Territorio

Amazonian forest no longer captures the same amount of CO2
Bosque amazónico ya no captura la misma cantidad de CO2
Autor: Jessica Marcela Cano Sanchez
20 de Marzo de 2015


Así lo reveló un estudio en el que participaron cerca de 100 científicos, entre ellos, seis colombianos. La investigación determinó que, en los últimos 30 años, el bosque del Amazonas redujo a la mitad su capacidad para capturar carbono.


Foto: EFE 

La selva amazónica, la más grande de la tierra, se extiende por ocho países de Suramérica. 

Hace 20 años, Oliver Phillips, un profesor de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, y quien trabajaba en el monitoreo de árboles en algunos bosques tropicales del mundo, comenzó a notar que estos, que los bosques, estaban cambiando su dinámica. 


De ahí nació una de las investigaciones sobre captura de CO2 por parte de los bosques tropicales más grandes que se ha hecho en este campo y cuyos resultados fueron publicados ayer en la revista Nature.


Una investigación que duró 30 años, contó con la participación de cerca de 100 científicos alrededor del mundo que examinaron 321 parcelas forestales de la Amazonía (zonas delimitadas que pueden estar conformadas por unos 500 árboles cada una).


Durante el estudio se registró la aparición y muerte de nuevos árboles desde 1980. Esto permitió establecer que este, el bosque tropical continuo más grande del mundo, está perdiendo su capacidad de capturar carbono de la atmósfera. 


Así lo explicó Esteban Álvarez Dávila, coordinador del Laboratorio de servicios ecosistémicos y cambio climático del Jardín Botánico de Medellín y uno de los seis investigadores colombianos que hicieron parte del estudio liderado por la universidad inglesa.


El estudio 


“Como el Amazonas es tan grande, buscaron en cada país a los investigadores que estuvieran trabajando en ese tema para convocarlos en una sola red que se dedica al monitoreo de los bosques amazónicos y que se conoce como Rainfor”, contó Álvarez Dávila.


Así, ocho países de Suramérica se unieron a esta iniciativa. El resultado de este estudio determinó que la tasa de mortalidad de los árboles  aumentó desde 1980 cuando comenzó la investigación. Esto llevó a que la capacidad del Amazonas para capturar carbono se haya reducido a la mitad. 


Sobre por qué se redujo la capacidad y aumentó la mortalidad de los árboles, Álvarez Dávila explicó que se contempla la posibilidad de que el dióxido de carbono se incrementó en la atmósfera. 


Este funciona como fertilizante de los bosques “las plantas capturan CO2 a través del proceso de fotosíntesis, el carbono lo utilizan para crecer y el oxígeno lo liberan. Si tienen más CO2 es como si tuvieran más comida. Crecen más pero se da un efecto contraproducente pues mueren más jóvenes”, aseguró. 


Y es que, tal como explicó, los árboles son seres vivos que pueden morir por muchas razones, ya sea un accidente, como un rayo, o porque se quedan sin alimento “el cambio climático lo que ha producido es que se presenten sequías inusuales cada vez más frecuentes, como la del año 2005 y la del 2010. Si hay una sequía, los árboles se mueren de sed”, añadió. 


El caso colombiano


Colombia se unió a la red de monitoreo del bosque amazónico desde el 2004. Su aporte al estudio consistió en la identificación y monitoreo de diez parcelas concentradas en la Amazonía, el valle del Magdalena y la Sierra Nevada de Santa Marta. 


“En Colombia hay evidencia de que los bosques, especialmente los amazónicos, han estado secuestrando menos carbono al menos durante los últimos 20 años que es desde donde se tienen registro, las últimas mediciones que se hicieron han mostrado que esta tendencia de secuestrar carbono se ha reducido” aseguró.


Por eso, Álvarez Dávila fue enfático en decir que el estudio, además de importante es muy preocupante, y añadió que si no queremos que el cambio climático se potencialice, los bosques deben ser conservados. Para lograrlo hay que buscar un desarrollo económico bajo en carbono, disminuir el consumo de combustibles fósiles y controlar la deforestación. 



Los bosques y el cambio climático

Los bosques del mundo, especialmente los tropicales, almacenan una gran cantidad de carbono. Sin ellos, por ejemplo, la cantidad de carbono que se liberaría en el aire llevaría a que las concentraciones de gas invernadero, las que producen el cambio climático, fueran un problema inmanejable. Así, los bosques son muy valiosos para controlar el clima.  


El de Amazonas es el bosque continuo más grande del mundo y almacena una cuarta parte de todo el carbono que existe en los ecosistemas terrestres. Por ejemplo, cada año sus bosques capturan la misma cantidad de CO2 que emiten los países desarrollados. 


Y aunque durante muchos años se ha reconocido el papel tan importante de los bosques en el control del calentamiento global, estos se han ido perdiendo, casi siempre por la deforestación.


Anualmente se pierden unos 10 millones de hectáreas de bosques de manera ilegal. En Colombia, y según datos de Rainfor, la cifra de bosques perdidos es de  unas 200.000 hectáreas. 


En Antioquia, explicó Álvarez Dávila, cada año, en promedio, cerca de  25.000 hectáreas de bosques son deforestadas de manera ilegal.