Antioquia

Pueblo Bello does not forget
Pueblo Bello no olvida
Autor: Andres Fernando García Hernández
17 de Enero de 2012


Desde Turbo, Carepa, Chigorodó, Cucutá, Barranquilla, Montería, Planeta Rica y otros lugares del país, llegaron personas a rendirle un homenaje a sus familiares desaparecidos desde 1990.


Foto: Cortesía Erick  Arellana  

Después del evento, y hasta muy entrada la noche, muchas personas se acercaron al mural y dejaron ofrendas de flores y luces para continuar con el ritual iniciado por los familiares en ese lugar.

 

 

 

 

 

Emotivo, así calificó Katy Fuentes el reencuentro de los familiares de las 43 víctimas de desaparición forzada en el corregimiento de Pueblo Bello de Turbo, Urabá antioqueño, hace 22 años a manos del grupo de paramilitares “los tangueros” comandado por Fidel Castaño.


Durante estos años los familiares se habían reunido por cuestiones netamente legales y a la vez con la intención de realizar un acto conmemorativo que no había sido posible por la falta de recursos. El mismo se materializó el pasado 14 de enero, gracias a la ayuda de varias organizaciones, y se seguirá haciendo cada año, como quedó registrado en la declaración final de dicha conmemoración.


Wilson Uberto Fuentes, padre de Katy Fuentes, fue uno de las 43 víctimas desaparición forzada por los paramilitares. El pasado sábado, Katy pintó una piedra con el nombre de su padre. No fue la única. Los demás familiares también hicieron lo propio y pintaron un mural en el mismo sitio donde en 1990 los paramilitares dejaron su rastro de dolor.


Un mural


Frente al colegio donde hace dos décadas 60 hombres del grupo paramilitar “los tangueros” se llevaron varios campesinos, en la vía que comunica a Pueblo Bello con San Pedro de Urabá, un colectivo artístico de Bogotá, a través de la técnica stencil, inició un mural que contiene las caras de los desaparecidos. Ese colectivo realizó las dos primeras fases del mural, la tercera fue terminada por las familias.


Ese día de 1990, los paramilitares ingresaron a Pueblo Bello y se llevaron a la fuerza a 43 hombres, tres de ellos menores de edad. Según los familiares, en este mural quedaron plasmados la esperanza de obtener justicia, verdad y reparación, así como los sueños y la vida de sus seres queridos.  


De generación en...


En las nuevas generaciones aún viven esos campesinos que se llevaron los paramilitares. En primer lugar porque las familias les han contado lo que sucedió y ellos han presenciado los diferentes trámites legales que se han realizado ante Corte Interamericana de Derechos Humanos. Además, porque se han visto inmersos en esas actividades pedagógicas que buscan a través de la memoria, resarcir simbólicamente el daño ocasionado a estas familias y de cierta manera mantener, aunque sea el recuerdo, porque ni sus restos saben dónde quedaron.



Sentencia Cidh


Después de que se llevaron los campesinos, los subieron en dos camiones robados, cuyos conductores también fueron sometidos y se dirigieron hacia la finca "Las Tangas", en donde fueron brutalmente torturados.


Como en Colombia el caso se mantuvo en la impunidad y no hubo justicia, las familias decidieron acudir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Cidh, para buscar mecanismos efectivos que permitieran encontrar la verdad, la justicia y una reparación que no encontraban en el país.


El proceso inició el mismo 14 de enero de 1990 con la denuncia, pero sólo hasta el 31 de enero 2006, la Corte Interamericana profirió una Sentencia en la que determina que el Estado "violó los derechos a la vida, a la integridad personal y a la libertad personal de las 43 personas desaparecidas; y el derecho a la integridad personal, los derechos a las garantías judiciales y a la protección judicial en perjuicio de los familiares de las víctimas", como consta textualmente en la sentencia. Igualmente, la Corte ordenó al Estado reparar a los familiares de las víctimas.


A la fecha, aún no se sabe en dónde están los cuerpos de los 43 campesinos. Sus familiares siguen en la búsqueda y exigen que el Estado continúe y fortalezca este proceso.