Antioquia

Tranquility and unity: its wealth
Tranquilidad y unión: es su riqueza
Autor: Andrea Escobar Mejía
11 de Enero de 2012


Esa es la opinión de los habitantes del barrio San Blas, de Manrique, Comuna 3. El sector lleva a cuestas un sinfín de historias provenientes de Santo Domingo Savio y Villatina.

Aunque su fundación data de muchos años atrás cuando era más un matorral con unas pocas casas, la parroquia al borde de la carretera y la vía principal a Guarne, los habitantes del barrio solo conocen la que sus abuelos cuentan sobre los desplazados de las dos grandes tragedias de Santo Domingo Savio y Villatina.


En 1974 un deslizamiento dejó 89 familias desplazadas, que fueron reubicadas por el Gobierno y llevadas a su nuevo hogar: San Blas. Al principio reubicaron unas familias en la residencia social y otros en la iglesia, posteriormente se comenzó a entregar por familia casas de 60 metros cuadrados y un solo piso, aunque ahora tengan hasta tres o cuatro.


Trece años después, otro deslizamiento en Villatina dejó 40 familias sin hogar, obligando al Gobierno a su reubicación. San Blas nuevamente se convierte en el refugio de estas personas. A partir de ese momento el barrio amplió su territorio, dividiendo el espacio así: de la Iglesia de San Blas hacia el norte son las familias que provenían de Santo Domingo Savio y al sur las de Villatina.


Aun así, el riesgo para los habitantes de San Blas no termina, pues llegaron allí después de sufrir una tragedia causada por la impetuosa naturaleza, pero este barrio también está asentado en una ladera y aunque está más abajo de la montaña, el peligro es inminente, el pico de la montaña sigue detrás de ellos en pie con algunos derrumbes, como anunciando algo peor.


La iglesia


La iglesia San Blas se encontraba hasta hace 50 años al bordo de la carretera que conduce a Guarne. Las eucaristías los domingos congregaban gran cantidad de feligreses que venían de barrios aledaños: La Salle, Las Granjas, Jardín, San José, Barrios Unidos y El Hoyo. Como eran tantos asistentes, tenían que ubicarse en la parte de afuera del recinto y los vecinos debían poner barreras para que los vehículos que por allí transitaban no causaran algún incidente.


Ahora la iglesia se encuentra una cuadra abajo de la vía principal, entre la carrera 36 A y las calles 87 y 89. La parroquia es mucho más grande y cuenta con su salón parroquial. El párroco Ivo Hernández fue el promotor de esta nueva iglesia con la colaboración del padre Pedro Barrientos.


Lo tiene todo


San Blas cuenta a sus alrededores con todo lo que los habitantes necesitan. Gracias al apoyo y a la buena gestión durante 37 años de la Junta de Acción Comunal, JAC, se ha logrado que la administración ponga sus ojos en el lugar. El barrio cuenta con una sede de Metrosalud, su propia placa polideportiva, iglesia, escuela, colegio, Instituto técnico de la Universidad Pontificia Bolivariana y hogar infantil. Ahora la consigna es cuidar los espacios que por muchos años soñaron.