Columnistas

No una reforma “a medias”
Autor: Abelardo Ospina López
30 de Marzo de 2012


El Ministro del Interior, Germán Vargas Ll, clamó porque las Cortes se reunieran y participasen en las deliberaciones de la Reforma a la Justicia.

El Ministro del Interior, Germán Vargas Ll, clamó porque las Cortes se reunieran y participasen en las deliberaciones de la Reforma a la Justicia; el Presidente de la Corte Suprema, propuso retirar el proyecto y repensarlo porque no resuelve los requerimientos ciudadanos; otros juristas sostienen que lo estudiado hasta ahora sólo sustenta “modificaciones a medias” para una sociedad en conflicto y finalmente, quienes no están en ese “tejemaneje”, sí reclaman, modestamente “una verdadera transformación del sistema judicial y modernizarlo y acercarlo más al pueblo.”Sí, cual lo reclama el columnista Jorge Arango M, “Es necesario un análisis sereno, ajeno a todo interés diferente al bienestar de la gente, que debe ser la beneficiaria de una justicia acertada y rápida y la víctima de sentencias contrahechas y litigios interminables.”(“La reforma….”).


El Congreso (en segunda vuelta) está ante el rigor de sacar adelante los actos legislativos y “el fortalecimiento de la justicia penal militar.”Aunque se dice que hay puntos álgidos como, 1, la eliminación de la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, 2,las facultades que se pretende dar a notarios y abogados para que colaboren en la descongestión y 3, la norma sobre el fuero (prerrogativa, privilegio o exención) miliar, el Parlamento sabrá darles la evacuación procedente. El Presidente de la Cámara, Sr. Simón Gaviria, ha dicho: “No creo que las diferencias que se han generado frente al tema del fuero militar, vayan a afectar la legislatura. Es claro que la primera opción es el proyecto que se radicó sobre la reforma de fondo, a la justicia penal militar…” (El Espectador 18/III/2012).


¡Par dieu! Sabemos que: a), la rama judicial no se encuentra de acuerdo con ella, mas las críticas y la necesidad de modernizarlo para que tenga un desempeño eficiente, han llevado a la instauración del proceso de innovación; y b) se hace imperativo un compromiso de dirigentes políticos y sociales, también de jueces y litigantes, aunque aleguen que es indispensable  una coalición y resuelva los problemas que afectan la administración susodicha. Nos parece razonable esta insinuación: “para que la reforma – cuando la tengamos- sea implantada eficazmente, las personas que trabajan dentro, deben estar convencidas de que fue necesaria y de esa manera, participar activamente…


Más de una vez se ha hablado de “equilibrio de poderes”. El equilibrio debe siempre estar. Y la autonomía judicial, mostrable, para una visión integral de su fortalecimiento.


¡Caramba! El conjunto de órganos que constituyen el poder jurisdiccional del Estado, cuya misión es la aplicación correcta de las leyes, es complejo y sí que demanda concreción para rehacerlo, modificarlo o reponerlo, de conformidad con las circunstancias socio-culturales y legales que vive el país.