Columnistas

Ni prevención ni “acabativa”
Autor: Tomás Castrillón Oberndorfer
4 de Abril de 2012


Con la llegada de la nueva temporada invernal, vuelven a presentarse hechos que demuestran que en materia de prevención falta mucho.

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Con la llegada de la nueva temporada invernal, vuelven a presentarse hechos que demuestran que en materia de prevención falta mucho. El fenómeno de los “destechamientosW demuestra a la saciedad que este tipo de construcciones, (cubiertas livianas) se ejecutan en su gran mayoría ignorando las más elementales normas y además carecen de una supervisión adecuada. Y se vuelve a repetir el ciclo: Se pierde la cubierta ejecutada en tan precarias condiciones, el estado interviene suministrando materiales, pero, aparentemente no se ejerce el control adecuado en su ejecución, y ¡a esperar el próximo vendaval!


Los ejemplos abundan, pero es conveniente hacer referencia a un puente peatonal ubicado en la zona de Guatapé, que apareció recientemente en una fotografía, en un diario local. Se trata de un puente colgante ejecutado según un antiguo manual del Departamento, y como pudo observarse en la foto, hay carencia de pasamanos en algunos tramos. Esto permite dudar de las campañas de mantenimiento, si las hay. Pero profundizando puede observarse que las muy livianas celosías que soportan la calzada, están construidas con elementos redondos de muy bajo diámetro, lo que los hace muy vulnerables a la oxidación. Este tipo de estructuras debe revisarse y mantenerse de acuerdo con la última normatividad y no esperar a que ocurran tragedias como la reciente del Puente de Occidente.   


Pero en materia de prevención hay que ir mucho más allá. Resulta que respecto al Túnel de Oriente ha dicho el señor Gobernador que: “Es necesario pero no prioritario”. Esto es francamente incomprensible,  pero no es de extrañar porque corresponde a una dialéctica demagógica. Aceptando en gracia de discusión la posición del señor Gobernador, hay que tener en cuenta que el aumento de vehículos sobrepasó todos los estimativos, además el desarrollo, desgraciadamente descontrolado, del oriente cercano, ha superado todas las previsiones, y, por último, las vías existentes son precarias bien sea en su diseño geométrico algunas, o por su altísima vulnerabilidad otras. Cabe preguntar entonces: ¿Cómo será la situación dentro de 6 años, que se demoraría la construcción del Túnel?  Aparentemente falta mucha sindéresis debido al casi fanatismo de los defensores del ambiente. Hay que pensar con cabeza fría y analizar en forma equilibrada tanto los aspectos técnicos y económicos como los ambientales.


En cuanto a la “acabativa” o sea al decir de Marañas: “ponerle el moño final” a las obras, se siguen presentando muchos aplazamientos para terminarlas. Los casos del Metroplus (a gas), la doble calzada a Las Palmas, “falta de agua y promesas sin cumplir” en la Aurora, y el puente peatonal en Guadua de la comuna nororiental, son ejemplos recientes a los que se agregan ahora las escaleras eléctricas de la comuna 13 y el puente de la 4 sur.”¿Quousque tándem?” (¿Hasta cuándo?). ¿Se tomará el trabajo alguna de las “asustadorías” de averiguar los detrimentos patrimoniales? 




Comentarios
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Mario
2012/04/04 05:06:58 am
Doctor Castrillón:Hace mucho tiempo Medellín está "ahogada" . Con dos aguaceritos fuertes quedamos aislados del oriente cercano. El paso por Robledo de la "vía al mar" se pierde el tiempo que se gana con el túnel de Occidente . Por dónde se va a transportar el carbón de Amagá hacia Puerto Berrío para su exportación si la doble calzada a duras penas está llegando a Barbosa. De Barbosa a Cisneros, esta precaria carretera sí soportará tracto camiones de cincuenta toneladas? Si ya está saturada con camioncitos de quince toneladas que llevan la basura a La Pradera. Lastimosamente Medellín no está capacitada para competir con ningún mercado internaconal, llámese como se llame. Hay muchas fuerzas oscuras y muy sospechosas, que impiden la construcción de estas obras de infraestructura doctor Castrillón...