Nacional

Tres militares fueron condenados a más de 40 años por "falsos positivos"
13 de Abril de 2012


El Juzgado Único Especializado de Santa Rosa de Viterbo, condenó a tres militares por el homicidio de un civil que posteriormente fue presentado como baja en combate. Las penas individuales impuestas van de los 40 a los 43 años de prisión.


EFE


Un juez municipal de Colombia impuso penas individuales de 40 a 43 años de prisión a tres militares por el asesinato en 2007 de un civil al que presentaron como guerrillero muerto en combate, informaron hoy fuentes judiciales en Bogotá.


La condena fue proferida por el Juzgado Único Especializado de Santa Rosa de Viterbo, localidad de Boyacá, departamento en el que se cometió el crimen.


La Fiscalía General precisó en un comunicado que la pena mayor, 43 años y diez meses de prisión, la recibió el subteniente Abdón Andrés Reyes Argotty, "como coautor responsable de los delitos de homicidio en persona protegida en concurso con falsedad ideológica en documento público y fraude procesal".


El oficial fue también multado con el equivalente a unos 859.268 dólares, agregó la entidad judicial.


La fuente indicó que el juez condenó a 40 años y diez meses de prisión a cada uno de los otros dos implicados, los soldados Fabio Ferney Flórez Valencia y Miguel Antonio Pineda Hernández, a quienes impuso una multa equivalente a más de 843.808 dólares.


Flórez y Pineda fueron encontrados responsables del delito de "homicidio en persona protegida", condición dada a los civiles por el derecho internacional humanitario.


Los militares fueron procesados y enjuiciados por la muerte de Carlos Mesías Guevara Rincón, campesino que vivía en la zona rural de Labranzagrande, localidad también de Boyacá.


La Fiscalía indicó que los investigadores del caso establecieron que los militares "ingresaron a la vivienda de la víctima y se lo llevaron sin dar ninguna explicación".


El cadáver del campesino fue presentado tres días más tarde en Pajarito, población del mismo departamento, como el de "un subversivo del Eln, Ejército de Liberación Nacional, dado de baja en combate", añadió la fuente.


El caso de este campesino es uno más de una práctica conocida en Colombia como de "falsos positivos", es decir, de muerte de civiles a manos de militares que los reportan como guerrilleros caídos en combate para mostrar resultados ante sus superiores y obtener beneficios.


Más de dos mil casos de dicha práctica han sido documentados e investigados por la Fiscalía colombiana, que ha vinculado con ellos a casi 1.500 militares, por lo menos cien de los cuales han sido condenados.