Nacional

Liberados afirmaron que las Farc están debilitadas pero no derrotadas
3 de Abril de 2012


Los uniformados liberados por las Farc recordaron y narraron algunas experiencias durante su cautiverio. Ellos señalaron, también, que las Farc están debilitadas pero no derrotadas.

 


AP


La guerrilla de las Farc parece haber cambiado de mentalidad en los últimos años y ello podría llevarla a una mesa de negociación con el gobierno, pero no está derrotada, dijeron hoy los uniformados liberados ayer y a quienes visitó el presidente Juan Manuel Santos.


Los seis policías y los cuatro militares liberados ofrecieron dos ruedas de prensa por separado la tarde del martes: los militares en el hospital de las fuerzas militares y los agentes en el comando de la policía nacional.


Relataron a los periodistas los cambios que han experimentado las Farc y que dijeron pudieron percibir a lo largo del cautiverio de más de una década.


"Ojalá que sean los últimos secuestrados de las Farc y que esta organización cumpla con su palabra, cumpla con su palabra de no volver a secuestrar nunca, jamás", afirmó Santos en una declaración ante reporteros a las puertas del hospital de la policía.


El tema de las liberaciones, reiteró el mandatario, "es un paso que valoramos, valoramos en su dimensión, pero como lo dije también ayer no es suficiente. Queremos ver muestras más fehacientes de su verdadera voluntad de terminar con este conflicto", aseguró.


Santos ha reiterado tales demandas de que los guerrilleros cesen con los secuestros y ataques armados, sobre todo a objetivos civiles, para eventualmente considerar un diálogo de paz con las Farc.


El mandatario, junto al ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón y los altos mandos de la fuerza pública, visitó temprano en el hospital de las Fuerzas Militares a los cuatro uniformados y posteriormente fue a reunirse con los seis policías en el centro médico policial.


En la rueda de prensa de los policías liberados, el intendente de la policía Carlos Duarte aseguró que al principio de su cautiverio, en su caso desde julio de 1999, podían quedarse en un mismo campamento hasta dos años porque los rebeldes no temían un movimiento de la fuerza pública.


Pero "hoy en día no se puede durar más de dos días en un mismo campamento. Eso ya es suficiente. Ellos no pueden escuchar un avión porque eso es el pánico total", dijo Duarte.


Y si bien "la guerrilla está debilitada, tiene problemas, pero no está derrotada", advirtió.


Es a la fuerza aérea a la que se atribuyen algunos de los más duros golpes dados los rebeldes, desde la muerte de Jorge Briceño, alias Mono Jojoy, hasta en fechas más recientes dos bombardeos a distintos campamentos de los guerrilleros que dejaron más de 60 muertos.


Por su parte, el sargento del ejército Luis Arturo Arcia dijo que, tras tantos años de estar con los rebeldes, considera que ahora los ve más proclives a sentarse en una mesa de diálogos de paz después de haber sufrido distintos reveses militares a manos de la fuerza pública.


"Veo que los golpes que han recibido las Farc los han hecho analizar... han cambiado para ellos ese pensamiento" de no negociar, dijo Arcia, quien estuvo cautivo desde marzo de 1998.


"Veo que las Farc pueden llegar a sentarse a un proceso de paz porque veo que en cuarenta y tantos años que tiene el conflicto armado no ha habido ningún resultado y veo que ellos están pensando en el proceso de paz... Ojalá eso se haga una realidad para todos los colombianos, para poder caminar por todas partes, con tranquilidad, ése es el anhelo de muchos colombianos".


Los uniformados además dijeron que sus liberaciones pudieron verse retrasadas debido a la muerte en noviembre de cuatro de sus compañeros que estaban en otro campamento y que, según un policía sobreviviente en esa ocasión, cayeron baleados a manos de rebeldes de las Farc porque pensaron que el ejército los iba a rescatar, algo que el gobierno niega.


