Antioquia

was more powerful
Pudo más el miedo
Autor: Ricardo León Cruz
6 de Enero de 2012


Dos buses quemados en vías del departamento, dos taxis incinerados en Belén, Comuna 16 de Medellín, pérdidas millonarias en el comercio y medio departamento paralizado por el miedo, fue el saldo final de una jornada sin precedentes en el país.

Foto: Pablo Andrés Pasos 

Así lucía la Comuna 13, a eso de las 3:30 p.m. Todos los locales comerciales ubicados en San Javier, 20 de Julio, El Socorro, Juan XXIII, entre otros, cerraron sus puertas luego de conocer los panfletos que hombres armados hicieron circular en el sector. La Secretaría de Gobierno, en coordinación con la Policía y el Ejército, enviaron más de 500 efectivos a la zona.

En los años que lleva viviendo en Carepa, Urabá antioqueño, Juan Beltrán* no había vivido una situación tan tensa como la que presenció ayer. Negocios comerciales cerrados, vías desoladas y pánico, mucho pánico entre la gente.


Ni siquiera él, que ya tiene el “cuero duro” de enfrentar el miedo por su condición de reclamante de tierra, no quiso abrir su pequeño restaurante, ubicado a pocos metros de la Alcaldía de Carepa y con el que se gana la vida.


No era para menos. En la noche del martes circuló un fuerte rumor de que miembros de la banda criminal de “los urabeños” se tomarían las vías de acceso al Urabá, atacarían a quienes fueran a trabajar a las fincas bananeras, paralizarían el transporte público y atentarían contra los locales comerciales que decidieran abrir sus puertas al público.


Todo como retaliación por la muerte del máximo cabecilla de esta organización criminal, Juan de Dios Úsuga, alias “Giovanni”, dado de baja por la Policía Antinarcóticos el pasado 1 de enero en zona rural del municipio de Acandí, Chocó. 


“A mí me lo contó un amigo que trabaja en una finca (bananera). Hasta allá llegaron unos tipos en motos y les dijeron que no fueran a trabajar, que no respondían. Eso se regó como una bola y la gente hoy (ayer) amaneció con mucho miedo”, contó Juan.


Hora cero


Lo que inició como un rumor comenzó a dar visos de realidad en las primeras horas de ayer, cuando las estaciones de gasolina de Carepa, Chigorodó, Apartadó y Turbo, se negaron a vender combustible desde la medianoche de ayer.


“A ellos les dieron la orden de no vender gasolina, entre otras cosas, porque gente de ellos controlan las estaciones de gasolina”, expresó Juan. En la madrugada un grupo de desconocidos atacó a piedra un bus con trabajadores bananeros que se dirigían desde Montería a una finca en Apartadó.


Pasaron tan solo unas horas para que el comandante de la Regional No. 6 de Policía, general José Daniel Guzmán Patiño, confirmara lo que tanto se rumoraba: “los urabeños” intimidaron a comerciantes, mototaxistas y transportadores de los municipios de la región agroindustrial entre lunes y miércoles.


“Efectivamente se presentó una situación donde estos sujetos hicieron una labor de intimidación muy fuerte. Fueron a cada negocio y repartieron algunos panfletos. Las bananeras no trabajaron.


El transporte se paralizó por completo”, declaró el alto oficial.


Como la pólvora, la intimidación comenzó a regarse hacia los municipios del Occidente y Bajo Cauca antioqueño. La desolación comenzó a sentirse con fuerza en Dabeiba, Cañasgordas, Frontino, Uramita, Nechí, Caucasia, Cáceres.


“El miércoles por la noche comenzó a circular el rumor de que ‘los urabeños’ iban a realizar un paro armado y eso paró el transporte y el comercio del pueblo hoy (ayer). Aunque no ha pasado nada, la gente se asustó mucho y ha sido difícil que se tranquilice”, dijo Eduardo Enrique Cabrera, alcalde de Nechí.     


Mediodía


Para las 12 del día la amenaza ya era nacional: más de 50 municipios de Córdoba, Bolívar, Sucre, Magdalena y Chocó pararon sus actividades comerciales y el transporte público por orden de “los urabeños”.


A esa misma hora, en la Terminal de Transportes Norte de Medellín, Luis Eduardo Arias compraba un tiquete para él y su esposa con destino al municipio de Chigorodó.


“Nos dijeron que iba a salir un bus a la 1:30 del día. Y que si íbamos a viajar era por nuestra responsabilidad, porque había un paro en la región”, narró Luis Eduardo, quien decidió asumir el riesgo pues su paciencia se agotó con las más de ocho horas de espera.


“Llegué desde las 5:00 a.m. con la idea de salir en el primer bus, pero vea, llevo más de cinco horas aquí y necesito llegar rápido a Chigorodó”, agregó el hombre, visiblemente alterado.


Tampoco fue un día fácil para los transportadores. Por cuenta de la orden de “paro armado”, ocho buses no pudieron viajar en la noche del miércoles desde los distintos municipios de la región agroindustrial hacia la ciudad de Medellín. Y los que lograron hacerlo debieron detener su marcha en Cañasgordas, a la espera de miembros de la Fuerza Pública. 


Anuncian medidas


La situación ameritaba acciones urgentes. El comandante de la Policía Antioquia, coronel José Gerardo Acevedo, ordenó para el mediodía vigilancia especial para las carreteras del departamento.


