Editorial

No se ve rival de Obama
8 de Marzo de 2012


El Presidente-candidato observa complacido la pugna interna de sus opositores y hace lo suyo para convertir en réditos políticos las buenas perspectivas de la economía.

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Mitt Romney fue el vencedor del “supermartes”, al obtener la mayoría de votos en seis de los diez estados en disputa y acumular casi la tercera parte de los 1.144 delegados que necesita para alzarse con la nominación presidencial de su partido en la Convención Republicana de agosto próximo en Tampa (Florida). Pero la suerte del partido de oposición sigue siendo incierta y no pareciera que fuera a ser capaz de elegir un rival con verdaderas posibilidades de triunfo sobre el candidato demócrata, el presidente Barack Obama.


Romney ganó en Ohio, Massachusetts, Virginia, Idaho, Vermont y Alaska, mientras que Santorum lo hizo en Oklahoma, Tennessee y Dakota del Norte, y Newt Gingrich hizo lo propio en Georgia. Según cálculos de la agencia de noticias estadounidense, AP, el primero suma 415 delegados, Santorum 176, Gingrich 105 y Ron Paul, que pasó en blanco la jornada, se queda con 47. Faltando 34 de los 50 Estados de la Unión Americana por realizar la consulta, Romney pica en punta, con una importante ventaja sobre Santorum, pero, según los entendidos, los menos votados hasta ahora todavía mantienen posibilidades matemáticas y aun políticas, sobre todo Gingrich, de voltear las preferencias de un Partido Republicano que esta vez luce desconcertado y más dividido que nunca.


Prueba de esa división y falta de claridad en las filas republicanas es lo sucedido en Ohio, un estado que los politólogos gringos consideran emblemático porque muestra la orientación política del país en cada elección y donde esta vez se presentó un virtual empate entre Romney (37,8%) y Santorum (37,2%), pese a que al primero las encuestas le daban un triunfo por más de diez puntos. El analista Emili J. Blasco, de ABC, de España, hace una observación interesante en el sentido de que Ohio capta especial atención en las campañas, tanto primarias como presidenciales, por ser un estado de transición entre el Este y el Medio Oeste norteamericano, donde hay gran desarrollo industrial y también una amplia población rural. Pero, además, se da el hecho curioso de que, desde Abraham Lincoln, ningún republicano llegó a la Presidencia sin ganar en Ohio, aun cuando se aclara que no todos los republicanos que ganaron en ese estado terminaron derrotando al candidato demócrata. En el caso demócrata, hay sólo dos excepciones a la curiosa “regla”, pues Roosevelt y Kennedy - en 1944 y 1960, respectivamente – ganaron la Presidencia pese a ser derrotados en Ohio.


Nosotros creemos que los líderes republicanos se han equivocado en el planteamiento de una campaña, que a estas alturas debería tener un aspirante claro a la nominación que, en lugar de estar enfrentado a sus copartidarios en una serie de temas que ahondan la división entre extremistas y moderados – como son las particulares visiones sobre el aborto, la anticoncepción, el matrimonio gay, la política migratoria, etc. – debería estar planteando alternativas a la crisis económica y confrontando tesis con el presidente-candidato en muchos otros asuntos de interés público. Romney parece ser el preferido de la cúpula partidaria, dada su preparación en materia económica, su éxito como empresario y su reputada gestión como gobernador de Massachusetts, pero no pinta todavía como un rival de peso del Presidente y ni siquiera como un seguro triunfador en la carrera por la nominación republicana.


Entre tanto, Obama observa complacido la pugna interna de sus opositores y hace lo suyo para convertir en réditos políticos las buenas perspectivas de la economía. La merma del desempleo en los últimos meses y un renovado optimismo de los norteamericanos sobre la superación de la crisis, ya marcan, en la última encuesta conocida, un 53% a su favor, diez puntos por encima de Romney y 11 puntos sobre Santorum, en caso de que éste fuera su rival en noviembre.




Comentarios
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rodrigo
2012/03/08 08:35:14 am
Mientras que los latinos creamos que USA es una panacea, y no acatemos que es una potencia en decadencia, seguiremos pendientes de si obama repite (yo no lo creo porque en 4 años nada hizo por los inmigranrtes) o si un godo reasume el mando. Son una potencia en consumo de drogas y gasolina, que dicha.