Columnistas

Corredor multimodal del río
Autor: José Maria Bravo
16 de Marzo de 2012


De gran trascendencia para el desarrollo del transporte terrestre en el valle de Aburrá, es la total estructuración de lo que durante muchos años hemos llamado el Corredor multimodal del río Medellín.

De gran trascendencia para el desarrollo del transporte terrestre en el valle de Aburrá, es la total estructuración de lo que durante muchos años hemos llamado el Corredor multimodal del río Medellín.


En el valle de Aburrá se asientan diez municipios: Caldas, Sabaneta, La Estrella, Envigado, Itagüí, Medellín, Bello, Copacabana, Girardota y Barbosa, con centralidad en Medellín, con una relativa integración vial, pero no la mejor.


Bajo la figura de Área Metropolitana, han tenido estos municipios un proceso de desarrollo económico y de integración de servicios, conservando cada uno su independencia administrativa. En este proceso ha jugado un papel muy importante el río Medellín, que a lo largo de más de 60 kilómetros, marca la fisura natural de este valle, en donde están asentados dichos municipios.


El río Medellín es el eje estructurante hidrológico, como colector natural del sinnúmero de afluentes tributarios, que viejos urbanistas calificaron como gran patrimonio ambiental de la ciudad. Muchos de ellos, la mayoría, desafortunadamente los ocultó el proceso de desarrollo urbano, desaparecieron del mapa hidrográfico del valle de Aburrá. Se pensaron como grandes corredores paisajísticos, con sus cauces enriquecidos con el verde propio de esos espacios.


Por fortuna, desde hace muchos años, se planeó y aprobó estructurar a lo largo del río el sistema de transporte terrestre metropolitano, como Corredor multimodal del río Medellín, con las vías de distintas categorías para vehículos automotores, el sistema férreo nacional, el sistema de transporte público masivo tipo METRO, complementado lo anterior con los grandes colectores de aguas negras, líneas de alta tensión eléctrica y oleoducto.


Este corredor multimodal se ha desarrollado en parte, pero no muy bien. Lo más importante fue la reserva de la zona de 60 metros a lado y lado del río desde el borde de placa de la canalización. Allí se han ido construyendo las calzadas vehiculares de alta velocidad, en el interior, las distribuidoras o de entremezclamiento en el centro, y las de servicio laterales, separadas por zonas verdes. Pero es necesario a corto y mediano plazo, continuar con toda la estructura vial paralela a lo largo del río Medellín en el valle de Aburrá.


Implica la construcción de nuevos intercambios viales hacia el sur y el norte, para integrar el sistema de transporte con las zonas oriental y occidental. Dejar como proyectos locales urbanos, una serie de vías y tramos viales que se han construido inadecuadamente como partes del Corredor multimodal del río Medellín.


Qué bueno sería proceder a reestructurar como vías de alta velocidad con peaje las calzadas interiores, para que cumplan realmente con su función.


Paralelamente, se debe destacar este corredor multimodal, caracterizándolo como un parque longitudinal de 60 kilómetros. Basta rediseñar muchos de los espacios, complementar su amoblamiento, lograr la navegabilidad del río Medellín como en viejos tiempos, en un río saneado en toda su extensión.


Aspecto ambiental de mucha repercusión, es la conservación en la zona norte, municipio de Girardota, del curso natural del río Medellín, con los bellos meandros que se conservan. En años anteriores, el Concejo de Girardota acordó la conservación de esos meandros en su territorio. La tecnología moderna del diseño geométrico de vías, posee las herramientas para lograr ese objetivo, de marcado carácter paisajístico.


El pasado nos interroga sobre el porqué, cuando pasan los años y se incrementan los problemas de congestiones y las dificultades para una deseable circulación urbana, no se ha procedido a tomar las medidas pertinentes aprobadas, con el fin de acertar en el desarrollo de la circulación en el valle de Aburrá. Allí se necesita una adecuada columna vertebral, como en la circulación del cuerpo humano, que en este caso es el Corredor multimodal del río Medellín, con sus arterias, venas y vasos capilares. Sin la columna vertebral del sistema vial en el valle de Aburrá, es imposible que el sistema de transporte metropolitano funcione bien.