Editorial

Las razones de la Procuraduría
6 de Febrero de 2012


Saludamos la alerta sobre el costo de la obra y llamamos a ese organismo de control a que preste especial cuidado al rediseño de las vías.

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Con prontitud que el país aprecia como expresión del verdadero interés del gobierno del presidente Santos por ejecutar el proyecto “Autopistas de la Montaña”, voceros de la Agencia Nacional de Infraestructura informaron que se disponen a estudiar las cinco observaciones que la Procuraduría General de la Nación les entregó sobre el contrato de concesión y operación del proyecto por ISA, a fin de subsanar los errores que se puedan corregir y para seguir adelante con el diseño de esas vías, que en su planteamiento original resultan indispensables para la competitividad de nuestra economía.


Se sabe que, de ser necesario, el Gobierno podría buscar otra forma de entregar la concesión a fin de garantizar las obras, tratando de no retrasar su puesta en funcionamiento, que sería una dificultad derivada de la intervención de la Procuraduría, actuación que, por otra parte, consideramos útil para ayudar a redefinir los diseños y costos de las obras, poniendo límite a los excesos en que ha venido incurriendo ISA y que nos han costado por lo menos un año de retraso en la ejecución de estas obras indispensables para la economía del país.


Cuando en octubre pasado se informó del desproporcionado aumento en el costo de las obras, que según el gerente de ISA, doctor Luis Fernando Alarcón, pasaría de 5,6 a 15,6 billones de dólares en virtud de la inclusión de 131 túneles y el alargamiento de tramos de la vía sobre el Cauca, entre otras expresiones de derroche de imaginación y gasto, manifestamos nuestra preocupación por lo que nos parecía “una táctica de inflar los presupuestos para tener después argumentos con qué demorar las obras y aun casi que congelarlas”.


Como la Procuraduría llama la atención porque se entregó una concesión sin tener diseños previos, consideramos importante precisar que cuando se consideró el conjunto de obras se partió de que existen diseños de las vías y que algunos de ellos, como el de la carretera de Santa Fe de Antioquia a Mutatá, también se habían contratado. Así las cosas, saludamos la alerta sobre el costo de la obra y llamamos a ese organismo de control a que preste especial cuidado al rediseño de las vías, toda vez que se pasó de plantear las carreteras que el país necesita y puede construir con su capacidad financiera y de gestión técnica a diseñar una serie de obras de grandes pretensiones pero escasa practicidad. Tal derroche de imaginación ingenieril solo sirve para poner obstáculos que definitivamente entorpecerían la obra hasta casi impedir su ejecución.


La Agencia Nacional de Infraestructura puede aprovechar esta inesperada coyuntura para revisar errores como el de dar prioridad a las conexiones con la Costa Atlántica y descuidar la doble calzada a Mutatá, que acortaría la distancia del sur del país, el Eje Cafetero y el centro de Antioquia con el puerto de Urabá, iniciativa que cuenta con el compromiso del sector privado y el gobierno antioqueño. Mantener el proyecto y corregir errores atribuibles al poco interés del doctor Alarcón Mantilla por nuestro departamento puede ser un beneficio inesperado de la intervención del veedor ciudadano que se atravesó a la obra y de la sorprendente diligencia de la Procuraduría para atender su reclamo.


Sea esta oportunidad para sumarnos al alcalde Aníbal Gaviria, quien ha pedido dar otro nombre al conjunto de vías que habrán de conectar el centro y el sur del país con Urabá y otros puertos del Caribe, pues el de “Autopistas de la Montaña” crea la falsa idea de que las cuatro obras planeadas solo sirven a los intereses de Antioquia y hace olvidar que estas vías son indispensables para atender las demandas de los tratados de libre comercio en avance. No obstante no ser su obligación, el Departamento de Antioquia y el Municipio de Medellín han comprometido recursos por un billón de pesos con la esperanza de impulsar estas vías que nos conectarán con el mundo.




Comentarios
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carlos
2012/02/06 06:07:54 pm
En antioquia todo sigue parado: el túnel de oriente, las autopistas de la montaña,hidroarma del idea. Algo pasa ya que ni el Gobernador ni el alcalde se pronuncian.
carlos
2012/02/06 06:07:43 pm
En antioquia todo sigue parado: el túnel de oriente, las autopistas de la montaña,hidroarma del idea. Algo pasa ya que ni el Gobernador ni el alcalde se pronuncian.
rodrigo
2012/02/06 06:56:57 am
Si son necesarias hartas carreteras de verdad. autopistas que cumplan standares internacionales co o sin tratados de libre comercio, empero dònde dejaron las locomotoras?.Locomotoras de verdad, trenes que fueron abandonados por todos los gobiernos y destruidos entre los transporadores y la insurgencia de todo pelambre? . un mìnimo ejercicio nos ilustra: una tractomula a lo mas trasporta dos containers, un tren 40 o mas contenedores. el deterioro y abandono de la red vial, incluyendo invierno (ola invernal) debe imputarse en gran parte a los transportadores que se han lucrado con su actividad. Ojalà esas autopistas sean construidas dejando los sufiecientes retiros para que adyacentemente se construyan las vìas para locomotoras de verdad.