Editorial

Grave traspié en la Fiscalía
1 de Marzo de 2012


Como no es su gestión sino su elección la que se cuestiona e invalida en ese fallo, la Dra. Morales está en todo su derecho de aspirar a retomar las riendas de una institución en la que ha venido cumpliendo, con honestidad e independencia, una labor

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El fallo del Consejo de Estado mediante el cual se anula la elección de la Fiscal General, Viviane Morales, y se impone borrón y cuenta nueva en ese proceso, implica un grave traspié en la marcha del ente acusador, que ahora se ve abocado a una nueva interinidad, cuando el país apenas se estaba reponiendo de los perjuicios de la que duró 16 meses, por cuenta del agrio enfrentamiento entre el Gobierno anterior y la Corte Suprema de Justicia.


La decisión fue una sorpresa para todo el mundo, empezando por la principal afectada, pues la propuesta de fallo con que concluía la ponencia del magistrado Alberto Yepes Barreiro, cuyo contenido fundamental reveló tres días antes un periódico capitalino – beneficiario del perverso mecanismo de las filtraciones – consideraba que la interpretación que hizo en su momento la CSJ de su propio reglamento estuvo ajustada a la Constitución y la Ley y, en consecuencia, la elección de la doctora Morales había sido completamente legítima.


El país no puede olvidar en qué circunstancias se produjo aquella histórica votación. La CSJ estaba en un callejón sin salida por el boicot de una minoría, cuya conducta no dudamos en calificar de clientelista y politiquera, que impedía la obtención de una mayoría calificada, tanto para la muchas veces aplazada elección de Fiscal General, como para la elección de su propio presidente en propiedad y para llenar las cinco vacantes que existían en ese momento.


Ante esa situación, injustificada e insostenible, en estas columnas llegamos a proponer una reforma del sistema de elección al interior de la Corte. Ésta, en su sabiduría, prefirió acoger la propuesta de una Comisión Accidental, consistente (según consta en el Acta de aquella sesión) en “adoptar por única vez, para superar esta dificultad, el criterio de que las dos terceras partes de los votos (la mayoría calificada, según el reglamento de la Corte) se calcule no sobre los 23 magistrados que deben integrar la corte Suprema sino sobre los 18 que actualmente la componen”. La proposición obtuvo 13 votos a favor y 5 en contra, y gracias a esa fórmula se pudo elegir Fiscal, con 14 votos por la doctora Morales, 2 por el doctor Juan Carlos Esguerra y 2 en blanco. Así fue como, pasada la media noche del 1 de diciembre de 2010, el presidente (e), Jaime Arruba, entregó el anhelado parte al país: “Damos totalmente por superado este trancón que teníamos en los procesos electorales. Le hemos cumplido al país, le hemos cumplido a la Constitución y nos vamos a dedicar a hacer jurisprudencia”.


Hoy estamos igual de convencidos de lo que dijimos en nuestro editorial del 3 de diciembre de ese año, en el sentido de que, pese a todas las contradicciones e inconsecuencias en que había incurrido la CSJ y a la tardanza en la solución de los problemas que el país estaba reclamando, era mucho mejor la salida acordada que mantener la incertidumbre que caracterizó ese largo período de interinidad. Ahora bien, como los fallos de la Justicia hay que acatarlos, lo único que cabe esperar es que el proceso de elección de nuevo Fiscal brille por la celeridad y la eficiencia de los actores intervinientes y que los delicados procesos en curso no sufran mayores tropiezos.


Con respecto a la doctora Viviane Morales, todo indica, dada la manifiesta voluntad del presidente Santos, que hará parte de la nueva terna. Como no es su gestión sino su elección la que se cuestiona e invalida en ese fallo, creemos que está en todo su derecho de aspirar a  retomar las riendas de una institución en la que ha venido cumpliendo, con honestidad e independencia, una labor meritoria, a pesar de circunstancias difíciles, especialmente derivadas de su relación de pareja con una persona que aun tiene deudas que saldar con la sociedad por sus pasados vínculos con organizaciones al margen de la ley.




Comentarios
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rodrigo
2012/03/01 07:42:06 am
Que la justicia se ciña a derecho, ya es hasta sorprendente. Que bueno que por fin el consejo de estado se pronunciò contundentemente con sindèrsis y sin apasionamientos. Asì lo tiene que hacer con los demàs temas. La corte suprema de justicia estaba en una frentera reyerta con el tiranillo del ubèrrimo y eso si fue asaz nocivo para la justicia. A fiscal depuesto, vicefiscal puesto. En cuanto a que se vuelva a ternar a la dra Viivian Morales serìa lo justo, empero el señor presidente Santos ha sìdo tan erràtico y ha reculado tanto que no serìa extraño que presentara una nueva terna. Lo lògico es que quede el vicefiscal.