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Morbo público
Autor: Lázaro Tobón Vallejo
12 de Julio de 2011


Gracias a la morbosidad, con la que frecuentemente el equipo de periodistas de la W Radio le hace tratamiento a algunas noticias, se ventiló a la luz pública un problema netamente familiar entre la esposa actual del Joe y una de sus “ex”.

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Haciéndose famoso en los años setenta del siglo pasado con la orquesta de Fruko y sus Tesos, y a partir de 1981, con su propia orquesta, el Maestro Joe Arroyo por todos los rincones del país y muchos otros del planeta azul puso a varias generaciones de rumberos a azotar baldosa.


Gracias a la morbosidad, con la que frecuentemente el equipo de periodistas de la W Radio le hace tratamiento a algunas noticias, se ventiló a la luz pública un problema netamente familiar entre la esposa actual del Joe y una de sus “ex”. ¿Celos, herencia, publicidad? No lo sé, ni me importa, porque adentrarse en las cobijas de las relaciones sentimentales y familiares del Maestro Arroyo es violar el derecho a la privacidad que todo el mundo tiene, así su sea una persona pública. A la gran mayoría de sus seguidores les interesa más saber sobre el estado de salud del cantautor que una pelea de “verduleras” a través de los medios de comunicación, atizada por los periodistas.


Otro incidente de morbo público fue a través del noticiero del medio día de Radio Caracol, el viernes último, cuando se conoció la declaración de insubsistencia por parte de la Fiscal General de la Nación del fiscal Pabón, que llevaba el caso del carrusel de la contratación en Bogotá.


Allí, la periodista con suma insistencia urdía la entrevista tratando de sonsacarle al fiscal los motivos por los cuales fue declarado insubsistente. Al final de la entrevista, ella, con sorna lo juzgó dándole a entender a los radioescuchas que había sido separado del cargo por fallas éticas en el ejercicio de su función.


Se les olvida a los señores periodistas que una persona que ejerce un cargo de libre nombramiento y remoción está ahí hasta que el nominador quiera y es de su mera liberalidad manifestarle al directamente interesado las razones o no por las cuales se le está desvinculando y no de someterlo al escarnio público.


Sabemos que el país está pasando por una crisis de ética pública y privada; que desafortunadamente algunos que llegan al ejercicio de la administración de la cosa pública piensan en enriquecerse a costa del erario. Hacer la investigación y realizar la denuncia respectiva es una de las funciones del periodismo, pero, creerse que son guardianes de la moralidad del país y que ellos están por encima del bien y del mal, es otro cuento.


La ley es clara, sí alguien sabe que una persona ha cometido un acto delictivo tiene la obligación de denunciarlo ante las autoridades pertinentes, so pena, de no hacerlo, de ser implicado por omisión.


La ética pública y privada no puede seguir siendo objeto del morbo de los medios de comunicación por unos puntos de “raiting”. Los únicos que tienen la potestad de juzgar, condenar y absolver son los jueces de la República, de lo contrario violamos los principios constitucionales de la presunción de la inocencia, buena fe y el buen nombre.




Comentarios
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Röhel
2011/07/12 08:05:34 am
Es el morbo público del que se aprovechan los medios para vender más. Explotan la morbosidad natural de los colombianos y ventilan cuestiones privadas, íntimas de la gente con ánimo de impactar (y de hacer daño) para obtener el boom esperado. Y de eso se aprovechan algunos politiqueros de Medellín que son expertos en torcerle el cuello a la verdad y manipular a la prensa.