Largo & Ancho
Polo ‘derro-crático’
Autor: Rubén Darío Barrientos
14 de Mayo de 2009


Bajo el morbo de los análisis políticos de las recientes encuestas presidenciales, tanto de Datexco como de Invamer Gallup, en donde lo suculento estriba en constatar si el pueblo asiente la reelección de Uribe o si, por el contrario, quiere otros caramelos, ha pasado desapercibido el análisis de la izquierda colombiana. Nadie se explaya en este asunto como sí hay detenimiento en los nombres de Fajardo, Arias y Santos.

En fase retrospectiva, digamos que las últimas apariciones en el escenario colombiano de la izquierda, han sido: el M-19, la UP, la Alternativa Democrática y el Polo Democrático.

La desmovilizada Alianza Democrática M-19 participó en elecciones para cuerpos colegiados y, en 1990, depuso las armas. Su primer candidato presidencial fue asesinado un mes después. El mayor logro consistió en obtener el 27% del voto popular para que una Asamblea Constituyente redactara la nueva Carta de 1991.

En 1986, Jaime Pardo Leal de la Unión Patriótica, asesinado por fuerzas oscuras, obtuvo una votación de apenas 328.752 sufragios contra 4.214.510 de Virgilio Barco, que aquistó la presidencia. Lo de la UP fue una escaramuza, pero no alcanzó notoriedad y fue presa del exterminio. Por los lados de 2002, se conformó por algunos senadores y representantes de izquierda una bancada, que se mantuvo por un par de años.

Y en las elecciones presidenciales del 2002, Uribe sacó 5.862.655 votos (el 53%) contra 680.245 de Lucho Garzón (un 6,27%). Advino el Polo Democrático, que se estrenó en el 2006 con Carlos Gaviria como candidato a la presidencia. Los resultados fueron: Álvaro Uribe obtuvo 7.363.421 votos (62,20%) contra 2.609.412 de Gaviria (el 22,04%).

¿Qué pasa hoy en el Polo Democrático? Que las encuestas lo sitúan muy abajo, casi imperceptible. Por ejemplo, Datexco en intención de voto le entrega a Carlos Gaviria apenas el 6,56%, a Petro el 2,20% y a Garzón el 4,34%. Son porcentajes bastante magros. A su vez, Invamer Gallup, si hubiere segunda vuelta en Colombia, muestra que a Carlos Gaviria lo aplastarían todos: Fajardo (46% a 17%), Santos (46% a 20%), Arias (36% a 22%), Vargas Lleras (37% a 20%) y Rafael Pardo (26% a 23%). Y, de contera, la misma encuesta indica que la opinión favorable de Gaviria es del 30% y la de Petro es del 35%.

En mi concepto, el Polo Democrático es un purgado político, por las siguientes razones: a) Se ha convertido en un frente anti-uribista, ni siquiera anti-reeleccionista porque prohija la reelección de Chávez y la del propio Carlos Gaviria; b) ha tenido acercamientos con César Gaviria del Partido Liberal (política tradicional), para hacer un frente anti-uribista, que no programático y sí fruto del desespero; c) se escindió en dos alas: una moderada (social-demócrata), en donde juegan Petro y Garzón y otra radical (comunista maoísta), en donde se apoltronan Carlos Gaviria y Jorge Robledo y d) pareciera no tener más cartas para jugar que la de Carlos Gaviria.

Se abre paso, con alguna figuración, una tendencia de centro izquierda, con Fajardo como abanderado y con Piedad Córdoba en su militancia. Lo cierto es que todo el mundo habla en las encuestas de Uribe, Fajardo y Santos, pero nadie para mientes en Carlos Gaviria.

Pareciera que la historia le ha cobrado al jurista y el Polo Democrático es realmente, a esta altura del partido, un Polo derro-crático por aquello de la derro-ta segura.