Columnistas

Lo prioritario primero
Autor: Luis Fernando Múnera López
16 de Abril de 2012


El Gobierno Nacional ha dicho que su decisión de ejecutarlas es irreversible. Sin embargo, persisten varias discusiones que no permiten dar vía libre al proyecto. Una es de tipo técnico.

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Que la prosperidad venga por autopistas y no por trochas es la intención del proyecto Autopistas para la Prosperidad en Colombia.


La Revista Industrial, dirigida por Fidel Cano, Juan B. Posada y Camilo Botero Guerra, decía el 7 de agosto de 1879 lo siguiente: “Un país como el nuestro, separado del comercio mundial por los hermosos cuanto funestos caprichos de nuestra abrupta naturaleza, no podrá vivir otra vida que una de miseria y retroceso. (…) La guerra que nos viene azotando ha pasado sobre nuestros campos como una maldición, dispersando los trabajadores, mutilando los brazos, devorando los capitales, destruyendo los hábitos de trabajo y corrompiendo las costumbres”.
Este texto nos conduce a dos reflexiones que siguen siendo válidas hoy, 133 años más tarde: La necesidad de enfrentar con decisión las obras de desarrollo del país y la erradicación de la violencia.


Si Colombia identificara sus prioridades racionalmente, ¿cuáles seleccionaría? Una de ellas serían las autopistas mencionadas, que permitirán avanzar en la estructuración de la red vial primaria, mejorando la integración del territorio nacional y la competitividad del país.


El Gobierno Nacional ha dicho que su decisión de ejecutarlas es irreversible. Sin embargo, persisten varias discusiones que no permiten dar vía libre al proyecto. Una es de tipo técnico. Otra, de carácter político, pues el nombre que tenían, Autopistas de la Montaña, parecía significar que solo beneficiarían a Antioquia. Y la tercera, de carácter financiero, pues no se han concretado el costo y la forma de asignar los recursos necesarios.


En lo técnico, Interconexión Eléctrica S.A., ISA, entregó el 10 de agosto de 2011 a la Agencia Nacional de Infraestructura los estudios de ingeniería, ambientales, de tráfico, legales, económicos y financieros del proyecto.


Esa entidad no se ha pronunciado aún. Está muy bien que analicen con cuidado el asunto antes de decidir, pues las consecuencias de errores en la definición serán permanentes y muy costosas. Pero no estaría bien que se demoren por motivos espurios, o que el proyecto se archive o se cancele.


La discusión política en torno al nombre es irrelevante. El concepto de autopistas de montaña no es exclusivo de un proyecto como el que comentamos, es una expresión que se refiere a una manera de construir carreteras en terrenos de topografía irregular y geología problemática, con uso intensivo de túneles y viaductos, para evitar al máximo afectar las laderas. Además, la obra la requiere Colombia entera, no una región en particular.


La asignación de recursos financieros no debería ser problema si el país identificase bien sus prioridades. El presupuesto total de las autopistas es del orden de 15 billones de pesos. Pues bien, la corrupción administrativa en los procesos de contratación se roba aproximadamente cinco billones de pesos al año (dato de la Fiscalía y del zar anticorrupción). Con ese dinero, la obra se financiaría en tres años. Otro enfoque. El presupuesto anual de defensa del país asciende a 23 billones de pesos al año. Si no tuviésemos que gastar las sumas ingentes que demanda el conflicto interno, con ocho meses de ese presupuesto se pagarían las autopistas.


Es inconcebible que Colombia continúe en esta especie de patria boba, en este vértigo de irracionalidad, desperdiciando tiempo y recursos que se necesitan para crecer, para construir. Es prioritario orientar el país hacia la ética y la paz.




Comentarios
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EMILIA
2012/04/16 03:10:17 pm
Realmente es que estamos en pañales en estructura vial. No sé para qué tantos entes de control si su función también debería ser presionar para que los encargados de autorizar la ejecución no se hagan los de la vista gorda.
JUAN
2012/04/16 09:50:17 am
Señor Munera, como bien dice Usted, seguimos en la Patria Boba, y sino vea como los herederos de “Jorge Tadeo Lozano” los de estrato 20, el Gea , los empresarios, siguen con sus ideas disque de emancipar al pueblo, pero lo que en realidad quieren es subyugarlo, dominarlo, explotarlo, esclavizarlo, pero ya de una manera “democrática” atraves de una OCLOCRACIA fascista, y es así que se apoderaron de los medios económicos, políticos con el nombramiento y elección de alcalde y gobernador que nos acaban de hacer, financieros pues reciben dinero al 5% y nos lo ponen al 30%, bancarios con Bancolombia que maneja todo el dinero de los municipios y la gobernación, las pensiones y cesantías que sin poner un peso de apoderaron para su beneficio de billones de pesos, la salud con sus EPS nos dan sino acetaminofen, tienen a UNE (con la detrimento de Orbitel)y van por EPM y ahora tienen a ISA y van por las autopistas de la Prosperidad, para amarrasen de por vida la contratación de infraestructura estatal, van POR EL PODER TOTAL....... habitantesdemedellin@hotmail.com
Mario
2012/04/16 08:09:08 am
Doctor Múnera: muy tajantes sus apreciaciones. Pero así tienen que ser. Con "el vértigo de la irracionalidad" nos quedaremos durante este cuatrenio; en el otro a quién se le van a adjudicar; en el tercero la repartición de las dádivas y así sucesivamente. Así a Berrío llegaremos en el año 2043 cuando los mercados internacionales nos arruínen. Si de prioridades hablamos, la vía al puerto más cercana, es la más importante. Los suizos encargados de transportar el Carbón de Ubaté, elegiron a Barranca como puerto para sus planchones de 250 toneladas. Están estudiando la posibilidad de transportar el carbón de Amagá por vía carreteable, pero les fue imposible por la precaria carretera de Barbosa Cisneros. Declararon que la única salida era rectificando la antigua via férrea de Amagá a Puerto Berrío. Sale más práctico y más económico. Pero sigamos porfiando.