Columnistas

Hablan los expertos (3)
Autor: David Roll
19 de Abril de 2012


En las dos anteriores entregas de esta columna entrevistamos a dos doctores en ciencia pol韙ica expertos en partidos y autores de varios libros al respecto, sobre la realidad de los partidos pol韙icos colombianos.

1

En las dos anteriores entregas de esta columna entrevistamos a dos doctores en ciencia política expertos en partidos y autores de varios libros al respecto, sobre la realidad de los partidos políticos colombianos. Para completar esa visión, en esta tercera entrevista, le pedimos al Profesor Manuel Alcántara, de la Universidad de Salamanca, y también integrante del equipo de senior del Grupo de Investigación de Partidos de la Universidad Nacional (www.unpartidoscolombia.com), que nos diera una visión desde afuera sobre el sistema de partidos en Colombia, para los lectores de EL MUNDO.


Entrevistador: Profesor Alcántara, usted lleva más de 25 años estudiando los partidos latinoamericanos y escribiendo libros sobre ellos, además de haber dirigido las investigaciones más amplias sobre este tema desarrolladas hasta ahora. Los lectores  quisieran saber cómo un profesor extranjero, experto en partidos, ve a nuestros partidos políticos colombianos, y al sistema de partidos de nuestro país comparado con el de otros países del mundo, especialmente los latinoamericanos.


Respuesta: Los partidos colombianos siguen teniendo un componente doble que vincula a la tradición con el personalismo. Siguen vigentes los patrocinios de apellidos que se perpetúan en la historia y que dan un perfil a la acción política demasiado centrada en figuras individuales y no en instituciones. Los partidos que aparecieron en los últimos lustros pudieron cambiar ese sesgo, pero han terminado sucumbiendo al mismo. Por ello, comparten la principal enfermedad que afecta a los partidos en los países vecinos que no es otra que la desinstitucionalización.


Segunda pregunta: En las pasadas entrevistas en esta columna a los expertos Guzmán y Duque se hizo claro que los expertos colombianos tienen una visión muy crítica de los  partidos, que contrasta con el análisis más bien optimista que he planteado en la mayoría de mis columnas al respecto. En comparación con otros países latinoamericanos, ¿usted cree que la mayor parte de los estudios y opiniones sobre los partidos en Colombia son demasiado duros con ellos o más bien le parecen un tanto ingenuos los pocos que consideramos  significativos los avances  con respecto al pasado?


Respuesta: En el fondo se trata del síndrome de la botella semi llena o semi vacía. Ambas posiciones tienen parte de razón, la cuestión es saber en qué dirección se mueve la tendencia. Los años del gobierno de Uribe que pueden tener aspectos positivos en otros temas, sin embargo en el terreno de la evolución partidista supusieron un obstáculo inequívoco por el sesgo personalista introducido en una mayúscula expresión en la política colombiana.


Tercera pregunta: Como los demás latinoamericanos, los ciudadanos colombianos son escépticos sobre sus partidos. ¿Usted cree que este escepticismo es sano porque es mejor exigirles más, o que más bien es malo porque fomenta los personalismos por encima de las colectividades?


Respuesta: Dosis de escepticismo siempre son sanas, pero su exceso puede hacer caer en el cinismo. Los partidos, en gran medida, son reflejo de las sociedades y en ese sentido, la expresión colombiana partidista es una continuación de las formas en que se articula la sociedad del país, la manera en que las personas se comprometen con lo público, así como del exceso de desconfianza interpersonal existente. Pero no se debe olvidar, como sostuve en una entrevista anterior para esta columna, que Colombia está en el lugar quinto o sexto en términos de mejor sistema de partidos en Latinoamérica, y eso es algo que los ciudadanos deben saber también al hacer sus valoraciones.


*Profesor Titular Universidad Nacional de Colombia




Comentarios
1
rodrigo
2012/04/19 06:05:19 am
los concejos municipales tienen que volver a ser lo de antes, cuando los m鄐 capaces y patricios de las localidades actuaban ad-honorem. Los partidos desaparecieron y son empresas unipersonales que mutan de liberal a U o de conservador a U o de U a santista,,,,