Antioquia

He asks to not be forgotten
Pide que no lo olviden
Autor: Juan Jose Valencia García
21 de Abril de 2012


El 5 de diciembre de 2009, Kevin Saldarriaga cayó desde el Tren Navideño, el que viajaba desde Bello hasta los alumbrados del río Medellín. La máquina le pasó por encima de su cuerpo, pero no de su espíritu. Él va en busca de sus sueños.


Desde el accidente, Kevin Saldarriaga ha tenido dos pares de prótesis con las que incluso juega fútbol. Dice que cada par le dura poco más de un año porque su talla va aumentando.

 Esneyder Gutiérrez

 

Kevin Daniel Saldarriaga, junto a su familia, atraviesan uno de los momentos más difíciles de su vida, y eso ya es mucho decir en la historia de un niño de doce años que a los nueve perdió las dos piernas y el brazo izquierdo y a los once le extrajeron un riñón tras la golpiza de un compañero.


Su historia, la de la caída del Tren Navideño, que según Medicina Legal lo dejó con una discapacidad del 99.9 por ciento y que fue registrada por la mayoría de los medios del país, se enfrió como su sueño de ser futbolista. Pocos saben qué pasó con su vida. Dejó de ser un titular.


Aunque el niño ha ganado kilos desde el accidente, su obesidad, según Alba Nora Vélez, la madre, es consecuencia de los tratamientos médicos: “A él, para salvarle la vida, le pusieron suero y morfina, y le hicieron transfusiones de sangre. Además, por su condición, ahora tiene una vida más sedentaria”, repite la mujer el diagnóstico del médico.


Kevin Saldarriaga también debió aprender a escribir con la mano derecha, un proceso que apenas asimila pero que no ha sido impedimento para sobresalir, por ejemplo, en matemáticas. Sin embargo, la caligrafía y la obesidad no son la principal dificultad del menor de edad.


Problema nacional


El caso del niño arrollado por el Tren Navideño es uno similar al de la mayoría de familias que tienen a una persona con alguna limitación física, mental o sensorial: en este país la discapacidad está directamente relacionada con la pobreza. Se calcula que el setenta por ciento de los hogares con un integrante en esta condición son pobres.


El menor de edad, quien por suerte recibe un subsidio por discapacidad de 120.000 pesos mensuales de la Alcaldía de Medellín, que prácticamente sostiene a su familia, sueña con ser abogado, talvez incentivado por la audiencia que perdió en la Secretaría de Transportes y Tránsito de Medellín, que lo declaró responsable del accidente, o por la demanda contra Invias, que ya lleva un proceso de tres años, pero le dicen, tardará al menos tres años más el fallo.


En problema para las familias con integrantes en situación de discapacidad es que, para el cuidado de estas personas, al menos un familiar debe estar pendiente de ellos, es decir que en ese hogar dos personas no podrán trabajar, como sucede con Kevin Saldarriaga y su madre, que lo debe vestir, acompañar al colegio, ayudarle a escribir.


La Fundación Saldarriaga Concha estima, basada en estudios de la embajada inglesa, que en Colombia hay tres millones de personas en situación de discapacidad, y con cada una viven al menos tres familiares, lo que sugiere que 12 millones de colombianos conviven a diario con la discapacidad, una cuarta parte de la población del país.


El viaje que emprendió Kevin Saldarriaga en el Tren Navideño la noche del accidente aún no termina, apenas inicia, tiene la vida por delante, pero cada paso que dé depende de su voluntad y del apoyo que está necesitando.



Mahavir Kmina


Es la entidad que cada año le ha donado a Kevin Saldarriaga las prótesis para que pueda caminar erguido, pero el menor de edad no es el único beneficiado.


Desde julio de 2009 Mahavir Kmina ha entregado gratuitamente 1.300 prótesis a personas en situación de discapacidad en todo el país.


Según Jhon Jairo Tobón, ingeniero de la organización, en la actualidad están donando más de 60 prótesis al mes: "Ayudamos a todas las personas amputadas. Aunque surgió como un proyecto para ayudar a las víctimas de minas antipersonal, hemos comprobado que hay muchas más donaciones para personas con diabetes y, especialmente, para quienes sufren accidentes de tránsito en motos".


Mahavir Kmina está ubicada en La Estrella y atiende de lunes a viernes en el teléfono 379 27 29.