Nacional

Boys and girls in someone else’s war
Los niños y niñas en una guerra ajena
4 de Abril de 2012


El Estado colombiano sigue en deuda con sus niños y niñas, pues cada vez hay menos matriculados en las escuelas y más inmersos en los grupos armados ilegales.


Nuestros niños y niñas tienen el derecho a estudiar y a estar por fuera del conflicto armado colombiano, el cual no les pertenece.

Redacción Nacional


En Colombia, el conflicto armado que se presenta entre los grupos armados ilegales y las Fuerzas Armadas Nacionales, tiene impactos negativos sobre la población civil de las zonas rurales, en su gran mayoría sobre los niños, niñas y adolescentes que se ven inmersos en esta problemática gracias a su constante reclutamiento por parte de la guerrilla.


Según la Corporación Acción Ciudadana Colombia, este sector de la población se convirtió en victima, tanto por la coerción y el desplazamiento generado por los constantes enfrentamientos entre grupos delincuenciales, como por la presión que ejerce el conflicto sobre ellos para que formen parte de las filas armadas. Dicha situación se ha intensificado en los últimos años, convirtiéndose en una problemática fuerte en contra de los derechos humanos.


En la búsqueda de una solución para este fenómeno social, la coalición de Ong´s, Watchlist on Children and Armed Conflict, cuyo objeto de acción es la lucha permanente por terminar con la violación de los derechos de los niños, realizó un trabajo sobre varias zonas del país durante el año 2011. En este, los investigadores formularon entrevistas individuales a menores entre los 10 y los 16 años afectados por el conflicto armado entre los que se encontraban niños soldados y víctimas de secuestros, violaciones y torturas.


Conclusiones


Luego del proyecto, se publicó un documento bajo el nombre “Sin nadie en quien confiar. Los niños y el conflicto armado en Colombia”, cuyos resultados fueron:


En primer lugar se puso de manifiesto que las iniciativas del Gobierno colombiano dirigidas a proteger a los menores de la violencia son insuficientes y subraya concretamente la situación de lo niños en las áreas remotas del país.


Seguidamente, el informe muestra que el Gobierno colombiano ve a sus fuerzas armadas como una ‘fuerza de protección’ en lugar de como ‘una parte del conflicto’, lo que conduce a situaciones de impunidad y crea desconfianza en las comunidades.


También, en el mismo se señala que los niños colombianos en zonas rurales no están adecuadamente protegidos y continúan enfrentándose a amenazas.


Finalmente, deja entrever que si bien las Fuerzas Armadas de Colombia no reclutan menores, si los usan como escudos a la hora de los enfrentamientos.



Recomendaciones


A través del informe, la coalición de Ong´s insta al Gobierno colombiano para que cree políticas dirigidas a evitar el reclutamiento de menores por grupos armados y aplaude que en el 2011 se hayan condenado varios paramilitares por violencia sexual y reclutamiento de niños, pero insiste en que los esfuerzos del Gobierno no enfrentan "adecuadamente" el problema


Así mismo, anima a las autoridades a desplegar en las zonas más afectadas a funcionarios del Gobierno que pongan en primer lugar el interés de las víctimas y garanticen que los autores de los abusos sean castigados sin excepciones.