Fútbol en el Mundo

From hopelessness to jubilation
De la desesperanza al júbilo
Autor: Javier Ramirez
25 de Abril de 2012


Colombia terminó en el cuarto puesto en el clasificatorio suramericano, detrás de Argentina, Paraguay y Brasil, pero logró el objetivo de clasificar al Mundial.

Foto: Pablo Andrés Pasos 

Jonathan dejó su trabajo hace un año para ir a la Copa América de Fútbol Sala, en Argentina, y ahora piensa apostar todo para edificar su futuro en esta disciplina.

El tiempo, que todo lo cura, le permitió superar la desilusión y encontrar un nuevo amor, el que hoy lo alimenta y lo fortalece para seguir luchando.


Apenas había cumplido la mayoría de edad cuando los técnicos le hicieron saber que, por su poca talla, no estaba para el fútbol. Un golpe al corazón, porque desde niño había soñado con jugar a nivel profesional.


Su primer equipo fue Baloneros, que tenía sede en el barrio Miraflores, después el club Leones de su barrio de siempre, El Porvenir de Itagüí, y más tarde las divisiones menores de Atlético Nacional, pero no pasó esa última prueba.


“Me dijeron que la talla (1.70 mt) no me daba para jugar fútbol competitivo. Entonces hasta ahí llegó esa ilusión. Me fui y no quise volver a saber nada de fútbol. No volví a jugar, no volví a entrenar y muy de vez en cuando jugaba micro en el barrio, pero no más”.


Entonces se dedicó a trabajar y su vida pareció tomar otro rumbo, el del jugador anónimo y frustrado que tiene que ocuparse en otras labores para ayudar en casa y empezar a construir ese futuro que hasta ese momento había imaginado en otros escenarios.


“Fue una etapa difícil. De incertidumbre. Como sin poder hallarme. Hasta que un día los profes Mario Escobar y David Sánchez me invitaron a jugar micro y ahí empecé a conocer otro mundo. Era algo muy distinto, pero me fui acostumbrado y en poco tiempo ya le había cogido la clave, sobre todo a la marca”.


Ese fue el trampolín, porque de la histórica tradición del micro, en el municipio de Itagüí se decidió dar el salto a la nueva propuesta del fútbol sala, un deporte apoyado por la Fifa y de gran proyección a nivel mundial.


“El fútbol sala es mucho más parecido al fútbol, solo que en un espacio reducido, y como ya tenía la dinámica del micro, me adapté inmediatamente. Ahí sentí que estaba en lo mío”.


Y fue cuestión de días. Los triunfos no se hicieron esperar. Muy pronto llegó a la Selección Antioquia y rápido a la Selección Colombia. El mal recuerdo del fútbol quedó atrás y la fantasía de un nuevo amor empezó a crecer, porque desde ese momento Jonathan Andrés Giraldo Toro siente que esa es su pasión.


Una pasión que hoy está en pleno esplendor, porque Jonathan es uno de los aportes antioqueños a la Selección Colombia que acaba de conseguir en Brasil el tiquete para participar, por primera vez, en el Mundial de esta disciplina, que se hará este año en Tailandia, del 1 al 18 de noviembre.



Aporte antioqueño


Seis antioqueños, entre ellos dos jugadores y cuatro integrantes del cuerpo técnico, hicieron parte de la Selección Colombia que acaba de clasificar al Mundial de Fútbol Sala.


Como jugadores estuvieron Jonathan Andrés Giraldo y Andrés Felipe Barreneche, el técnico Ósmar Fonnegra, el preparador físico William Lara, el kinesiólogo Alejandro Orrego y el médico Juan Guillermo Uribe.


Todos ellos recibieron ayer un pequeño pero sentido homenaje de reconocimiento por parte de la Liga Antioqueña de Fútbol e Indeportes.


En el balance general del clasificatorio suramericano, Colombia cerró su participación con un saldo de tres victorias (ante Uruguay 3-1, Paraguay 7-2 y Ecuador 5-0) y tres derrotas (ante Venezuela 4-5, Argentina 0-1 y Brasil 1-5).