Antioquia

Farc: neither strengthened nor defeated
Farc: neither strengthened nor defeated
Autor: Ricardo León Cruz
5 de Febrero de 2012


Antioquia también se ha visto afectada en esta oleada terrorista perpetrada por las Farc en la última semana. Norte, Nordeste y Urabá han sido escenarios de atentados contra la Fuerza Pública, situación que ya comienza a generar inquietudes.

Foto: Cortesía 

Pese a los anuncios de las autoridades sobre incremento de pie de fuerza, en municipios como Campamento, Anorí, Toledo, entre otros, se respira una tensa calma. En la fotografía, Campamento.

“Estamos en alerta, como está todo el país con estas acciones de las Farc”, dijo recientemente el comandante de la Policía Antioquia, coronel José Gerardo Acevedo, tras el ataque de las Farc en Remedios, Nordeste antioqueño, que le costó la vida a dos uniformados de esta Institución.


Con esta ya son ocho ataques perpetrados por este grupo terrorista en los últimos dos meses, que han cobrado la vida de por lo menos cuatro miembros de la Fuerza Pública, y ocasionado serios daños a la infraestructura energética.


De ahí que la pregunta que hoy se hace buena parte de la opinión pública es si se está en presencia de una arremetida de las Farc. Al respecto, altos mandos de la Policía y el Ejército afirman que lo anterior no puede calificarse precisamente como un resurgimiento del grupo guerrillero.


“Quieren mostrar una fuerza que ya no tienen”, declaró el comandante de la Cuarta Brigada del Ejército, general Nicasio Martínez, al ser interrogado por el tema, mientras que, en declaraciones entregadas recientemente a EL MUNDO, el analista Jaime Fajardo Landaeta conceptuó que “cuando se avizoran escenarios de diálogo, las Farc recurren a este tipo de acciones para no mostrarse derrotadas”.


Aunque las autoridades policiales y militares señalan que hoy por hoy, la presencia guerrillera es bastante reducida en comparación con años anteriores, la inquietud que surge es cómo combatir a una guerrilla  que se narcotizó, se camufla entre la población civil y recurre a métodos de guerra no convencionales como las minas antipersona.


EL MUNDO consultó fuentes de inteligencia para tratar de responder a este interrogante y esto fue lo que encontró.


Nuevas estrategias


Para el año 2003, el Observatorio de Derechos Humanos de la Vicepresidencia de la República registraba, para el caso particular de Antioquia, presencia activa de los frentes 4, 5, 9, 18, 34, 35, 36, 37 y 47, lo que significaba un pie de fuerza superior a los mil guerrilleros.


Hoy, los informes de Inteligencia indican que la presencia de las Farc en el departamento se resume en no más de 300 hombres representados en los frentes 18, 36, 9 y parte del bloque Iván Ríos (ver gráfico).


Sin embargo, las estrategias empleadas ahora por la guerrilla hacen que sus acciones sean más constantes y la persecución por parte de las autoridades, más compleja. “La guerrilla ya no confronta a la Fuerza Pública. Su estrategia es hostigar, usar francotiradores, explosivos. Si se revisan las estadísticas se registran más acciones guerrilleras que hace diez años, pero las afectaciones en vidas, a tomas de municipios, en retenes viales y secuestros, son mucho menores comparadas con ese mismo periodo”, explicó un investigador de inteligencia judicial consultado por El MUNDO.


Prueba de lo anterior es que en la zonas de influencia de los frentes 18, 34 y 36, la Fuerza Pública se ha incautado de armamento sofisticado, fusiles para francotiradores, minas antipersona y abundantes explosivos pertenecientes a estos frentes guerrilleros.


 “Tenemos información que también vienen en una labor de reclutamiento de menores de edad. En algunos sitios están haciendo reuniones para reclutar, sobre todo en los municipios del Norte. Esto para incrementar su pie de fuerza”, señaló la fuente.


El MUNDO intentó comunicarse con el comandante de la Séptima División del Ejército, general Hernán Giraldo, para conocer sus apreciaciones al respecto, pero sus múltiples compromisos le impidieron establecer el diálogo con este diario.




