Antioquia

Double-edged “fans”
“Hinchas” de doble filo
13 de Marzo de 2012


Los comerciantes de la carrera 70 aseguran que la Ley Seca poco ayuda para reducir los índices de violencia. Afirman que al cerrar los establecimientos aparecen venteros ambulantes con el licor.


En la imagen se puede ver un enfrentamiento entre barristas en la calle Colombia, horas antes de comenzar el partido.

Redacción


Una vez más, el fútbol en Medellín se volvió a empañar por los actos vandálicos de algunos sujetos que acudieron el pasado domingo al estadio Atanasio Girardot.


Como ya es costumbre, antes y después del compromiso, seguidores de ambos equipos se enfrentaron en diferentes lugares de la ciudad, especialmente en los sectores de Laureles y Estadio.


Los saldos negativos que quedan luego de cada jornada de clásico inquietan a las autoridades que ven con ojos de preocupación el comportamiento de los jóvenes que en su mayoría, son menores de edad.


El comandante de la Policía Metropolitana de Medellín, general Yesid Vásquez, afirmó que estos encuentros entre barras no se dan por simple casualidad o por el resultado de un partido. “Ellos empezaron a mandarse correos como desde el jueves. El viernes evitamos varios encuentros de esos.


Sabíamos que algo iba a pasar. Se hizo el mayor esfuerzo, si no se decomisan todas estas armas, estaríamos viviendo una tragedia mucho más dura para Medellín”, explicó.


Sin embargo, los jóvenes que fueron conducidos a estaciones de Policía quedaron en libertad pocas horas después de su detención. La nueva Ley del Fútbol todavía no parece tener ninguna incidencia. “Se les hace una amonestación pública o en privado. Es lo único que podemos hacer en estos casos.


Mientras porten el arma y no estén agrediendo a nadie, no hay ningún inconveniente. Eso fue en requisas previas, nosotros no podríamos ir a judicializar a nadie porque porta un arma blanca”, precisó el general Vásquez.


Dentro del escenario deportivo, el comportamiento de los aficionados no tuvo queja grave. No obstante, dentro de dos semanas Rojos y Verdes se volverán a encontrar por la novena jornada del torneo Apertura y esa será una nueva oportunidad para otro cruce violento.


Por parte de la seguridad, solo queda reforzar el grupo policial para evitar futuros enfrentamientos. “Cada vez que se encuentran, se agreden. Nosotros vamos a hacer un esfuerzo mayor si incluimos un anillo mucho más amplio, unos dispositivos mucho más amplios, para no tener que seguir contando heridos luego del clásico”, declaró el general Yesid Vásquez.



Apuntar a la cultura


El comandante de la Policía Metropolitana de Medellín, general Yesid Vásquez, afirmó que en este tipo de eventos ya no basta con los fuertes operativos de seguridad. "Hay que hacer un esfuerzo mayor, no solo desde la parte de Policía, sino también empezar a trabajar el tema cultural con estas personas, que en su gran mayoría son adolescentes, que no han tenido ninguna formación de principios y valores en la casa", dijo.


El general expresó que el problema puede ser mucho peor, y que ahora, el deber es de las autoridades. "Quisiéramos tener a esos hinchas que se condujeron, haberlos tenido en un aula con psicólogos y siquiatras, manejándoles un tema de cultura ciudadana, y no dentro de un calabozo. Utilizar ese tiempo para poderlos educar y poderles decir el daño que le están haciendo a la ciudad", indicó.





No aguantan más


Los comerciantes y los dueños de los negocios de la carrera 70 mostraron una vez más su descontento por los hechos que tienen que soportar cada vez que hay un partido de fútbol de alto riesgo.


Algunos aseguran que los destrozos se ocasionan cuando la Policía intenta dispersar a los aficionados. "El uso de las tanquetas está generando violencia y más violencia. Los muchachos convirtieron eso en un juego, tirarle piedras y la tanqueta les devuelve agua. En eso estamos quedando los comerciantes atrapados. Producto de las estampidas nos dañan los negocios, las sillas, las mesas. Nosotros llevamos la peor parte", comentó Alirio Zamora, presidente de Corpo70.


Sin embargo, dentro de unos días habrá otro encuentro y por el momento, los comerciantes no saben qué medidas tomar. "No hay mucho qué hacer. El comercio se tiene que cerrar para evitar que nos hagan más daños, pero esa no debería ser la solución", agregó Zamora.





Fatídico balance


1.050 policías terminaron siendo insuficientes para controlar los desmanes antes y después del clásico antioqueño. El balance total fue de nueve personas heridas y una muerta.


"Una menor de edad fue lesionada por intentar hurtarle un bolso que llevaba. Ahí hay unos impactos de arma de fuego que le ocasionan una herida al agresor en la parte de su oído derecho, que le ocasiona la muerte", explicó el general Yesid Vásquez.


Además, se decomisaron 450 armas blancas, entre machetes, cuchillos y navajas. También se encontró un arma de fuego que estaba escondida a una cuadra del estadio, con dos proyectiles.