Columnistas

Colombia crónica
Autor: Iván Guzmán López
21 de Mayo de 2013


El miércoles 24 de abril de 2013, en el marco de la magnífica (sigue siendo magnífica) Feria Internacional del Libro de Bogotá, fue presentado el título Colombia Crónica


El miércoles 24 de abril de 2013, en el marco de la magnífica (sigue siendo magnífica) Feria Internacional del Libro de Bogotá, fue presentado el título Colombia Crónica, del periodista (en este caso, debería escribir la palabra “periodista” con mayúscula y subrayada) Oscar Bustos. Para ello contó con la presencia del Director de Ediciones Cátedra Pedagógica, Olegario Ordóñez Díaz, y del escritor mejicano Ricardo Ávila, a más de buenos amigos y colegas.


El libro es una celebración al oficio de periodista, a la buena crónica, a los colegas  y a la vida misma del autor, quien durante 23 años ha ejercido un periodismo libre, auténtico, profesional y responsable: “Y estoy especialmente agradecido con los compañeros de Canal Capital, el canal regional de Bogotá, donde de la mano de Hollman Morris, luchamos día a día por hacer un periodismo auténtico, comprometido con la memoria, con el anhelo de justicia y con la verdad”.


El libro, dividido en tres capítulos, a saber: Crónicas de guerra y de viajes, Crónicas urbanas y Crónica de las crónicas, hace un tremendo recorrido a lo largo y ancho de Colombia, nuestra patria, donde la guerra, el pillaje, la droga, el hambre, la desolación y la miseria, son males crónicos, son crónica diaria, muchas veces mal contadas y aprovechadas para, en palabras de Óscar, “obtener más rating,…”. Por las crónicas de Óscar, pasa “Zoraida, la novia de Tirofijo”, buscando un hogar y una madre para su niña; corren las 24 horas de terror de un pueblo tomado a sangre y fuego; un indígena cuyo nombre ancestral (Yorena), hubo de trocar por el de Manuel García, al perder su cultura de origen; el horror de la base antinarcóticos de Miraflores, tomada por cientos de guerrilleros; la historia del Indio Narváez, esperando eternamente (como el coronel de Gabo) su pensión como veterano de guerra; el gran Amazonas con su carga de soledad y belleza; el chamán que juega con las penas de incautos citadinos; la triste historia de la española María Isabel  Escaso Coronado; un “atardecer gótico en Chapinero” y la  realidad de “Ciudad Bolívar: la otra ciudad”, entre otras.


Óscar Bustos, comunicador social de la Universidad Externado de Colombia, con múltiples galardones, entre ellos dos Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, es paradigma del periodista comprometido con su oficio; es un maestro de la crónica que completa 23 años ejerciendo “el oficio más bello del mundo”,  publicado una 4 mil historias, trabajado en 14 medios, y “echado” de 5 de ellos, por hacer respetar la deontología de la profesión. 


Con Óscar Bustos, comprobamos que la crónica es un género periodístico-literario delicioso, capaz de atraer toda la atención del lector, y como en los mejores autores, atraparlo de principio a fin. Sus crónicas frescas, narradas en un lenguaje sencillo, fluido y preciso, con no poca chispa de humor e ingenio, actúan sobre el lector como una tenaza que sólo lo suelta en el momento justo en que se ha llegado a la última palabra. Al hablar sobre la crónica como un género del periodismo literario, es preciso recordar al doctor Rafael Yáñez Mesa, ese excelente periodista español, cuando expresa:


“En la crónica destaca su estilo creativo. No es la simple interpretación de un acontecimiento, sino la narración valorada de lo sucedido, contado de forma amena. Según Manuel Graña, lo que distingue la verdadera crónica es precisamente el sello personal que se advierte, porque va firmada, y su autor, además de enjuiciar, prioriza los hechos a su manera (Martín Vivaldi, 1998: 139)”. 


La revista El Malpensante, en su edición N° 105 de febrero de 2010, nos recuerda: “Hace años, en el curso de un almuerzo, Tomás Eloy Martínez dijo  que un rasgo indeleble de los verdaderos periodistas es que alguna vez los hubieran despedido. El  autor de Santa Evita no se refería, por supuesto, a los casos en que alguien es expulsado de una redacción por su incompetencia o su desidia. Lo que intentaba decir es que a veces la independencia crítica, el sentido ético y la vocación de informar lealmente al público resultan incompatibles con las ideas autoritarias de algunos medios, cuyo único norte parece ser la adulación del gobierno de turno y el mantenimiento del status quo. En esas circunstancias, decía Tomás Eloy, el despido, más que una ignominia, es un orgullo: literalmente, una medalla”.  Recordemos que a Óscar Bustos lo han echado de por lo menos 5 medios; es decir, 5 medallas que debemos agregar a sus múltiples reconocimientos, a su estilo y a su leal ser de periodista, con mayúscula y subrayada, como dijimos al comienzo. Colombia Crónica, una crónica de nuestra patria, que hay que leer y sentir y degustar.