Columnistas

Innovar o morir
Autor: José E. Mosquera
15 de Febrero de 2012


Estamos en la era de las innovaciones en el periodismo digital y de las expansiones en los dominios en Internet. Cambios tecnológicos que están revolucionando los sistemas de comunicaciones y las formas de hacer periodismo en el mundo.

Estamos en la era de las innovaciones en el periodismo digital y de las expansiones en los dominios en Internet. Cambios tecnológicos que están revolucionando los sistemas de  comunicaciones y las formas de hacer periodismo en el mundo. De hecho, el Internet, la televisión y la telefonía móvil paso a paso van desplazando a la prensa escrita, en virtud de que las transmisiones de informaciones se propagan de manera instantánea por las redes sociales y un  individuo desde un computador o un teléfono móvil puede tener acceso rápido a las noticias del momento.


La inmediatez en las difusiones informativas a través del internet han generado un impacto negativo en la supervivencia de los periódicos y revistas impresas, al igual que la crisis económica mundial y los cambios en los modelos de negocios están propiciando unas caídas vertiginosas en los ingresos por ventas de publicidad e inocultables descensos en los índices de lecturabilidad.


Miles de periódicos impresos en el mundo afrontan severas crisis económicas que los ha obligados reducir los costos de operación y a dar mayor prioridad a las ediciones Online. La quiebra de la prensa escrita es un fenómeno que se expande a nivel mundial. En Europa decenas de diarios están en bancarrota y han tenido que reducir sus tirajes y sus nóminas de empleados. En España El País, El Mundo, El ABC, La Razón y el periódico Público. En Francia Le Monde y Libération. En Inglaterra The Times, The Guardian, The Independent, The Finantial y The Daily Telegraph, Daily Mail, Daily Mirror. En Grecia El Eleftherotypia. En Alemania, El Bid, entre otros.


En igual situación están Corriere della Sera y La Repubblica en Italia, donde además el gobierno anunció un recorte del subsidio que entrega a la prensa y por eso se señala que se perderán más de 4.000 puestos de trabajo y por lo menos unos 100 periódicos impresos enfrentarán una inminente bancarrota.


Un problema económico que también afecta a la prensa escrita en Holanda, Bélgica y Portugal, entre otros países de la UE. En Japón los diarios Yomiuri Shimbus, Asahi Shimbus, Mainichi Shimbus y Chinichi Shimbus han entrado en crisis.  En Brasil Zero Hora, O Estado de Sao Paulo, Diario do Campo y El Jornal da Tarde; igualmente El Clarín y La Nación, los dos diarios más importantes de Argentina, han tenido que reducir sus tirajes y adelgazar sus nóminas.


En Estados Unidos conglomerados como Mcclatchy Companny, propietario de más de 30 diarios, entre ellos El Miami Herald se declaró en bancarrota y mandó a la calle el 20% de sus trabajadores. Igual sucedió con The Chicago Tribune y el Grupo Editorial Tribune Company, que publica The Baltimore Sun.


Otros diarios como The New Times, el Wall Street Jornal, Los Ángeles Times, el Financial Times, el International Herald Tribune, The Boston Globe y las revistas Times y Newsweek, también han entrado en apuros financieros. Se calcula que en Estados Unidos en los últimos cinco años se han cerrado más de 160 periódicos y despedido más de 25 mil empleados.


En nuestro país, los diarios El Colombiano, El Mundo y La República han tenido que reinventarse. En conclusión: la prensa escrita no sólo está obligada a innovarse y a reinventarse dentro del ámbito de las nuevas tecnologías, sino forzada a adoptar un periodismo en formatos más novedosos y ágiles, en donde la calidad, la credibilidad, la investigación y la profundidad en el análisis y la contextualización de la información sean algunas de sus estrategias para enfrentar la inmediatez y la superficialidad.