Antioquia

Calm returns to Bellavista
Retornó la calma a Bellavista
Autor: Guillermo Benavidez
13 de Enero de 2012


Según el mayor de la Policía (r) Fabián Ríos Cortés, director de la cárcel Bellavista, en esta prisión hay 7.122 internos y solo seis médicos generales para atender a los enfermos leves.

Foto: Angela Patricia Zapata 

Las enfermedades más comunes en las cárceles de Antioquia son diabetes, hipertensión, VIH-Sida, tuberculosis, hepatitis, meningitis, paperas, gastritis, gingivitis e infecciones en vías urinarias.

Con ralladura de zanahoria, granos de arroz, levadura, azúcar y gusanos, algunos reclusos del Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad y Carcelario de Medellín, fermentan el licor que consumen en la prisión. De estos elementos, solo la levadura es perseguida y decomisada en las cárceles. Claro, el licor elaborado a partir de estos ingredientes también.


En la cárcel Bellavista, una protesta que dejó 25 internos heridos el pasado miércoles en la tarde, permitió a los guardianes del Inpec realizar una “raqueta” en el patio 8 e incautarse así de 308 gramos de levadura y 98 litros de licor artesanal. Un litro de estos puede valer entre 50 y 60 mil pesos, costoso. La ‘vida’ en la cárcel es cara. Además del licor, los cigarrillos, drogas de prescripción médica, alucinógenos, almuerzos caseros y minutos a celular hacen parte de un mercado negro que existe en este penal.


En la requisa del miércoles también se hallaron dos granadas de fragmentación y 60 armas blancas, otro negocio oscuro tras las rejas. “Los visitantes traen estos elementos en la comida y en sus partes íntimas”, reconoció el mayor Fabián Ríos, director de la cárcel Bellavista desde el 15 de abril de 2011.


La protesta


Los disturbios se iniciaron el pasado martes en la Epmsc de Medellín o cárcel Bellavista. Los internos del pabellón 8 quemaron colchonetas y se amotinaron porque los iban a clasificar según su condición de condenados o sindicados, los motivos de su detención, su edad y antecedentes. Los guardianes del Inpec intentaron cumplir con la directiva 033 del 1 de julio de 2011, una tutela, la 153 de 1998, y los artículos 20 y 63 de la Ley 65 de 1993.


La Personería de Medellín explicó en un comunicado que la situación se presentó “debido a los cacicazgos existentes allí y que controlan un gran porcentaje de las actividades ilegales del establecimiento, en especial, la venta de licor artesanal conocido como ‘chamber’, venta de estupefacientes, manejo irregular de celdas y camarotes, entre otros”.


Pero ya todo está en calma en la cárcel, según el mayor Ríos. “Fue una reacción normal de los internos. Este 26 de enero se harán los listados para los traslados de las personas de la tercera edad, minusválidos, funcionarios públicos y de los que les falten seis meses para recuperar la libertad”.


Ríos agregó que ayer vino de Bogotá una funcionaria de Caprecom con medicamentos y que traerán más en próximos días. “El problema con Caprecom es el déficit que tienen. Los hospitales no quieren contratar con ellos. Han hecho pequeños abonos y culpan de la situación al Estado, que porque el Fosyga no les ha consignado”, puntualizó.



No hubo acuerdo


"En realidad, en Bellavista no se llegó a ningún acuerdo, simplemente se impuso la autoridad de forma arbitraria", afirmó Carlos Contreras, director de la Corporación Construyendo Nuevos y Mejores Caminos. Contreras agregó que no entiende por qué se encontraron dos granadas en la prisión y el hecho no pasó a mayores.


En cuanto a Caprecom, Contreras manifestó que desde el año 2010 vienen denunciando la falta de competitividad de esta EPS. Lo mismo dijo el director del Inpec, general Gustavo Adolfo Ricaurte, "se han presentado problemas como la falta de personal médico, demoras en la entrega de medicamentos y falta de cobertura".


La situación llevó al vicepresidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Representantes, Iván Cepeda, a solicitar al ministro de Justicia que termine el contrato con Caprecom, "una empresa que no puede garantizar la seguridad social".


Al respecto, el ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra, sostuvo que se revisará el contrato con Caprecom y si es necesario, se cancelará, porque "no nos tiene satisfechos, no nos tiene conformes en lo absoluto".


Por su parte, Mario Ibáñez, gerente del proyecto Caprecom–Inpec, indicó que el desabastecimiento de medicamentos en Bellavista se debió a una sobredemanda de medicamentos inusual para esta época del año. Señaló que en las cárceles no hay buena dotación de implementos médicos como básculas, tensiómetros, escritorios y camillas y pidió al Inpec mantener en buenas condiciones las áreas de sanidad.


Finalmente, la Defensoría del Pueblo en Antioquia aseguró ayer que crisis como la de Bellavista se presentan en varias cárceles del departamento.