mucho. Aquí ya hubo un derrumbe que se llevó una casa y lo que no queremos es repetir la tragedia del barrio Cervantes, de Manizales, por mantenimientos mal hechos en un acueducto”, explica Marleny Urán, presidente de la Junta de Acción Comunal. 


La contaminación de las aguas también es evidente en La Cascada, una caída de agua de quince metros que hay en el barrio. Es la quebrada La Puerta, que desemboca en la quebrada La Iguaná, y que, tras ser un sitio de encuentro y recreación para la comunidad que se bañaba allí, paso a ser un lugar de desechos. Sus aguas ya no son tan cristalinas.


Lo que le duele a la comunidad es que esa quebrada y sus orillas, que planeaban transformar en un parque ecológico dentro del barrio, un lugar protegido, no podrá ser intervenida hasta que no se apruebe en el sector el Proyecto Urbano Integral, PUI, que depende de la vía que está por construirse hacia el Túnel de Occidente.



PUI en Fuente Clara


Un Proyecto Urbano Integral es lo que la comunidad reclama desde hace tiempo. El problema, se quejan los habitantes, es que los retrasos en la vía que se construye hacia el Túnel de Occidente por la demora en el giro de capital del Gobierno Nacional, ha retrasado su ilusión de contar con equipamiento necesario para esa población.


"Lo que nos dijeron la última vez fue que en agosto de este año iniciarían las obras, y que los trabajos durarán 18 meses, es decir que tendremos que esperar al menos dos años más para que inicien las obras del PUI", asegura Marleny Urán.


Aunque la comunidad no tiene sede para la Junta de Acción Comunal, ni CAI de Policía, ni iglesia, ni rutas de buses que recorran las calles del barrio, la principal urgencia de los habitantes es contar con un centro de salud para una población vulnerable, estrato uno, en la que hay cerca de cuarenta personas en situación de discapacidad.


En los últimos dos años 180 familias se han marchado del barrio, no desplazadas por la violencia, como ocurrió entre 1992 y 1998, cuando la gente, cuentan, prefería amanecer en sus trabajos que llegar en la noche a sus casas y exponerse al fuego cruzado. Ahora se están yendo reubicados por la Alcaldía para los proyectos de vivienda de Nuevo Occidente, el objetivo es darle paso a los cuatro kilómetros de la vía al Túnel de Occidente que hacen falta. Aún restan 120 familias por reubicar.





Nuevo colegio


Si la falta de equipamiento es su tristeza, la Institución Educativa Camilo Mora Carrasquilla es el orgullo de la comunidad.


La escuela fue construida a principios de la década de los noventa por la propia comunidad, que reunió fondos y se convirtió en obrera del plantel. En 2004 la Administración decidió ampliarla para que también tuviera bachillerato, llegando a un cupo de 700 estudiantes.


La buena noticia para Fuente Clara es que en junio iniciará la construcción de un colegio de calidad en el mismo terreno donde ahora está la Camilo Mora Carrasquilla, uno que sí tendrá comedor infantil, sala de informática y espacio suficiente para evitar el hacinamiento.


Unas vías, unos andenes, un CAI de la Policía y unos parques de tanta calidad como el colegio que se construirá es lo que reclama la comunidad de Fuente Clara para mejorar su calidad de vida.