Política

The Nation is in crisis?
¿El Estado está en crisis? (y 2)
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
7 de Febrero de 2012


Armando Estrada Villa concluye hoy su mirada a la situación estatal mundial, argumentando que pese a su decadencia lo estatal y lo público permanecerán.

Aunque no hay soluciones perfectas frente a la decadencia de la organización estatal, el analista Armando Estrada Villa plantea que deben probarse varios caminos para que lo público y lo privado funcionen bien dentro de sus competencias.


En tal sentido dijo que el Estado debe controlar sin estrangular al mercado y que el mercado opere con libertad para desarrollar sus iniciativas.


-Sin Estado ¿qué pasará con los pobres del mundo, con el asistencialismo?


“La pobreza y el hambre no disminuyen, no obstante las posibilidades científicas de hacerlas desaparecer definitivamente. Y en contraste, la desigualdad y la concentración del ingreso y la riqueza aumentan.


Hay datos sobrecogedores que ilustran esta situación. Según el Pnud, cerca de mil millones de personas sufren hambre en el mundo. El 40% más pobre de la población mundial, es decir, 2.800.000 personas, viven con menos de dos dólares al día y representan el 5% de los ingresos mundiales; el 20% de la población mundial, esto es, 1.400.000 habitantes de la tierra, viven con menos de un dólar diario, y representan el 1.5% de los ingresos mundiales. En tanto que el 1% más rico de la población mundial percibe la misma cantidad de ingresos que el 57 más pobre.


Según la riqueza poseída la situación es la siguiente: el 1% de los ricos, es decir, 700.000 personas, acapara el 40% de la riqueza, el 2%, esto es, 1.400.000 habitantes de la tierra, más de la mitad de la riqueza y el 10%, o sea, 7.000.000 de personas, concentran el 85% de la riqueza total.


El asistencialismo se justifica en algunos casos como las catástrofes, las sequías, las bajas precipitadas y fuertes de los productos de exportación, las alzas imprevistas de los alimentos, la atención temporal de los más pobres, entre otras. Pero no puede pretenderse que sea la solución definitiva para los problemas de los más necesitados”.   


- ¿Lo público está en peligro frente a lo privado?


“Con todo y el culto y la sacralización que hay de lo privado y del mercado y con todo y el descrédito que hay de lo público, la política y del Estado, lo público y lo estatal continuarán.


Es más: lo privado y lo público deben coexistir, la empresa privada y el Estado deben convivir. La experiencia muestra que cuando lo público arrasa el mercado y lo privado, caso Urss, el resultado no fue positivo. Y cuando lo privado prevalece sobre lo público como lo ha puesto en práctica el neoliberalismo, la pobreza, el hambre, la desigualdad y la concentración de la riqueza y las oportunidades tienden a aumentar”.  


-¿En América Latina y Colombia está ocurriendo lo mismo con la crisis mundial del aparato estatal? ¿Cuál es la realidad estatal en Colombia?


“El Estado está disminuido en todas partes y América Latina y Colombia no son la excepción. En Colombia, la globalización, las políticas neoliberales, la violencia, la corrupción, el clientelismo, la pobreza, la impunidad, la desigualdad y la concentración del ingreso y la riqueza son circunstancias y problemas que debilitan el Estado y le restan legitimidad”. 


-¿Cuál es la gran solución?


“Solución perfecta y definitiva no hay. Deben ensayarse diferentes caminos para que Estado y mercado funcionen bien cada uno dentro de su radio de acción. Que el Estado controle sin estrangular al mercado y que el mercado opere con libertad para desarrollar sus iniciativas.


La relación entre Estado, democracia y mercado es crucial. Mercado y democracia van de la mano, ya que es inconcebible encontrar democracia sin mercado; pero si es posible encontrar mercado sin libertad y sin democracia y Estado sin libertad, democracia ni mercado.


En una dictadura hay mercado pero no libertad ni democracia, y en un régimen socialista como el de la Urss, no había mercado, democracia ni libertad.


Como el mercado no es capaz por sí solo de atender las demandas sociales de los pobres y como el Estado no está en capacidad de producir todos los bienes y servicios que requiere la sociedad, deben buscar la forma de complementarse y poner en práctica la fórmula de tanto Estado como sea necesario y tanto mercado como sea posible.  


Por otra parte, hoy se presentan graves problemas como el calentamiento global, el terrorismo, la delincuencia global, las crisis financieras de EE.UU. en el 2007-2008 y de Europa en la actualidad, que le dan nuevo aire al Estado porque resulta necesario para enfrentarlos. De esta manera, la pretensión neoliberal de reducir aún más las atribuciones del Estado no es factible”.