Columnistas

Medellín ayer y mañana
Autor: Hernán Cárdenas Lince
4 de Abril de 2012


Es muy interesante conocer y estudiar viejas historias de la modernización de la ciudad de Medellín.

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Es muy interesante conocer y estudiar viejas historias de la modernización de la ciudad de Medellín.


Hoy podemos ver miles y miles de bicicletas por las calles pero conozcamos aspectos históricos increíbles: en el año de 1890 el señor Teodomiro Toro trajo a Medellín una bicicleta de esas muy primitivas que tenía en la parte delantera una enorme rueda y atrás una muy pequeña. Tal aparato tan extraño para Medellín no pudo funcionar pues el señor Toro no era capaz de montar en él, por lo que la bicicleta terminó en un basurero. En 1892 el señor Jorge Bachman trajo la primera moderna bicicleta que venía en un baúl, el cual fue abierto públicamente en el Parque de Berrío. Inmediatamente el señor Bachman se montó en la bicicleta y ante la admiración de todo el público que estaba en la plaza dio rápidas vueltas por esas calles mientras todo el mundo aplaudía.


En cuanto al automóvil en Medellín, hay  que narrar  que en el año de 1899 el magnate Coriolano Amador regresaba de Francia y trajo un pequeño automóvil de dos puestos que naturalmente venía acompañado de un “chofer” francés, el que además traía unas botellas llenas de un extraño líquido que se llamaba “gasolina”. Coriolano comentaba que el susto de la gente de Medellín sería muy grande cuando viera un coche que no era tirado por caballos. Ese famoso primer automóvil tuvo que esperar varios años para ponerlo a funcionar, lo que finalmente se logró en una cancha de carreras de caballos que se llamaba “Jai-alai”. El automóvil solo logró dar una vuelta pero lanzando una enorme cantidad de humo e insoportables ruidos.


En el año de 1910 apareció en Medellín el automóvil marca “Pullman” sobre el cual hay  que contar una curiosa historia, pues invitaron a un niño pequeño para que diera un paseo en ese modernísimo aparato. El automóvil arrancó por la calle Palacé hacia la iglesia de La Candelaria pero el niño gritó aterrado que la iglesia se le estaba viniendo encima, y no entendía que era el automóvil el que se estaba moviendo.


En el año de 1913 dos altruistas y nobles empresarios, Juan Olano y Vicente B. Villa trajeron buses para prestar el servicio público de transporte. Poco después el señor Ricardo Olano también importó más de estos vehículos pero las calles de la ciudad no estaban preparadas para la circulación de esos pesados aparatos que rompieron los desagües de aguas negras y desbarataron las vías más importantes de Medellín. También se presentó un problema cuando un bus que iba para La América y pasaba por el puente San Juan sobre el río Medellín, este no pudo resistir el peso del vehículo y cayó al río con todos sus pasajeros. Milagrosamente nadie resultó herido de gravedad.


Pensando en el futuro, la mejor inversión en innovaciones para la ciudad es todo lo que se haga en educación, ya  que este beneficio social garantiza gente próspera y alejada de los delitos, lo que es precisamente lo  que necesitamos en Medellín y toda Colombia.




Comentarios
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Bernardo
2012/04/04 01:01:10 pm
Doctor Cárdenas: Ya vemos los frutos de esos "avances". ¿Por curiosidad sabe quién nos trajo la primera motocicleta? ¿Y quién traerá la última,? pues nos enloquecen. EDUCACIÓN y lo demás los llamaría "tolerancia moderada".