Columnistas

Cisneros, 1880
Autor: Hernán Cárdenas Lince
16 de Abril de 2012


Se inicia el estudio indicando que en ese año Colombia contaba con una población de tres millones de habitantes y el estado de Antioquia tenía 365.974 personas.

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Me parece muy interesante estudiar viejos documentos que nos enseñan cómo éramos y así poder trabajar creando un inteligente y buen futuro. En esta oportunidad me he dedicado a estudiar un libro que en el año de 1880 publicó en Nueva York el famoso ingeniero Francisco Javier Cisneros, documento que contiene todos los estudios para la construcción del ferrocarril de Puerto Berrío a Barbosa.


Se inicia el estudio indicando que en ese año Colombia contaba con una población de tres millones de habitantes y el estado de Antioquia tenía 365.974 personas. Para la época era muy importante señalar que tal población era de 181.492 hombres y 184.488 mujeres.


En cuanto a la población y oficios, se anota en ese libro que 99.926 eran jornaleros, 575 empleados, militares 7, curas 150, artistas 136, pescadores 181, ingenieros 23, médicos 95, y se encontraban en las cárceles 233 personas.
Cisneros no solo anota cifras matemáticas; además, resalta textualmente que “La población antioqueña es la más vigorosa, emprendedora y enérgica de la Confederación Granadina”.


Investigando el interesante libro de Cisneros se puede ver que una obra tan trascendental para Antioquia como el ferrocarril a Puerto Berrío se estudiaba cuidadosamente en todos sus detalles y lejos se estaba de que se presentara una trampa o sucios desfalcos. Seguramente se pudieron cometer errores técnicos pero la buena fe y la honestidad parecían primar.


Para mostrar la importancia de la construcción del ferrocarril se anotaba que la población del centro de Medellín era de 29.765 personas, Rionegro 9.155, La Ceja 5.538, Marinilla 5.518, Envigado 5.735, Santafé de Antioquia 10.205 y San Roque 200 personas.


En los pesos colombianos de esa época la producción antioqueña de maíz era de $2’014.722, panela $660.192, tabaco 270.366, café 11.493 y anís 8.235.


Nadie se imaginaba en esa época que la construcción del ferrocarril sería decisiva para el enorme progreso y desarrollo industrial de Medellín, el que además empujó positivamente a toda la nación.


Después de la construcción del ferrocarril de Puerto Berrío, que nos comunicó con el río Magdalena y con todo el mundo, otro ingeniero, Camilo C. Restrepo, pensó en la conveniencia de comunicarnos con el sur del departamento y del país, al mismo tiempo que traería la posibilidad de conectarnos con las minas de carbón de Amagá, lo que haría posible poner a funcionar grandes industrias que estaban surgiendo en Medellín.




Comentarios
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Mario
2012/04/16 08:17:46 am
Doctor Múnera: Pero un ignorado presidente acabó con los ferrocarriles y hoy no tenemos por donde sacar el cabón de Amagá al puerto sobre el río Magdalena... Qué lástima...