Editorial

Candidaturas al Banco Mundial
24 de Marzo de 2012


La defensa de los criterios técnicos sobre la Presidencia del Banco Mundial deberá prevalecer incluso sobre la importante y cada vez más sólida alianza de dos países unidos por su vocación democrática y su voluntad de defensa de las libertades.

El acto de nominación por el presidente Obama del médico coreano-americano Jim Yong Kim como el candidato de Estados Unidos a la Presidencia del Banco Mundial es la señal de partida de una carrera en la que el experto en medicina social y profesor de prestigiosas universidades como la de Harvard, se enfrenta a dos experimentados economistas y académicos, el colombiano José Antonio Ocampo Gaviria y la nigeriana Ngozi Okonjo-Iweala.


Con la sola nominación, el doctor Ocampo Gaviria ha logrado llegar a la cúspide de la economía mundial, como lo han reconocido destacados medios colombianos de comunicación. Esto no significa, sin embargo, que esa candidatura sea el punto de llegada en un proceso que apenas empieza y al que el Banco mismo quiere darle tinte de transparencia. El exministro vallecaucano tiene pergaminos más que sobrados para hacer pesar su nombre entre el grupo de aspirantes.


En la actualidad, el doctor Ocampo se desempeña como profesor titular de la prestigiosa Universidad de Columbia, en Nueva York. Como catedrático e investigador ha participado en el desarrollo de las novedosas y controversiales tesis sobre la “globalización controlada”. En su hoja de vida tiene un destacado recorrido como director de la Cepal y ministro de Agricultura y Hacienda en Colombia, además de investigador en distintas universidades del país. El respaldo a su candidatura es liderado por Brasil, que encabeza la pretensión del G-24, o grupo de los países emergentes, por adquirir una vocería en la junta de directores del Banco Mundial que esté acorde con su crecimiento económico.


Por los países emergentes también se presentó la candidatura de la actual ministra nigeriana de Finanzas, la economista Ngozi Okonjo-Iweala. Su aspiración tiene respaldo de las tres naciones que hoy jalonan la economía de ese continente: Sudáfrica, Angola y la propia Nigeria, y que reclaman, al igual que Brasil, mayor poder para las economías emergentes en las decisiones del Banco. La doctora Okonjo-Iweala aspira por segunda oportunidad a la dignidad. Entre los años 2003 y 2006, cuando hizo parte del Comité de Directores, organismo corresponsable de las principales decisiones de esa agencia de la ONU y en distintas oportunidades ha sido canciller y ministra de Finanzas en su país.


El presidente Obama desestimó la aspiración del reputado economista Jeffrey Sachs, profesor de Harvard y director de los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas, para presentar la nominación del médico Jim Yong Kim, reconocido por sus aportes a la lucha mundial contra el Sida, desde la OMS, y por su trabajo de veinte años en pro de la salud en los países pobres. La postulación del jovial director de la Universidad de Dartmouth, prestigiosa institución privada de New Hampshire, sorprendió al mundo económico, que ha lamentado que en este momento crucial de las finanzas se postule a un candidato que contrasta con sus competidores y con los anteriores presidentes del Banco por su falta de conocimientos en materia económica e inexperiencia en asuntos diplomáticos.


Presentadas las candidaturas, los 25 directores ejecutivos del Banco Mundial procederán al examen de sus hojas de vida y propuestas antes de elegir al sucesor de Robert Zoellick. Dadas las condiciones de los dos candidatos con apoyos más contundentes, los doctores Ocampo y   Yong Kim, Colombia podrá sumarse al entusiasta respaldo que el Grupo de los 24 le ha ofrecido a uno de sus economistas más destacados y acompañar una aspiración de difícil tránsito que adquiere viabilidad cuando tiene enfrente a un contendor que tiene como único mérito el de tener valor para la campaña reeleccionista del presidente Obama. La defensa de los criterios técnicos sobre la Presidencia del Banco Mundial deberá prevalecer incluso sobre la importante y cada vez más sólida alianza de dos países unidos por su vocación democrática y su voluntad de defensa de las libertades.