Columnistas

¿Dónde está la ética?
Autor: Hernán Mira
2 de Abril de 2012


La compra de conciencias es común y lucrativa, si no que lo digan las billonarias cifras de corrupción que crecen casi como “crecen las sombras cuando el sol (de la moral) declina”.

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¿Por qué votamos por determinado candidato los colombianos? es la pregunta que se hace constantemente. La compra de votos ha sido una constante con sancochos, convites, aguardiente para el pueblo raso, y whisky, venta de privilegios, contratos y carruseles de toda clase para los de cuello blanco. Aquí es bien válido eso que ha hecho carrera en el mundo de los grandes negociados, de “todos tienen un precio y  hay que saber encontrarlo” La compra de conciencias es común y lucrativa, si no que lo digan las billonarias cifras de corrupción que crecen casi como “crecen las sombras cuando el sol (de la moral) declina”.


En diciembre pasado se presentó el libro “Neuroética y neuropolítica. Sugerencias para la educación moral” de la connotada profesora española de Filosofía Moral, Adela Cortina. “La gente vota por sus valoraciones morales, más que por sus intereses” dice. En el cerebro existiría al nacer un instinto o gramática moral sin contenidos morales concretos, pero podemos aprender a establecerlos en esa gramática con la educación moral para aprender ese lenguaje.  Desde niños vamos conformando un esquema de valores morales en el cerebro con el que interpretamos la realidad y votamos de acuerdo con el esquema. Los políticos movilizan las emociones que acompañan los valores para conseguir votos.


Si miramos cómo votamos los colombianos que, en muchos casos permitimos elegir y reelegir a personas con oscuros antecedentes, ligados a negocios turbios o abiertos patrocinadores de la violencia homicida, lamentablemente tenemos que concluir que la educación nuestra está bien lejos de ir por donde debiera. Estamos en pañales en formación ciudadana y política. La corrupción nace también del desinterés ciudadano en la política, se ha establecido, y eso nos está pasando por la carencia de formación en la democracia y la ética pública.


La neuroética debería ser una tarea conjunta de éticos y neurocientíficos para estudiar las bases cerebrales de la conducta moral, preguntándose a la vez si esas bases son el fundamento de ‘obligaciones morales’ (lo que debemos hacer), establecidas previamente en el cerebro; o si también las bases psicológicas y sociales de la moral son las que deciden la conducta moral, propone el texto. En Colombia deberíamos tomar bien en serio este planteamiento de Adela Cortina y empezar a trabajar a fondo, en serio y de verdad, en la educación moral sobre ese instinto o gramática del cerebro, pues ya está bien claro que hay plasticidad y no rigidez en las neuronas.


Coda. En el excelente artículo de Darío Valencia Restrepo, exrector de la U. de Antioquia y la Nacional, en EL MUNDO, sobre la clasificación de las universidades, reclama bien justamente que “por ninguna parte aparece allí la calidad de la formación que reciben los estudiantes para actuar como ciudadanos libres y críticos” y que “nunca había sido más pertinente entre nosotros la formación ética”. Y nuestras universidades -más las públicas- dejan de lado la obligación de formar en ética civil. Así es como estamos como estamos...




Comentarios
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JUAN
2012/04/02 11:48:34 am
Comunicado 001, abril 2012. Medellín, Colombia Los empresarios deben ser líderes de la prudencia; promotores del respeto a la diferencia; ejemplo de buen discernimiento y defensores de la justicia y la democracia. No es decente que monopolios económicos de Antioquia cuestionen la Justicia. Una justica a gusto de los poderosos, degrada a una sociedad y se prepara para revueltas. La gente soporta más fácil la carencia de bienes materiales que la injusticia. Hacer apología a la ilegalidad y obstruir la justicia es un acto de vandalismo social. Los verdaderos empresarios no pueden esperar que la democracia y la justicia les sean complacientes a sus intereses. El ex alcalde Alonso Salazar confesó públicamente ante los medios y ante la procuraduría que violó la norma constitucional que le prohíbe a un funcionario público participar indebidamente en política. Utilizó indebidamente los recursos y el poder público para ayudar a su sucesor Aníbal Gaviria, como en los peores tiempos de corrupción y politiquería. Sin importar los nombres, ¡defendamos la Justicia y la Democracia! El oponente de un gobernante no es un ilegal; es un contradictor, un actor positivo para la democracia. La sanción de destitución a Alonso Salazar fue jurídica, coherente con lo que dice la constitución y la ley, con el respeto a su debido proceso. Ahora algunos empresarios exigen y presionan a la procuraduría para revisar la decisión. Aceptan que se cometió la falta, pero presionan. Aceptan que se respetó el debido proceso, pero exigen revisión. Presionan a la justicia porque sancionaron a un amigo que les favoreció en su gestión de gobierno. No es decente que empresarios desafíen La procuraduría y a la justicia. Si la Justicia funcionara a la medida y a los intereses de quienes ostentan el poder económico; sería la debacle social. ¿Por qué los empresarios presionan a la procuraduría? Tienen conflicto de intereses y negocios con la Alcaldía? Veamos algunos ejemplos: • Bancolombia maneja los dineros del municipio, EPM y UNE. • Conconcreto recibe grandes contratos públicos como Porce II, Porce III, el puente de la 4 sur, obras de ciudad, etc… • Editorial Cadena maneja las impresiones y distribución de las millones de facturas de UNE, EPM y tiquetes del Metro. • Suramericana se queda con los multimillonarios contratos de seguros. • Argos riega el cemento por toda la ciudad y en campaña ofreció a Aníbal Gaviria: “Diga cuánto dinero más necesita para ganar la alcaldía”. • El Colombiano tiene su hijo en el INDER y El Mundo en la alcaldía para recibir publicidad del Estado, aquí parece no existir ni ética ni moral. Además, se tomaron las Juntas y las decisiones de EPM y UNE y varios de los que firman son quienes están investigados en la Fiscalía por desplazamiento forzado y despojo de tierras en Urabá y los Montes de María. Por eso también han escrito carta contra la política social del Presidente Santos. Para agradecer al ex alcalde Salazar los favores recibidos, esos monopolios retan a la justicia y presionan para que no se toque a su benefactor. Torcer la justicia para favorecer intereses privados es un delito. La justicia y la democracia son los dos únicos escenarios donde hay equidad e igualdad. NO ESTAMOS DE ACUERDO QUE MONOPOLIOS ECONÓMICOS ANTIOQUEÑOS PRESIONEN LA JUSTICIA POR DEFENDER SUS INTERESES PARTICULARES Y SIGAN CONCENTRANDO LA RIQUEZA.
JUAN
2012/04/02 08:42:16 am
Señor Mira, y sino vea, Un Alcalde haciendo falsos positivos, pata intervenir indebidamente en Política y constreñir a los electores para perpetuar su línea de gobierno y no respetando los debidos procesos , las leyes, la constitución y aun más difundir que violo las leyes por su propio criterio y valentía , redondeando este exabrupto y mal ejemplo para la sociedad y las juventudes, los empresarios, lideres del poder político e imágenes visibles de los estamentos, salen a apoyar al alcalde y lo más grave a presionar al Procurador y la Justicia , para favorecer a un violador de la ley y la Constitución, vamos por una degradación acelerada de los principios cívicos, patrios, morales y éticos, todo vale por la plata, el poder, por fines particulares...... habitantesdemedellin@hotmail.com