Antioquia

Criminals are being sought in “the hole”
Buscan delincuentes en “el hueco”
Autor: Guillermo Benavidez
16 de Marzo de 2012


Según el Dane, el índice de pobreza en el Suroeste es del 41.6%, mientras que la miseria está en un 15%, dos indicadores que podrían explicar el paulatino deterioro en la seguridad de esta subregión antioqueña.


La mujer arrestada ayer, quien fue entregada a la Fiscalía seccional, tiene 55 años de edad, es soltera y es natural del municipio de Nariño, al Oriente de Antioquia.

En una región tradicionalmente cafetera, de la que se extrae carbón y en la que los arrieros ayudan a construir patria, la violencia, la extorsión y el narcotráfico se despliegan como una ominosa sombra, tendida por los luengos tentáculos de los grupos armados ilegales.


A pesar de contar con un alto porcentaje de gente trabajadora, honrada y comprometida con el progreso de la región y tener una férrea red de comunicaciones que enlaza con la Policía Nacional, los delincuentes se las ingenian para cometer sus fechorías y burlar a las autoridades.


De los 24 municipios que hacen parte del Suroeste, Amagá es tal vez el más afectado en el tema de orden público, perjuicio que se refleja en el alto número de homicidios, el microtráfico y la presencia de bandas criminales. Y todo, según las autoridades, por su cercanía a Medellín. El negocio de las drogas y la creciente delincuencia, común a todas las ciudades del país, es denunciada por pobladores de Amagá, quienes afirman que en la zona rural, la banda criminal de los “urabeños” tiene el dominio en un corredor que comunica a los municipios de Amagá, Angelópolis y Medellín, por el que transportan armas y drogas, entre ellas, marihuana, que es distribuida entre los mineros; planta que, según testimonios de los mismos jornaleros, es consumida abundantemente en la profundidad de los socavones.


Este sector es conocido como “el hueco” y está ubicado en la parte baja de la vereda La Florida. “El trabajo es intenso en esta zona contra las bandas criminales”, explicó el coronel José Gerardo Acevedo Ossa, comandante del Departamento de Policía Antioquia.


El oficial manifestó ayer que en un operativo denominado Rastrillo, realizado en “el hueco”, se dio captura a una mujer, residente en Medellín, a quien se le incautó de un revólver calibre 38, 725 dosis de base de coca, 310 dosis de cocaína y 252 dosis de marihuana.


En el mismo lugar, oculto por un cafetal, los uniformados hallaron una caleta con material de guerra consistente en dos granadas, un fusil y un lanzagranadas, entre otros.


El coronel Acevedo afirmó que, gracias a información entregada por la comunidad, en el sector se siguen los operativos. “Para dar con el paradero de otros delincuentes y devolverle así la tranquilidad al Suroeste”, concluyó el oficial.



Paramilitares aceptan cargos


Dos excabecillas y un expatrullero del bloque Élmer Cárdenas de las Autodefensas, aceptaron ayer ser responsables de los punibles de homicidio en persona protegida, secuestro simple, desplazamiento forzado de población civil, y porte ilegal de armas de fuego de uso privativo de las Fuerzas Militares, por el asesinato de un campesino en el municipio de Dabeiba, Occidente antioqueño.


Por tal razón, un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y DIH formuló cargos con fines de sentencia anticipada en contra de Fredy Rendón Herrera, alias "el alemán", Elkin Jorge Castañeda Naranjo, alias "Hermógenes Dazza", y Bernardo de Jesús Díaz Alegre, alias "el burro", por la muerte de Marco Aurelio Osorio Manco. Este último, labriego, se movilizaba en una motocicleta el 17 de junio de 2002 en compañía de su hijo menor de edad, cuando fue baleado por integrantes de esa agrupación ilegal y su cuerpo arrojado al río Sucio. Su familia tuvo que abandonar la población debido a las amenazas hechas por los mismos individuos.


Según la Fiscalía Seccional, el caso será remitido a un juez Especializado.