Acciones en Antioquia

18 de diciembre: guerrilleros del frente 36 dinamitan una torre de interconexión eléctrica en el Norte de Antioquia, que dejó por espacio de un mes al municipio de Anorí sin el servicio de energía.


22 de diciembre: milicianos del frente 36 dieron muerte al comandante de Policía de Anorí, Gabriel Múnera Hincapié.


27 de diciembre: integrantes del frente 36 atentan nuevamente contra el sistema de interconexión eléctrica, esta vez en inmediaciones del municipio de Peque, Norte antioqueño.


30 de diciembre: guerrilleros del frente 36 incursionan en la Troncal que comunica con la Costa Norte, a la altura del municipio de Valdivia, y queman dos vehículos.


19 de enero: La cuadrilla 34 incursiona en la vereda Chontadural, Mutatá, Urabá antioqueño y asesinan tres personas.


22 de enero: un caballo cargado con explosivos dio muerte a un soldado, en zona rural del municipio de Toledo. Hecho atribuido al frente 36.


25 de enero: Tropas de la Cuarta Brigada desactivan carga explosiva en el parque central de Campamento. Horas más tarde, un miliciano del frente 36 muere al tratar de atentar contra un puesto militar ubicado en la vereda La Paloma de este municipio.


30 de enero: Integrantes del frente 34 hostigan estación de Policía de Murindo, Urabá antioqueño. Un uniformado resulta herido. Ese mismo día, guerrilleros del frente 36 hostigan puesto de Policía ubicado sobre la troncal a la Costa Norte, a la altura del corregimiento El 12, Tarazá, Bajo Cauca.


1 de febrero: dos policías mueren tras un ataque armado cometido por integrantes del frente 4 de las Farc.




El frente beligerante


Donde están concentrados los esfuerzos de la Fuerza Pública es en desmantelar el frente 36, responsable de buena parte de acciones terroristas registradas en el último mes en Antioquia. El propio presidente de la República ofreció una recompensa de 420 millones de pesos por sus cabecillas, Ovidio Antonio Mesa Ospina, alias "Anderson" o "carranza", y alias "Olmedo".


Del primero se tienen referencias como experto en explosivos, de corte militarista mientras que alias "Olmedo" es considerado el ideólogo del frente, con gran ascendencia entre los guerrilleros y encargado de las labores de reclutamiento en el Norte.


Pese a las desmovilizaciones y capturas en el último año, este grupo sigue gracias al conocimiento de la región. Su corredor estratégico va desde Amalfi, en el Nordeste, pasando por el municipio de Campamento y de ahí con las localidades de Valdivia e Ituango para resguardarse en el parque nacional Nudo del Paramillo.


"A esto se suma la existencia de redes de apoyo, milicias que se camuflan muy bien en la población civil, que les permite eludir la acción de la Fuerza Pública. Lo que pasó con los candidatos a la Alcaldía de Campamento es prueba de eso.", agregó el investigador consultado.


En esa zona montañosa se concentran los cultivos ilícitos y la minera ilegal. De ahí que guerrilla y bandas criminales con presencia en estas subregiones hayan aprendido a convivir y negociar, según las conveniencias. Y aunque desde la Fuerza Pública se ha dado una parte de tranquilidad, al asegurar que muchas de las zonas neurálgicas del departamento cuentan con alta presencia de Ejército y Policía que permite una capacidad de reacción inmediata, no queda duda que estas incursiones están incrementado la percepción de inseguridad.


Y donde puede advertirse con mayor fuerza es en los municipios de Norte y Nordeste de Antioquia. Pedro*, habitante de Campamento, en el Norte antioqueño, no vacila al afirmar que en el municipio se respira una "tensión maluca". Por su parte, Armando Vaquero González, secretario de Gobierno de Anorí, afirma que que, pese al incremento de efectivos de la Fuerza Pública, "el ambiente en el pueblo sigue tenso. Estamos todos en alerta", la misma alerta en que hoy se encuentran las autoridades.


*La fuente pidió protección de su nombre.