Nacional

Decomisadas ocho toneladas de marihuana y una de cocaína en el suroeste de Colombia
10 de Marzo de 2012


En zona rural del departamento de Cauca, las fuerzas armadas colombianas decomisaron ocho toneladas de marihuana y una de cocaína que presuntamente pertenecían a la guerrilla de las Farc.

 


EFE


Comandos antinarcóticos de la Policía Nacional de Colombia decomisaron hoy ocho toneladas de marihuana y una de cocaína en dos operaciones simultáneas desarrolladas en zonas rurales del departamento del Cauca.


El comandante de la Regional 4 de la Policía Nacional, el general Jorge Hernando Nieto, informó de las incautaciones que afectaron "sensiblemente en las finanzas" del Sexto Frente de las Farc, supuestos dueños de la droga.


Las ocho toneladas del alucinógeno, valoradas en 24 millones de dólares, fueron halladas en "el mayor centro de acopio" de marihuana del Sexto Frente de esa guerrilla, en una zona montañosa del municipio de Corinto, Cauca.


Según Nieto, las Farc repelieron el ataque y "hubo un enfrentamiento con unidades y comandos jungla" que no dejó heridos ni capturados.


Mientras se desarrollaba el combate, otra división de agentes allanó los invernaderos de cannabis e ingresó a la improvisada planta de almacenamiento donde preparaban los bultos.


La información de inteligencia apunta a que la sustancia iba a ser trasladada en los siguientes días hacia Cúcuta, en la frontera con Venezuela, y al puerto en el Océano Pacífico de Buenaventura, para luego ser enviada a Estados Unidos y Europa.


Por otro lado, en un operativo desplegado en una zona rural del municipio caucano de Morales, las autoridades lograron "la destrucción de un laboratorio con capacidad de procesamiento de cocaína de 1500 kilos quincenalmente", donde según el alto oficial "se pudo incautar una tonelada" de esa sustancia.


Según la Policía Nacional, se trataba de un "laboratorio madre" de la columna móvil Jacobo Arenas de las Farc que estaba "muy cerca de donde estaba escondido 'Alfonso Cano'", el anterior jefe máximo de la guerrilla, antes de morir en combates con las fuerzas armadas de Colombia en noviembre pasado.


El Ejército y la Policía localizaron el laboratorio gracias a un informante, y al detectar desde los helicópteros las estructuras artesanales, unos 30 guerrilleros que se encontraban en el lugar huyeron para evitar un enfrentamiento.


Tras el registro de las siete cabañas que albergaban la producción de clorhidrato de cocaína, las autoridades hallaron también una tonelada de precursores químicos para su producción.


Ambas intervenciones hicieron parte de la Operación "Troya Pacífico" de la Policía Nacional, que busca atacar las fuentes de financiación de los grupos armados ilegales en el suroeste colombiano.