“Los transportadores públicos tienen mucho miedo de trabajar, pero nosotros hemos dispuesto un operativo especial para escoltarlos. Vamos a irnos en caravana con ellos. En este momento la vía está transitable”, manifestó el coronel.


Desde Bogotá, el subdirector de la Policía Nacional, general José Roberto León Riaño, envió cinco escuadrones móviles de carabineros, por lo menos 500 hombres, a la región del Bajo Cauca y Urabá antioqueño.


Las acciones comenzaron a dar resultados. 20 individuos que pintaban graffitis en varios municipios del Urabá fueron detenidos. “También fueron capturados cuatro sujetos: uno en San Pedro de Urabá, dos más en Apartadó y uno en Chigorodó”, agregó Guzmán Patiño, de la Regional No. 6 de Policía.


A estos también se le sumaron cuatro capturas más en los municipios de Frontino, Cañasgordas y Uramita. Pero lo más delicado aún estaba por suceder.


Crisis en Medellín


Promediando las 3:00 p.m., Sara*, empleada de un puesto de la empresa Apuestas Gana, ubicado en el barrio 20 de Julio, Comuna 13, recibió una llamada de parte de su jefe directo que la preocupó: cerrar inmediatamente el negocio.


Más se inquietaría al llegar al parque de San Javier y ver una imagen poco usual para ella: todo el comercio de la zona estaba cerrado, buses y colectivos brillaban por su ausencia mientras que efectivos de la Policía y el Ejército revoloteaban por todo el sector.


“No sé qué pasó, pero a mis compañeras de Juan XXIII y El Socorro también les dieron la orden de cerrar”, manifestó Sara.


Diego*, un joven habitante del barrio El Socorro, tampoco comprendía lo que sucedía una vez salió del sistema Metro. “Me acabo de bajar del metro y no veo colectivos, no hay buses y tengo que subir hasta muy arriba. Mi barrio es muy caliente y no puedo subir caminando, no sé qué está pasando, no sé qué voy a hacer”, agregó el joven.


El propio secretario de Gobierno de Medellín, Mauricio Facio Lince, confirmó a las 6:00 p.m. la situación: integrantes de combos delincuenciales distribuyeron panfletos en los barrios Juan XXIII, La Quiebra, Antonio Nariño y otros de la Comuna 13 y ordenaron el cierre de locales comerciales. El transporte público también paró.


“Estamos coordinando con el propio general (Yesid) Vásquez Prada el operativo. Tenemos más de 500 hombres dispuestos en la Comuna 13. Ya hay 20 capturados por estos hechos, entre ellos ocho menores de edad. Vamos a evaluar cuáles son los sitios más críticos y a definir la intervención. Todas las secretarías estamos trabajando en esto”, declaró el funcionario.


El día terminó como comenzó. Al cierre de esta edición, habitantes del barrio La Sierra, Comuna 8, manifestaron que en esa zona, jóvenes integrantes de combos delincuenciales ordenaron cerrar negocios comerciales y al transporte público parar sus actividades.


En Belén Aguasfrías y en inmediaciones del corregimiento San Sebastián de Palmitas se presentó quema de buses (ver recuadro).


Si bien el secretario de Gobierno señaló que no existen certezas que estos hechos sean atribuibles a miembros de “los urabeños” asentados en Medellín, en los barrios ya no queda duda que la banda criminal llegó a la ciudad.


Y en las localidades que ayer padecieron este flagelo recordaron los años del horror paramilitar, donde las masacres y ejecuciones eran anunciadas, sin que nadie intentara algo al respecto.


Hoy, a sus herederos solo les basta una intimidación para generar pánico. Así quedó demostrado ayer. De eso no hay duda.
*Las fuentes pidieron omitir sus identidades



Quema de buses


Una buseta de servicio público que prestaba su servicio entre los corregimientos de San Cristóbal y San Sebastián de Palmitas fue incinerada ayer en horas de la tarde, según lo informaron las autoridades de Policía.


Los informes preliminares señalan que cuatro sujetos armados que se movilizaban en dos motocicletas interceptaron el automotor en inmediaciones del corregimiento San Sebastián de Palmitas y, luego de obligar a los cerca de 20 pasajeros a que abandonaran el vehículo, le prendieron fuego. Por fortuna, el hecho no dejó víctimas fatales.


Por su parte, también se conoció la quema de dos taxis en el barrio Belén Aguasfrías en horas de la noche, en los sectores comprendidos entre La Isla y Guarentos.





Medidas


Al cierre de esta edición las máximas autoridades civiles y de Policía del departamento realizan un consejo extraordinario de seguridad para determinar las acciones a seguir para enfrentar la situación de zozobra y violencia generada por la banda criminal de "los urabeños".


Por ahora se conoce que más de 2.000 hombres de Policía, Ejército e Infantería de Marina realizan patrullajes permanentes en el Urabá antioqueño y chocoano así como en los municipios del sur de Córdoba.


Al final se confirmó que la intimidación a los sectores comercial y transportador afectó fuertemente a los municipios de Turbo, Arboletes, Necoclí, Carepa, Apartadó, Mutatá, Chigorodó (Urabá); Dabeiba, Cañasgordas y Frontino (Occidente); Tarazá, Cáceres, Caucasia y Nechí (Bajo Cauca) y Medellín.