Economía

Garzón has a good chance for the ILO (International Labour Organization)
Garzón,con buenas opciones para la OIT
Autor: Mónica Marcela Escobar Mesa
11 de Enero de 2012


De ser elegido como el máximo dirigente de la OIT, Angelino Garzón obtendría el segundo cargo más importante en las instituciones internacionales, después del secretario General de la ONU.

Foto: AP 

A la derecha, el presidente de Turquía, Abdullah Gul, le da la bienvenida al vicepresidente colombiano Angelino Garzón antes de la reunión ayer en Ankara.

El pasado martes el vicepresidente de Colombia,  Angelino Garzón,  inició una gira por Turquía e Italia, con el fin de promocionar, entre otros temas, la aprobación del TLC con la Unión Europea y Turquía. Sin embargo, esta visita será aprovechada para buscar respaldo en su aspiración de llegar a la dirección General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) oficializada recientemente.


Garzón sería, por lo que se conoce hasta el momento, el único aspirante latinoamericano a este cargo, por lo que muchos mandatarios de la región han manifestado el apoyo a su candidatura. Tal es el es caso del presidente venezolano Hugo Chávez, quien aseguró a finales del año pasado, que “Venezuela (lo) apoya y aquellos que necesiten pensarlo un ratito, bueno piénsenlo. No hay más candidatos en América Latina”.


Además de ser la representación del continente, alcanzar este puesto significaría la posición internacional más importante a la que llega un colombiano en toda la historia, según lo manifestó Luciano Sanín, director de la Escuela Nacional Sindical.


Así mismo, Sanín, explicó que de ser nombrado Angelino Garzón, esto conllevaría a que por un lado Colombia  se viera obligada a solucionar de manera más acelerada las observaciones por las que los organismos de control de la OIT han cuestionado al país durante muchos años, ya que, “no está bien que alguien sea director y que su país sea incumplido”.


Por otra parte, este nombramiento facilitaría “un tema muy delicado y difícil en Colombia como es el diálogo social, porque eso genera un contexto y un ambiente muy favorable para que como país se responda a la situación laboral en conjunto”.


Entre tanto, el presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, aseguró que la elección del vicepresidente, sería “un reconocimiento a sus cualidades, un honor para Colombia y también una clara demostración de que en Colombia está superada la controversia respecto a la violencia”.


Buenas opciones


Aunque no se conoce oficialmente la lista de los elegibles, se mencionan entre los competidores a un representante de África, uno de Asia y uno de Francia, cuyo candidato sería junto a Garzón, uno de los más opcionados.


Precisamente, Élisabeth Beton delegada para América Latina y el Caribe del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia, había hablado acerca del fuerte peso que tiene entre los candidatos el vicepresidente Garzón, y por eso expresó que “respetamos y entendemos la candidatura de Colombia; más aún, cuando ese nombre ha alcanzado un apoyo regional importante de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, (Celac), que es un organismo de integración cuyo nacimiento aplaude Francia”.


En cuanto a las posibilidades del colombiano, el director de la ENS dijo que es un tema complejo, porque la elección es hecha por el Consejo de Administración de la OIT, donde tienen asiento los gobiernos, los empresarios y los trabajadores, y el cual tiene como método de trabajo, no llegar a votaciones sino llegar a acuerdos, por lo que el ganador sería el que haya reunido el mayor consenso.



El decálogo


La semana pasada, Angelino Garzón dio a conocer una propuesta de diez puntos en la que consigna los objetivos que según él, debería intentar cumplir quien sea designado, como nuevo dirigente de la OIT, denominada "Decálogo de Principios Rectores en la perspectiva de la Dirección de la Organización Internacional del Trabajo-OIT". Igualmente, pone a consideración su experiencia sindical para afrontar esta responsabilidad, además de su recorrido por entes gubernamentales tanto en el ámbito nacional como internacional, y en el sector empresarial, entre otros.


Respecto al decálogo, el director de la ENS, expresó que recoge la filosofía y los aspectos más neurálgicos de lo que ha sido el trasegar de la OIT desde 1919, y lo que ha hecho el vicepresidente Angelino es tomar en 10 temas, lo más grueso y sustancial de la OIT en el mundo. "Es una buena síntesis, él conoce bastante la OIT, como delegado trabajador, después como Ministro de Trabajo, y luego como Embajador de Colombia ante el sistema de las Naciones Unidas en Ginebra".





Panorama en Colombia

Aunque se vive una situación laboral difícil por las cifras de desempleo e informalidad, el director de la Escuela Nacional Sindical, Luciano Sanín, asegura que por otro lado en el país se están desarrollando las siguientes posibilidades de cambio:


Después de nueve años, Colombia vuelve a tener Ministerio de Trabajo y un Ministro de alto perfil, lo que da la posibilidad de mejorar el papel del Estado en las relaciones laborales que se estaba perdiendo.


La estrategia de Formalización laboral, que beneficiará a una gran mayoría de trabajadores que están en la informalidad y que no tienen derechos laborales ni seguridad social


Se están abriendo posibilidades de dialogo social. Colombia es un país donde la desconfianza mutua entre empresarios y trabajadores es muy grande y hay baja presencia sindical. Un ejemplo de Diálogo Social es la concertación del salario mínimo.


La posibilidad por razones políticas e internacionales, de que Colombia se ponga al día con sus compromisos ante la OIT en materia laboral, motivados por la necesidad de los empresarios colombianos de salir a competir (con los TLC). “Eso nos lleva necesariamente a alcanzar unos estándares mínimos laborales”.


La  discusión integral que se propone de la reforma pensional, que ha presentado el Gobierno, la cual incluye ampliar la cobertura a través de la formalización laboral y así buscar la  sostenibilidad y equidad del sistema pensional. “En Colombia solo 30 de 100 trabajadores cotizan al sistema de pensiones, eso hace imposible que sostenga y sea viable”.