Columnistas

Falló el ojo clínico
Autor: Lázaro Tobón Vallejo
3 de Abril de 2012


En la época cuando mi padre aún vivía y ejercía su profesión de pediatra, los galenos tenían muy pocas ayudas diagnósticas y debían acudir a la experiencia y la intuición para realizar el diagnóstico médico.

En la época cuando mi padre aún vivía y ejercía su profesión de pediatra, los galenos tenían muy pocas ayudas diagnósticas y debían acudir a la experiencia y la intuición para realizar el diagnóstico médico. Ese par de elementos constituían el ojo clínico. Hoy en día, la maravilla del ojo clínico se ha ido perdiendo, dado que los avances tecnológicos facilitan la lectura del cuerpo humano.


E igualmente en todas las profesiones se requería del “ojo clínico”, para sortear las diversas situaciones, que son actualmente apoyadas con los programas de computadores que simulan los diversos escenarios según se vayan tomando decisiones en el transcurso del ensayo.


En el ámbito empresarial, ese ojo clínico se traduce en la capacidad que tiene la alta gerencia para detectar, evaluar y tomar las decisiones pertinentes que le garanticen la viabilidad y permanencia vital de la misma en el escenario competitivo. Para ello, es importante que los dirigentes desarrollen por lo menos tres tipos de pensamiento: el sistémico, el estratégico y el intuitivo (de ellos ya me he referido en artículos anteriores y en mi biblioteca virtual www.visionadministrativa.info podrán encontrar diferentes documentos relacionados).


Traigo a colación lo anterior porque uno de los jugadores grandes del entretenimiento cierra sus puertas en nuestro país. Me refiero a la cadena de alquiler de videos Blockbuster. Noticia que leí en El Tiempo en su edición dominical confirmando lo que otra fuente me había contado.


Mi fuente me manifestó que en Medellín las tiendas cierran finalizando abril y en lo nacional la última de ellas se clausura en junio del presente año. Al leer el artículo en el diario capitalino las razones dadas por la empresa para su cierre son: la piratería, el auge de los centros comerciales y grandes superficies ofreciendo esparcimiento para las familias, la seguridad en las vías que incentivó el turismo, la televisión digital que permite el alquiler de películas sin salir de la casa, el incremento de los suscriptores a la televisión por cable, estos como factores externos.


Como factores internos, capacidad de reacción de la organización para enfrentar las amenazas del entorno y/o aprovechar las oportunidades, Blockbuster mostró una baja habilidad para enfrentarse a esas nuevas realidades.


Expresó Mario Moscoso, gerente general de la cadena de videotiendas para El Tiempo: “llevar y recoger las películas a domicilio fue una gran idea, pero la pusimos en práctica muy tarde”. Otros factores expresados en el diario fueron: “lo mismo ocurrió con la apuesta por la tecnología Blu Ray y los videojuegos. Incluso echaron mano demasiado tarde de la alternativa de subarrendar ciertas áreas de sus locales.”


Además de lo anterior, Blockbuster sufrió la arremetida de su principal competidor Netflix, sitio de arrendamiento de películas en línea para ser vistas en dispositivos con acceso a internet como las consolas de video juego, teléfonos inteligentes, tabletas digitales e incluso desde las televisiones sin necesidad de descargar la película. En relación con esto, manifestó Moscoso: “lo que más duele es la arrogancia de Blockbuster. En sus inicios, Netflix le ofreció su plataforma en Internet, pero la compañía la rechazó.”


“No hay buenas ni malas decisiones, sino tomadas a destiempo”. En esta sentencia se puede resumir la falta de ojo clínico que afecta a muchos dirigentes en el orbe.