Los policías también contaron diversos detalles más, desde sus fallidos intentos de escape hasta el temor a morir en ellos o en bombardeos de la fuerza pública.


En todos esos años, dijo a su turno el sargento de la policía César Augusto Lasso en tono irónico, el trato fue bueno, salvo por el hecho de estar encadenados.


"Nosotros durante muchos años estuvimos encadenados uno al otro, desde ahí parte un maltrato, una humillación, pero independiente de esta situación el trato de las Farc pues era de una manera respetuosa", dijo Lasso.


Y para sobrellevar esos días, que incluso se hicieron más largos cuando supieron que serían liberados, según explicaron, recurrieron a varias cosas como tener mascotas, incluyendo un cerdo salvaje, según dijo el sargento José Libardo Forero, quien sorprendió al llegar con su animalito.


El intento de fuga


Forero también recordó que, en octubre de 2009, él y su compañero de cautiverio Jorge Trujillo emprendieron una larga fuga que casi termina con sus vidas.


Trujillo estaba enfermo pero, seguramente animados por la fuga exitosa que en 2007 había protagonizado el también policía John Frank Pinchao, los dos decidieron dejar el campamento guerrillero.


"Yo tenía miedo de decirle (a Trujillo) que si nos fugábamos porque ya le había dicho dos veces anteriores y en ninguna había aceptado", contó Forero, quien además precisó que el día de la huida tenía que ser muy especial: "con lluvia; no podíamos salir sin lluvia porque seguramente los guardias nos detectaban".


Explicó que hicieron una brújula con una aguja y una cuchilla "y... apareció una luciérnaga, un cocuyo, y él alumbra en un vaso de agua y ahí pude yo coger el norte".


Con siete paquetes de galletas y dos arepas, los dos secuestrados sobrevivieron 16 días en la selva, hasta cuando lograron sacar del río dos pescados y los cocinaron. Nueve días después encontraron unas caletas que la guerrilla tenía en el monte y en ellas había comida.


Continuaron con su fuga teniendo como punto de referencia el río Guaviare y con una esperanza: encontrarse con infantes de Marina. Pero no fue así y en lugar de eso hallaron una casa de civiles en la que les ofrecieron almuerzo. Ellos aceptaron porque estaban hambrientos.


"Cuando ya habíamos terminado de almorzar, y ya nos disponíamos a salir, llegaron los guerrilleros... Entonces Trujillo me dijo: 'mi cabo, la guerrilla nos cogió otra vez'. Lo único que hicimos fue encomendarnos al Señor", relató Forero.


Los rebeldes los obligaron a tenderse en el piso, les quitaron la ropa, los requisaron y los trataron mal. "Si nos van a fusilar, fusílennos, pero ya no nos humillen más", dijeron a una sola voz los dos rehenes. Pero no los mataron.


El parte médico


Temprano, el hospital policial emitió un breve comunicado en el que informó que los seis agentes están en "buenas condiciones generales".


Dos de ellos, el intendente Wilson Rojas Medina, de 41 años, y el sargento César Augusto Lasso, de 47, sufren de hipertensión arterial. Un tercero, el intendente Jorge Romero, de 49, padece de bronquitis crónica, de acuerdo con el parte médico.


A los seis policías les darían de alta el domingo, mientras los militares estarían internados cuatro días más, según las autoridades.


 



Las Farc tienen que ser consecuentes: Betancourt

 


La ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, quien estuvo secuestrada seis años hasta su rescate en julio del 2008, dijo que las Farc "tienen que ser consecuentes. Si han anunciado que van a suspender los secuestros extorsivos tienen que liberar a las personas que aún retienen y no pedir nada a cambio. Yo creo que eso es lo primero que tenemos que exigir".


En una entrevista desde Nueva York con el noticiero RCN de televisión, Betancourt puso en duda "las buenas intenciones de paz" de la jefatura máxima de los guerrilleros, que aseguran que no secuestran por dinero pero dejan "la puerta abierta para secuestrar por motivos políticos".