Editorial

Chávez tiene rival de peso
14 de Febrero de 2012


No podemos esperar de Capriles un gobierno procolombiano, pero al menos nos habremos quitado de encima el sambenito de un gobierno tan manifiestamente anticolombiano.

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Ayer se mostraban exultantes los líderes de la oposición venezolana, incluso incurriendo en un triunfalismo prematuro, empezando por su flamante candidato, Henrique Capriles Radonski, quien en el arranque apenas de una difícil campaña ya está dando declaraciones de cómo serán las relaciones con EE.UU. y con el resto del mundo en caso de un eventual triunfo suyo en las presidenciales del próximo 7 de octubre.


Con todo y eso, tienen motivos de sobra para estar tan contentos. Pese a las circunstancias adversas, la Mesa de Unidad Democrática, MUD, demostró que está para grandes cosas, tras realizar unas primarias que desbordaron sus propios cálculos y que incluso superaron en participación ciudadana a las realizadas por el oficialismo en los últimos 5 años, claro que para fines distintos al de escoger candidato. En total, se depositaron 2.959.413 votos válidos, de los cuales Capriles obtuvo el 64,22%, seguido de lejos por Pablo Pérez con el 30,28%, mientras los otros tres aspirantes se repartieron el 5.5% restante. Las primarias más exitosas del chavismo, en volumen de votantes, fueron las de 2009 para seleccionar candidatos nominales a la Asamblea Nacional, cuando obtuvieron poco más de 2.500.000 sufragios.


La participación este domingo fue del 26,5% del censo electoral, y por tratarse de unas primarias abiertas, no dejaban de ser un riesgo para la coalición convocante. A diferencia de las cerradas, como explica el analista del diario El Universal, Carlos Raúl Hernández, aquí cualquiera podía votar y, en consecuencia, el partido de gobierno bien podía contaminar sus resultados, instruyendo a sus partidarios a votar por quien no estuviera adelante en las encuestas, las cuales desde un principio mostraban a Capriles como claro ganador. No hay noticia de que lo hayan intentado, quizá por la excesiva confianza que se tiene Chávez y por la arrogancia y la subestimación con que suele juzgar los movimientos de la oposición.


El carácter multipartidista de la consulta es otro elemento interesante. Como se sabe, en la MUD participan una veintena de partidos, desde los históricos Acción Democrática y Copei, hasta el Movimiento Al Socialismo (MAS) y La Causa Radical (LCR), considerados de centro izquierda, y en la mitad del espectro, el Partido Primero Justicia, que Capriles y un grupo de jóvenes fundaron en el año 2000 con la idea de construir una opción “progresista” para enfrentar a quien todavía no había mostrado un apetito desmedido por apoltronarse en el poder.


Algunos comentaristas en Colombia consideran que la oposición venezolana encontró por fin el camino correcto para enfrentar con alguna posibilidad de triunfo al coronel Chávez, después de su equivocado llamado a la abstención en las parlamentarias del 2005, los pobres resultados que obtuvo en las presidenciales de 2006 y el éxito relativo en las parlamentarias del 2010. Es muy fácil decir ahora que la abstención de hace siete años fue un error. Visto en perspectiva, nos parece que se confirma lo que anotamos en nuestro editorial del 3 de diciembre de ese año. La apuesta por el retiro de la contienda nos pareció arriesgada, pero de ninguna manera “suicida”, como se calificó entonces.


La idea era que si la abstención en las legislativas del 2000 había sido del 47%, sin los votos de la oposición esta llegaría al 80% y la Asamblea habría sido elegida por una irrisoria 5ª parte del electorado. Se equivocaron, es cierto, pero ese resultante poder legislativo, homogéneo y sin opositores, que en los años siguientes se dedicó a aprobar a pupitrazo limpio las iniciativas del Gobierno, fue determinante para ir minando la credibilidad del chavismo. El MAS y la LCR fueron los únicos que participaron en aquella contienda, por considerar la abstención una política errónea y precipitada. Hoy esas diferencias parecen definitivamente superadas y la gran fortaleza de la MUD es sin duda la unidad que viene mostrando.


Para Colombia, la candidatura del señor Capriles abre una expectativa que no es ciento por ciento favorable. No porque dudemos de que es un demócrata, respetuoso de las instituciones y con méritos y experiencia para gobernar a Venezuela. Es la trayectoria histórica del poderoso grupo Capriles, del que proviene, y que siempre tuvo mucho peso en el manejo de la economía venezolana. En caso de un triunfo suyo, no podemos esperar de él un gobierno procolombiano, pero al menos nos habremos quitado de encima el sambenito de un gobierno tan manifiestamente anticolombiano.




Comentarios
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JUAN
2012/02/15 06:53:06 am
Venezuela no puede deejar pasar esta GRAN OPORTUNIDAD QUE SE LE PRESENTA PARA SACUDIRSE DE ESE ODIOSO SIMIO TIRÁNICO Y ENGRUPIDO, QUE LA TIENE AL BORDE DE LA MISERIA Y EL HAMBRE. CLARO QUE EL APELLIDO CAPRILES, ME HACE ACORDAR DE RENATO...ENEMIGO DECLARADO DE COLOMBIA HACE ALGUNOS AÑOS, PERO QUE DEBEMOS OLVIDAR. Juanfer
rodrigo
2012/02/14 05:10:12 pm
el daño que le han hecho a colombia las dictaduras de los castro y de chaves es un hecho que los venezolanos deben tenr en cuenta al momento de las proximas elecciones. es una oportunidad de oro que no pueden dejar pasar para volver a un gobierno de garantìas democràticas.