Columnistas

¿Qué pasó con….?
Autor: Pedro Juan González Carvajal
6 de Marzo de 2012


Me correspondió el enorme honor de actuar como Director (e) del Planea, Plan Estratégico de Antioquia, durante el período 2004-2007, gracias a la confianza y al compromiso del entonces Gobernador Aníbal Gaviria Correa.

Me correspondió el enorme honor de actuar como Director (e) del Planea, Plan Estratégico de Antioquia, durante el período 2004-2007, gracias a la confianza y al compromiso del entonces Gobernador Aníbal Gaviria Correa, cargo que habían desempeñado con lujo de detalles, su inspirador, el doctor Gilberto Echeverri Mejía y la doctora Beatriz Restrepo Gallego.


Pese a las dificultades y contradicciones que un proceso como éste debe enfrentar, durante ese momento del tiempo, dicho ejercicio societal logró hacer parte de la cotidianidad de la discusión regional, cosa que lamentablemente no se logró con la misma intensidad en años posteriores, sin que  se le pueda echar la culpa solamente a los gobiernos de turno, si no a la clase dirigente toda.


Al inicio de este cuatrienio, se percibe cierta intención de al menos definir qué hacer con dicho encargo social, ya que lamentablemente, la figura de gobierno del Consejo Rector, encargada de su dirección, donde están representadas todas las fuerzas vivas de Antioquia a nivel gubernamental, académico, gremial y social, no tuvo ni el compromiso ni la firmeza para sostener e impulsar dicho proceso, ante lo cual cabría la siguiente reflexión: Si a la Policía le roban en las instalaciones de uno de sus cuarteles, ¿a quién llama?


Si la clase dirigente de Antioquia no es capaz con esta responsabilidad, entonces, como diría el Chapulín Colorado, ¿quién podrá salvarnos?


Idéntica reflexión cabe para la Alianza de Antioquia por la Equidad, donde casi todos los mismos miembros del Consejo Rector del Planea, estamparon su firma de compromiso, quedaron en la foto, y después dejaron arriar las banderas. La Alianza de Antioquia por la Equidad con sus contenidos programáticos, es en sí mismo, un Plan de Desarrollo que enfrenta de manera directa la inequidad rampante que se vive en el departamento y en el país, al cual se le califica como el tercer país más inequitativo del planeta. ¿Será que otra vez nos está quedando grande la grandeza?


Otras iniciativas como el BIRD (Banco de Iniciativas Regionales de Desarrollo) tratan de sobrevivir gracias al entusiasmo hoy, de la Escuela de Ingeniería de Antioquia, quien desde sus inicios ha sido socio de la Gobernación de Antioquia en este propósito. Gracias al gobierno departamental anterior, Expedición Antioquia 2013, el más grande y ambicioso proyecto de investigación de Antioquia en toda su historia, ha logrado subsistir y gracias a la generosidad y visión de la  Universidad Nacional sede Medellín, quien donó los terrenos en el sector del Cerro El Volador, el sueño de contar con un Museo de Historia Natural para Antioquia está de un cacho, a la espera de que tanto el Plan de Desarrollo Departamental como el Municipal, lo tengan en cuenta, de cara a la efemérides de los 200 años de Independencia de Antioquia que les corresponderá liderar en su conmemoración en el 2013. Ojalá tanto la Asamblea Departamental como el Concejo Municipal, estén atentos a dicha inclusión.


Otras iniciativas como ADRA, la Agencia de Desarrollo Regional de Antioquia, y CIFRA, la Central de Información Regional de Antioquia, están a la espera de un respaldo y un compromiso definitivos.


Como la convalidación con la realidad no da margen para argumentaciones melifluas ni engañosas, está demostrado que en este país la cultura política de la ciudadanía es casi inexistente -de lo cual no se escapa nuestro departamento- y que, por lo tanto, esperar la continuidad de iniciativas y programas deseables o exitosos no se puede garantizar.


Pero si a esto le agregamos el desinterés y la irresponsabilidad de la sociedad civil en todos sus sectores, pues ¡apague y vámonos!


Ojalá que estas experiencias sean tenidas en cuenta, y corregidas a tiempo, si se quiere que AMA, la Alianza de Medellín y Antioquia, hoy en proceso de implementación, trate de ser proyectada en el tiempo.


Mantengamos entonces encendidas las siete lámparas del sacrificio: la conciencia, la generosidad, la piedad, el idealismo, la rectitud, la paciencia y la devoción para servir eficazmente a su fe, a su ciencia, a su país y a la humanidad.