Columnistas

Por la seguridad a閞ea
Autor: Juan Manuel Gal醤
20 de Febrero de 2012


Los controladores de tr醤sito a閞eo y la Aerocivil est醤 en medio de una negociaci髇 laboral que recae sobre varios temas que van desde la insuficiencia de personal, las horas extras, el descanso remunerado, hasta el pago de sobresueldos.

Los controladores de tránsito aéreo y la Aerocivil están en medio de una negociación laboral que recae sobre varios temas que van desde la insuficiencia de personal, las horas extras, el descanso remunerado, hasta el pago de sobresueldos y la solicitud de incentivos para la labor sindical y la formación. Paralelamente los medios de comunicación anuncian atrasos y cancelación de vuelos, congestión en los aeropuertos y naturalmente la incomodidad de los usuarios y perjuicios económicos. 


Es llamativo que en medio de la discusión algunos afirmen que se está dando un caso de “operación reglamento” o de “operación tortuga”, es decir, un cumplimiento estricto de la normatividad. Si el objetivo de la reglamentación aeronáutica es garantizar la seguridad en la prestación del servicio, y cuando aquella se aplica se presentan las cancelaciones etc., se concluye que en Colombia la mayor parte del año estamos volando en condiciones inseguras o bien que hay un exceso de reglamentación que se presta para ser usada como mecanismo de presión o para facilitar la burla de la misma.


Los organismos de control deberían entrar a analizar esta situación pues más allá del conflicto laboral, lo que se observa es una debilidad del sistema que va en detrimento de los usuarios del transporte aéreo y de la economía del país. Cualquier análisis no debe concentrarse en la actividad de la autoridad aeronáutica sino que debe considerar los intereses e incentivos de los funcionarios, los pilotos y las empresas en la perpetuación de un sistema como éste.


Nosotros hemos venido observando con preocupación cómo las condiciones laborales de los pilotos y tripulaciones no se rigen por las normas generales, superando incluso la jornada laboral máxima permitida en Colombia. Esta situación excepcional no tiene una clara justificación y más bien parece una abierta contravención a cualquier norma de prevención de accidentes.


Hay mucho más que garantías laborales detrás de esta discusión. Se trata de saber si el sistema de inspección, control y vigilancia está montado sobre el valor de la expansión de una industria o sobre la seguridad del pasajero que acude a sus servicios.