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UNE, ¿abandonada a su suerte?
Autor: Luis Fernando Múnera López
16 de Noviembre de 2015


UNE EPM Telecomunicaciones S. A., empresa mixta con mayoría pública y patrimonio de todos los medellinenses, hoy está sometida al poder omnímodo de Millicom, su socio privado, sin el suficiente control por parte de EPM y del Municipio de Medellín.

luisfernandomunera1@une.net.co


UNE EPM Telecomunicaciones S. A., empresa mixta con mayoría pública y patrimonio de todos los medellinenses, hoy está sometida al poder omnímodo de Millicom, su socio privado, sin el suficiente control por parte de EPM y del Municipio de Medellín. Es urgente proteger de un posible deterioro el patrimonio público invertido en ella.


EPM no tiene control sobre UNE, porque renunció voluntariamente a la mayoría en la Junta Directiva, y porque la administración y operación de la empresa le fue entregada al socio privado por autorización del Concejo de Medellín. El control político que debería ejercer el Concejo es inexistente, el control fiscal de la Contraloría Municipal es ineficaz y se ha evadido el control disciplinario de la Procuraduría y la Personería sobre sus directivos y demás funcionarios.


EPM debe tener mayoría en la Junta de UNE, pues la mayoría accionaria es pública. El Acuerdo 17 de 2013 del Concejo de Medellín autorizó solamente renunciar al control administrativo y operacional de la empresa, pero obliga a mantener el control público en las decisiones estratégicas que puedan amenazar la existencia y viabilidad de la empresa. Esto último no puede garantizarse si Millicom controla también la Junta Directiva.


Me pregunto si EPM, con esta actitud laxa, está excediendo las facultades otorgadas por el Concejo municipal y cayendo en riesgo de deterioro patrimonial. Si así es, los funcionarios responderían solidariamente.


Todavía no se ha completado la fusión efectiva de Colombia Móvil con UNE ordenada en el Acuerdo, y demorará meses o años debido, entre otras razones, a que si hoy se fusionaran la empresa quedaría con el control de una porción del espectro electromagnético superior a la permitida por la regulación. 


A los dos meses de la fusión y por decisión de Millicom, UNE ordenó a sus filiales entregarle los excedentes que tuvieran disponibles, recogió cien mil millones de pesos, y los repartió como “dividendos” entre Millicom, EPM y el Inder. ¿Con qué derecho se hizo eso si la fusión aún no había generado valor? De Edatel retiraron inclusive la reserva que tenía para su deuda pensional. Estas operaciones de descapitalización de las empresas son típicas de inversionistas que sólo buscan la rentabilidad, no el servicio.


Recientemente, UNE capitalizó a Colombia Móvil en $160.000 millones, a pesar de que se había afirmado que la empresa era sólida financieramente. Hay indicios de que esta operación intentó realizarse como un préstamo. ¿Intentarán en el futuro nuevas operaciones de créditos internos o externos que favorezcan los intereses privados, avalados por EPM?


En octubre de este año UNE anunció la repartición de dividendos entre sus socios por valor de $467.740’250.624, originados, supuestamente, en los buenos resultados de este año. ¿Es posible que las utilidades de la compañía se hayan multiplicado por trece de un año para otro? ¿O será ésta otra operación de descapitalización de la empresa, decidida por el socio extranjero? ¿Si se avizoraban esos rendimientos, por qué fue necesaria la capitalización mencionada arriba? 


UNE viene contratando con empresas del grupo Millicom los servicios de publicidad, instalaciones, infraestructura y asesoría, para desviar a su favor dineros de la empresa, aumentando costos y disminuyendo utilidades para EPM. Es el mismo camino recorrido en Colombia Móvil.


UNE desmontó los subsidios para la telefonía básica y viene aumentando sus tarifas en los estratos bajos de una manera más fuerte que en los altos. Pretende también acabar con la telefonía pública gratuita. De esta forma incumple el Acuerdo 17 del Concejo y viola el carácter social del servicio ordenado por la Constitución Política de Colombia.


Tan grave como todo lo anterior es la presión sobre los ejecutivos y empleados de la empresa, que ven amenazados sus derechos laborales y su estabilidad. El clima organizacional de la empresa está en franco deterioro.


Para mitigar los riesgos enunciados que amenazan tanto a UNE como a la misma EPM se requiere, entre otras medidas: Recuperar la mayoría en la Junta Directiva de UNE; conformar una comisión del Concejo de Medellín para seguimiento de UNE; contratar una Auditoría de Costos independiente. Si UNE no produce lo que el Municipio necesita, deberá deshacerse la fusión con Millicom.


En UNE, la actual administración municipal le deja una herencia incómoda a la entrante.