Columnistas

Un nuevo desarrollo urbano
Autor: Evelio Ramírez Martínez
9 de Marzo de 2012


La semana anterior, se conoció el anteproyecto del Plan de Desarrollo para Medellín, presentado a consideración del Honorable Concejo para su discusión y posterior aprobación.

La semana anterior, se conoció el anteproyecto del Plan de Desarrollo para Medellín, presentado a consideración del  Honorable Concejo para su discusión y posterior aprobación, y al mismo vale la pena referirnos, al elaborar algunos comentarios al respecto.


Después de la aprobación de la ley 388 de 1997, cambiaron ciertas concepciones de la política urbana desarrollada en el país hasta entonces. En primer lugar, la participación del sector privado en planes conjuntos de urbanización es hoy aceptada; de tal manera que para la financiación de algunas obras de interés común, bien podría apelarse a este mecanismo de cofinanciación, que bien puede incrementar los recursos destinados al desarrollo de la urbe.


Pero antes, es necesario hacer, así sea en forma breve, un recuento de los principales problemas que hoy afronta la ciudad; y empezaremos por el de la movilidad. Al respecto, es conveniente recordar que hasta los años 1970, todo el  sector de El Poblado operaba con el título de comuna nº 5. La reglamentación vigente en materia de construcción allí, establecía que solo podían edificarse viviendas unifamiliares con una altura limitada a los dos pisos. Cuando se hizo el cambio de esta reglamentación, y se densificó en grado máximo la zona, no se tuvo en cuenta el problema de transporte que ese nuevo poblamiento generaría a la ciudad y, sin lugar a duda, una de las causas de la falta de movilidad en Medellín es el inmenso tráfico que llega y sale del sector de El Poblado. A quien dude de esta aseveración le bastaría consultar en las estadísticas: cuántos garajes de los existentes en la ciudad están ubicados allí, para cerciorarse  de la veracidad de lo antes afirmado.


No menos grave que el problema de movilidad es el de vivienda. Nosotros hemos adoptado la política de construir las nuevas viviendas en sitios alejados del centro de la ciudad, a expensas de elevados costos, pues es necesario, primero que todo, comunicarlos al centro con vías adecuadas, pero como si esto fuera poco, es indispensable también llevar al mismo sitio los servicios públicos a expensas de elevadas inversiones. En cambio, en los últimos años el llamado Centro de Medellín ha perdido dinámica y allí existen espacios que bien podrían remodelarse y ocuparlos con viviendas que gozarían además de transporte adecuado, dada la presencia del Metro. De la renovación urbana se ha hablado suficientemente en Colombia y, hasta ahora aquí, hemos hecho poco al respecto. Hay que recordar, por ejemplo, el programa de “ciudades dentro de la ciudad”, ejecutado durante la administración López Michelsen, sin que Medellín se hubiese interesado por el mismo.


Preguntarán algunos, ¿dónde se van a obtener los recursos para acometer estos cambios? Es conveniente recordar que la misma ley antes mencionada previó esa posibilidad de recursos al establecer la “plusvalía”, instrumento que hasta ahora ningún municipio del país ha puesto en vigencia. Sin embargo, hay que recordar que el gravamen de valorización, con el cual se lograra gran parte del avance físico de Medellín durante el  siglo el pasado, no es más que un caso particular de dicha plusvalía.


Por otra parte, es conveniente pensar, por ejemplo, en el ingreso que para el municipio de  Medellín hubiese significado el gravamen de plusvalía originado en el cambio reglamentario que se dio en la fecha antes mencionada a la urbanización ubicada en el área de El Poblado, de haber existido entonces dicho gravamen, pues cambiar un reglamento que solo permitía la construcción en dos plantas a una de múltiples pisos,  generó una alta valorización de la tierra allí, y al distrito solo le quedó la obligación de construir ahora las vías.


¡Bien por la administración del doctor Aníbal Gaviria! Los problemas de movilidad y vivienda digna para todos los pobladores de Medellín no dan espera y, por tanto, hay que entrarlos a solucionar con premura, tal como lo plantea el documento antes mencionado.