Columnistas

El mensaje de Obama
Autor: Rafael Bravo
20 de Abril de 2012


Comienzan a conocerse los detalles de la francachela protagonizada por los agentes del Servicio Secreto de EEUU en Cartagena. Increíble que sea ese el único tema para la prensa norteamericana.

Comienzan a conocerse los detalles de la francachela protagonizada por los agentes del Servicio Secreto de EEUU en Cartagena. Increíble que sea ese el único tema para la prensa norteamericana. Ninguna trascendencia a lo acordado o discutido en la Cumbre. En plena campaña presidencial Obama quiere asegurarle a la comunidad hispana que en su agenda, América Latina es parte de su programa de gobierno y que la región es un aliado importante de su política exterior. Es preciso reconocer la profunda interconexión de los hispanos con sus países de origen y el papel que este grupo étnico ha jugado en las últimas décadas como un grupo minoritario cada vez más influyente en la sociedad norteamericana.


La contienda que se avecina en noviembre es por los votos. La población de votantes latinos podría aportar la llave de la victoria al triunfador. La comunidad de origen mexicano de fuerte presencia en California, Tejas, Nuevo México, Colorado e Illinois, sumado a los cubanoamericanos de la Florida, los dominicanos de Nueva York, los salvadoreños, guatemaltecos y colombianos es el objetivo de los estrategas políticos.


Aunque Obama ha incumplido su promesa de reformar el vetusto sistema migratorio, los republicanos, en cabeza de su virtual candidato Mitt Romney, han hecho hasta lo imposible por alejar a los hispanos. Este último, que en el pasado simpatizaba con una legalización de indocumentados y se oponía a medidas extremas, hoy día se ve obligado a renunciar a sus principios de modo de lograr el apoyo de los sectores conservadores y radicales del partido republicano.


Será muy difícil para Romney esconder su animadversión por la causa migratoria reflejada en el apoyo a la Ley de Arizona, su cercanía con personajes extremos y su reiterada oposición para que millones de indocumentados salgan de las sombras. No resulta extraño entonces que las encuestas muestren una preferencia de los hispanos en una relación de 7 a 1 por el presidente Obama.


Durante su viaje a Cartagena el primer mandatario concedió numerosas entrevistas a medios de comunicación hispanos haciendo énfasis en las principales preocupaciones para la comunidad latina, entre otras el tema migratorio, el alto desempleo y la importancia de la educación para los muchachos de origen hispano. Muy hábilmente Obama ha venido explotando a su favor la oposición de los republicanos en la aprobación de la Ley de los Sueños, que le permitiría a cientos de miles de estudiantes sin estatus, la posibilidad de acceder al mercado laboral de manera legal.


El estado de la Florida es fundamental en la carrera hacia la Casa Blanca. Desde allí se origina el mayor flujo de bienes y servicios que tienen como fin América Latina, además de ser considerado un botín electoral de gran trascendencia (¿remember la disputa Bush-Gore del 2000?). Por ello, Obama se vio obligado a hacer una breve pausa en Tampa enfatizando la importancia del comercio en la creación de empleos, el tema central de la campaña presidencial. Asimismo, alejarse de un electorado muy volátil y de gran presencia latina es un lujo que ni Obama ni Romney pueden arriesgar.


Está por verse la respuesta electoral a favor del presidente por parte del grupo de votantes cubanoamericanos de segunda generación, quienes históricamente han favorecido a los candidatos republicanos. Quienes pensaron que Obama iba a lucir una guayabera, el símbolo caribeño por excelencia, se quedaron con los crespos hechos. Ello hubiera sido interpretado como un respaldo velado a La Habana y una apertura que de ninguna manera es la intención del gobierno Obama en los actuales momentos.


Finalmente, la reunión de los presidentes en Colombia mostró las diferencias en temas sensibles como la política exterior hacia América Latina, la discusión sobre una posible despenalización de la droga y la decreciente influencia del grupo de países afectos al eje de Caracas. Washington debe entender que la región ha hecho enormes esfuerzos por mejorar los índices de pobreza y desigualdad muy a pesar de la deficiente ayuda del norte.