Antioquia

Warning siren call, from saving lives to asking for help
Sirenazo,de salvar vidas a pedir ayuda
Autor: Carolina Pérez Ramirez
20 de Febrero de 2012


El 3 de marzo las estaciones de bomberos harán sonar las sirenas cada hora para protestar por la falta de recursos, dicen ellos que están en medio de una emergencia de la que no pueden salir ellos solos .

Foto: Cortesía 

En un Renault 12 se transportan los rescatistas de Chocontá, Cundinamarca, aunque tienen otros vehículos, este es el que hace las veces de maquina extintora.

Imagínese que está en un incendio, llama a los bomberos, pero la máquina que contiene el agua está averiada. El carro que transporta al grupo de rescatistas no tiene gasolina y el hidrante más cercano está a diez cuadras. No es una pesadilla.


En Colombia la situación es tan crítica que, asegura Francisco Javier Piedrahita, vicepresidente de la Confederación Nacional de Bomberos, para cumplir con la labor a muchos cuerpos de bomberos les toca sobrevivir de la caridad. Ojalá fuera una exageración


“Son pocos los grupos que son oficiales, la mayoría son bomberos voluntarios y por eso no hay apoyo de las administraciones municipales”, explica el capitán Piedrahíta.


Es ahí donde tienen que recurrir a las jornadas de recolección de dinero en las plazas públicas, ofrecer rifas, capacitaciones y esperar los recursos que nunca llegan, como si viajaran en esos carros dañados que se guardan en los parqueaderos de las sedes de bomberos, entre mangueras rotas y botas gastadas.


“A nosotros por ejemplo, el municipio de Itagüí nos prometió más de 800 millones  de pesos el año pasado y solo llegaron 300”, dice Piedrahíta quien también es el comandante de la estación de este municipio del sur del Valle de Aburrá.


Como en macondo


En Villamaría, Caldas, hace un año un incendio hizo sonar las alarmas de la estación. Iban en el único carrotanque de la estación, un Ford de más de veinte años de uso, y con la urgencia de llegar hasta el punto de la conflagración.


“En una curva nos dimos cuenta que estábamos sin frenos, caímos a un barranco, afortunadamente no resultamos heridos, pero no llegamos a atender la emergencia”, cuenta el sargento primero José Luis Zuluaga.


El carro, rojo y destartalado, desde ese momento está montado en un par de troncos de madera, sin las llantas delanteras, no han logrado reunir la plata para arreglarlo, “pero nos negamos a salir de él porque es un símbolo de la situación en la que estamos”, dice Zuluaga.


Afortunadamente en esta estación la desgracia hizo que llegara la solidaridad y en mayo próximo recibirán dos carros nuevos que esperan se puedan utilizar por tantas décadas como el anterior.


Afortunadamente sus carros llegarán al país por una gestión privada, y no están dentro del paquete de donaciones que tienen a Calima del Darién, El Cairo, Toro, Bolívar y Obando, cinco municipios del Valle del Cauca, a punto de quedarse sin la principal herramienta de trabajo.


Allí, precisamente ante la falta de máquinas, los comandantes de bomberos de estos cinco municipios hicieron gestión ante el Gobierno Japonés, para que les hicieran la donación de los vehículos, los mismos que la Dirección Nacional de Impuestos y Aduanas Nacionales, Dian, está a punto de entregar a la defensa civil por un trámite que nunca se realizó.


La ceremonia de entrega de los carros fue pomposa, la Gobernación del Valle recibió los vehículos, aunque estos serían usados por los bomberos y no por los funcionarios, los mismos que no legalizaron las máquinas y aunque el error fue de los primeros, los segundos fueron quienes terminaron asumiendo el error.


Juan Ricardo Ortega, director de la Dian, propone como solución que se le entreguen los carros a la Defensa Civil, sin embargo los rescatistas dicen que esa entidad no se dedica a apagar incendios, por eso sería un despropósito.


Problema nacional


Y aunque los del Valle son los más sonados, en Chocontá, Cundinamarca, los bomberos llegan a atender las emergencias en un Reanult 12 modelo 1978. El carro que debería ser familiar es el que transporta el agua para apagar los incendios, a los bomberos y a los equipos, está tan acabado que ni sirena tiene. Lo peor es que este cuerpo de bomberos atiende a ocho municipios del centro del departamento de Cundinamarca.


A los de Chocontá su particular “máquina” los convirtió en el centro de las burlas, ni que decir de los de Puerto Colombia, Atlántico, que ahora son protagonistas de los chistes y hasta personajes del Carnaval de Barranquilla.


En el municipio costero, los bomberos alquilaron la estación para que se rodara allí un video porno que escandalizó al pueblo. Según Gonzalo Restrepo, comandante del cuerpo de bomberos de Puerto Colombia, a ellos les pagaron cuatrocientos mil pesos que se destinaron en comprar uniformes e implementos que les hacían falta, allí también están viviendo una emergencia.




Ley de Bomberos


Por primera vez y a partir de julio próximo, los voluntarios de Colombia serán beneficiados con ayudas en salud, vivienda y educación –entre otros–, anunció el Presidente Juan Manuel Santos al promulgar la Ley General del Subsistema Nacional de Voluntarios en Primera Respuesta, acto que se realizó este viernes en Bogotá.


"Con esta norma se crea el Subsistema Nacional de Voluntariado de Primera Respuesta, que beneficia a los voluntarios que estén acreditados y activos en la Cruz Roja, en la Defensa Civil, en el Cuerpo de Bomberos, en temas tan importantes como vivienda, educación y seguridad social", afirmó.


El Jefe de Estado señaló que el país se había demorado en tener una Ley que reconozca y dé incentivos para recompensar de alguna manera el trabajo de los voluntarios.


La ley además permite que los voluntarios no pierdan sus trabajos cuando se ausenten de sus labores para cumplir con labores humanitarias, las empresas además están en la obligación de darle espacio para su labor y reconocérselo económicamente.





También en educación


La Ley de Voluntarios también da prioridad para que los hogares que cuenten con al menos un voluntario puedan acceder de forma prioritaria a los subsidios de vivienda o a programas de vivienda de interés social. Lo mismo sucederá con los programas de educación, tendrán prelación en el acceso a créditos para estudio.