Columnistas

Alberto Uribe: Rector de la certidumbre
5 de Marzo de 2012


El Alma Mater ha venido sufriendo momentos episódicos de desestabilidad académica, acompañados en ocasiones de expresiones violentas al interior de su campus.

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Si bien es cierto que nuestra Alma Mater ha venido sufriendo momentos episódicos de desestabilidad académica, acompañados en ocasiones de expresiones violentas al interior de su campus, también lo es que estos brotes han sido ostensiblemente menos frecuentes en los años que Alberto Uribe ha fungido de rector. Pero esta apreciación no es precisamente un hecho del azar, creemos que la formación intelectual  del Rector Uribe, forjada, como testigos que fuimos todos los de esta generación, a la luz del movimiento estudiantil de la década de los 70, años en los que era estudiante de la Facultad de Medicina, le permite  asumir de manera tolerante y por supuesto inteligente, la construcción de una salida  racional e institucional a esas expresiones, eventualmente violentas, pero algunas veces netamente contestatarias, de una juventud critica y  deliberante, como ciertamente lo es  el estudiantado de cualquier parte del mundo. Es decir, es más fácil para un rector como Alberto Uribe sentarse en la mesa del diálogo y ser a su vez aceptado por el estudiantado, haciéndole ver a éste que sin ceder autoridad y sin tranzar en el cumplimiento de la ley, que obliga a todo colombiano, es posible construir colectivamente el rumbo de una universidad moderna, democrática y respetuosa de la diversidad, cumpliendo a rajatabla su misión social, que no es otra que formar los profesionales que el país requiere.


Eso es por tanto una garantía para la sociedad en general y para la comunidad universitaria en particular, de que bajo su mandato, si bien pueden eventualmente persistir algunas expresiones de esos conflictos sociales interiorizados en la Universidad, es muy probable que estos puedan ser de menor intensidad en tanto que el Dr. Uribe ha representado siempre al interlocutor ecuánime y respetuoso del otro, lo que es garantía de un diálogo intersectorial más fluido  y por tanto más productivo que el que pudiera darse con cualquiera de los otros candidatos.


Ahora, hay otro tema en el cual el Dr. Alberto Uribe ha realizado la tarea con lujo de resultados positivos para nuestra Universidad. El buen manejo que ha hecho, como cualquiera puede corroborarlo, de las relaciones con el Gobierno de Antioquia, en cabeza de quien está la presidencia de nuestro Consejo Superior Universitario. Relación de cuyo buen funcionamiento depende gran parte de la fluidez en el manejo del presupuesto de la Universidad, sin que ello haya significado el descuido para nada de la también necesaria armonía que la Universidad Pública debe tener con el gobierno nacional.


Y en ese orden del fortalecimiento de las necesarias buenas relaciones que la universidad debe cultivar con los diferentes estamentos sociales, debemos subrayar lo que la administración de Alberto Uribe ha logrado consolidar en relación al sector privado, que se evidencia en la importancia que ha alcanzado hoy el Comité Universidad, Empresa, Estado, fundamento del buen posicionamiento que ha conquistado la Universidad de Antioquia en el contexto nacional de la investigación, la innovación y el emprendimiento, campos en los que  hoy juega un claro papel de liderazgo a nivel nacional.


Finalmente, creo que amerita también resaltar, entre las ejecutorias como rector del Dr. Alberto Uribe, la incansable dedicación que su administración ha tenido con la tarea de descentralizar la Universidad a todas las regiones que hacen parte de Antioquia, devolviéndole a sus habitantes la confianza en el Estado, en tanto que los ha hecho volver a sentir que por humildes y apartados que estén de la capital, son parte fundamental del departamento. Y en este escenario los habitantes de la Región de Urabá damos un testimonio de acierto y a su vez de esperanza, en tanto que en unión con el sector bananero, el cual donó un valioso lote en el municipio de Apartadó, el hoy Sr. Rector Uribe se ha comprometido a iniciar allí muy rápido, ojalá este mismo año, la construcción de la Ciudadela Universitaria, respondiendo así  a un  muy viejo anhelo de este municipio y de sus habitantes de poder satisfacer el derecho de los hijos de los trabajadores bananeros a  acceder a la educación superior pública, en un escenario donde la ausencia de ésta ha propiciado la proliferación de programas universitarios sin pertinencia alguna con la naturaleza económica actual de la región, que terminan seduciendo a una juventud sedienta de superación, que a la postre sale completamente defraudada cuando al egresar no logra encontrar trabajo en el terreno en el que se formó académicamente.


Creo que son estas razones de mucho peso para que Antioquia toda, expresada en las diferentes representaciones del poder que conforman el Consejo Superior de la Universidad, decida, en forma contundente y sin ambages, que el Dr. Alberto Uribe debe ocupar por  un período más la rectoría de nuestra Alma Mater de la raza, para bien de Antioquia y todas sus regiones.




Comentarios
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orlando
2012/03/05 01:25:36 pm
Reelección indefinida conduce a corrupción, mangualas, roscas, politiquería( Moir uribista línea Jaime Restrepo, Joé Obdulio Gaviria, Libardo Botero) y frena los necesarios relevos.