Editorial

Evo en Colombia
16 de Marzo de 2012


Colombia gana un nuevo cliente para su boyante industria de energ韆 limpia y otro aliado para algunas de sus empresas dentro del complicado mundo de las relaciones internacionales. plausos a la Canciller韆!

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Alto valor simbólico quisieron dar los presidentes Juan Manuel Santos y Evo Morales a la primera visita de Estado del boliviano a Colombia, haciéndola coincidir con la celebración del centenario del Tratado de Amistad, suscrito el 19 de marzo de 1912, durante los gobiernos de los doctores Carlos E. Restrepo y Eliodoro Villazón. En el histórico documento de 19 artículos se advierte que el objetivo del mismo es “mantener y fomentar las relaciones de amistad nunca interrumpidas entre ambas repúblicas”, como era natural en dos naciones hermanas, nacidas en la campaña emancipadora del Libertador Simón Bolívar.


Desde entonces, como reza el tratado, “los colombianos en Bolivia y los bolivianos en Colombia podrán ejercer sus profesiones y aprovechar los certificados de estudios preparatorios o superiores expedidos en sus respectivos países”. También es centenaria la acogida de los dos países a la figura del asilo, pues en su Artículo 13 se consagra tal derecho “en sus respectivos territorios para los perseguidos acusados por delitos políticos; pero no para los perseguidos acusados por delitos comunes o militares”.


Aparte de esa reminiscencia histórica y del cálido recibimiento que le dieron al presidente Morales las cabezas de los tres poderes, la Alcaldía de Bogotá y también el pueblo raso durante su diálogo con representantes de comunidades indígenas, organizaciones sociales, fundaciones y colectivos culturales de ambos países, el encuentro con el presidente Santos estuvo marcado por la cordialidad y por el pragmatismo de que ambos hacen gala, dejando de lado conocidas diferencias políticas para llegar a acuerdos de beneficio mutuo, como queda claramente reflejado en la breve y precisa Declaración Conjunta.


Nos interesa hacer hincapié en algunos puntos de la misma, porque representan una exitosa faena diplomática de Colombia. El primero gira en torno a la VI Cumbre de las Américas, a celebrarse dentro de un mes en Cartagena, sobre la cual ambos presidentes “coinciden en que es una oportunidad para posicionar el continente y, un espacio propicio para promover conjuntamente el desarrollo, el bienestar y la prosperidad económica y social de nuestros pueblos”. Morales confirma su presencia en la misma y con su firma demuestra que nunca estuvo de acuerdo con el ya fracasado intento de boicot por parte de sus socios del Alba y, lo que es más significativo, el presidente Correa se queda solo en su rechazo a la cumbre, pues, como se sabe, el venezolano Chávez dio su palabra a la canciller colombiana de que allí estará si su salud se lo permite. Además del que se expresa en la Declaración, Morales tiene otro motivo de peso para no perderse la Cumbre de las Américas y es el anunciado debate sobre la política mundial antidrogas, como lo expresó a su colega colombiano, en el sentido de que considera “necesarísima” esa discusión, que no compete solo a los países productores sino a todo el hemisferio.


Otro compromiso suscrito entre los dos mandatarios se relaciona con los esfuerzos de la Comunidad Andina de Naciones, CAN, hoy bajo la presidencia pro témpore de Colombia, para aplicar a ese instrumento de integración lo que llaman “una reingeniería total”. Perú, Ecuador, Bolivia y Colombia, con el apoyo de la Cepal y la Fundación Getulio Vargas, están en esa tarea que ojalá concluya exitosamente.


Otro esfuerzo de integración y aprovechamiento de las potencialidades de cada país, del que, por lo visto, no quiere marginarse el presidente Morales, es el proyecto de Interconexión Eléctrica que han venido adelantando Colombia, Ecuador, Perú y Chile. En la declaración queda expresa su voluntad de vincularse a una empresa que para su país traería evidentes beneficios, dado su escaso desarrollo en materia hidroeléctrica y la necesidad de obtener otras fuentes de energía para mover su economía. Colombia gana, pues, un nuevo cliente para su boyante industria de energía limpia y otro aliado para algunas de sus empresas dentro del complicado mundo de las relaciones internacionales. ¡Aplausos a la Cancillería!




Comentarios
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rodrigo
2012/03/16 07:22:15 am
el sue駉 de bolivar de una america integrada es la 韓ica forma de salir del subdesarrollo. ni ecuador,ni cuba, ni nicaragua pueden salir adelante con su intransigencia patrocinada por un necio (chavez>).