El mundo cabe en un zapato es el montaje de este año
Circo Momo en el T. Pablo Tobón Uribe
Autor: Diana Carolina Mejía Chaverra
8 de Diciembre de 2010


Que el mundo puede realmente caber en un zapato: eso es lo que mañana demostrarán más de 80 niños del Circo Momo, en la presentación de final de año que realizarán en el Teatro Pablo Tobón Uribe a partir de las 7:30 de la noche.

Foto: Cortesía 

Una mantis que no es religiosa sino peligrosa, insectos peculiares que bailan tango y predicen el futuro, y hormigas que trabajan sin parar y enloquecen sin cesar, son algunas de las historias que conforman este montaje.

Como viene siendo costumbre desde el 2006, cuando se estableció oficialmente como Corporación sin ánimo de lucro, el circo social de Medellín, Circo Momo, celebrará mañana jueves en el Teatro Pablo Tobón Uribe su última función del año, en la que más de 80 niños podrán resumir en solo show lo aprendido durante todo un año de intenso trabajo artístico.

“Mi mundo cabe en un zapato”, será el montaje de este 2010 ideado de principio a fin, por niños y jóvenes de los 8 a los 17 años de edad pertenecientes a esta Corporación, quienes se encargaron de construir la historia y la puesta en escena con una temática dada: los insectos. “Nosotros les dimos un tema y ya ellos se encargaron de todo el proceso creativo donde han conjugado lo que aprendieron en torno a danza, acrobacia y plástica este año. Es muy bonito ver el resultado de un trabajo que ellos vienen haciendo durante 3 horas dos días a la semana”, explica Marcela Trujillo, directora de la Corporación.

Esta presentación, además de evidenciar el proceso de aprendizaje de los niños de la Corporación, tiene como fin generar recursos para que esta organización no gubernamental pueda continuar con su labor en la ciudad, que es básicamente la de “ofrecer una sana ocupación para los niños en su tiempo libre y, por otro lado, de ofrecer una alternativa de vida a los niños en condición de vulnerabilidad”, tal como explica la directora de la Corporación.


“Nosotros iniciamos esta labor apuntando a los niños malabares y saltimbanqui que había en las calles y semáforos de la ciudad, con la idea de potencializar su talento pero ofreciéndoles otro estilo de vida. Sin embargo, por sus mismas condiciones de vida, con ellos no podíamos hablar de procesos porque había mucha inestabilidad en sus asistencias al Circo, entonces luego pensamos en mezclar las poblaciones, y lo que tenemos ahora son niños de todos los lugares de la ciudad, que pueden o no estar en condiciones de vulnerabilidad, y con los apuntamos a la prevención para que nunca lleguen a la calle o a estilos de vida negativos”, cuenta Marcela.

Así, la Corporación actualmente cuenta con 480 niños inscritos a los que 14 profesionales de las artes, les imparten cursos de formación artística en danza teatro plástica y música; y formación circense en cuanto a acrobacia, equilibrio y aéreos. “Para nosotros esta formación artística y circense es sólo una herramienta para formarlos integralmente como personas, y esta es la metodología del circo social en el que somos pioneros en Colombia”.

Así pues, queda hecha la invitación para acompañar a Circo Momo en su presentación de fin de año y apoyar esta noble causa en la ciudad. El ingreso es un aporte voluntario superior a 10 mil pesos, con el que el espectador podrá comprar su tiquete para internarse en un pequeño gran mundo que cabe en un zapato.