Política

The return of Carlos Zuluaga
El retorno de Carlos Zuluaga
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
14 de Diciembre de 2016


Aunque no niega que añora al Congreso de la República, este político asegura que ya hizo el duelo y que está contento con su regreso al Concejo de Medellín y los temas de ciudad.


Foto: Cortesía 

Un Carlos Zuluaga más maduro aporta su experiencia en el Concejo de Medellín.

Fue concejal de Medellín en la última década del siglo pasado, comenzando el siglo XXI dio el salto al Congreso de Colombia y durante doce años fue representante a la Cámara, incluso fue presidente de esa corporación.


Como en el 2014 no logró revalidar su curul legislativa por cuarta vez, en una reñida disputa dentro de la lista del Partido Conservador, aspiró al Concejo de Medellín en el 2015 y va a cumplir un año como cabildante en su retorno a esta corporación y a los asuntos e intimidades de su ciudad, de la cual dice que tiene hoy una dinámica muy diferente a la que le correspondió vivir cuando fue concejal por primera vez.


¿Concejal, pasar de ser congresista a ser concejal es un cambio muy fuerte en la vida de un político?


Es un cambio apasionante porque es volver uno a sus raíces, es volver a tener relación con el líder de barrio, es volver a untarse de ciudad, es volver a tener relación con la dirigencia local, con los gremios y volver a respirar a la ciudad como cuando hace 18 años llegué al Cabildo Municipal.


¿Pero es mejor ser congresista que concejal?


Cada uno tiene sus fortalezas, hoy de concejal me siento contento por la dinámica que tiene la corporación.


Y le voy a poner un ejemplo. Hoy me llama mucho la atención las comisiones accidentales, a las cuales cuestionaba mucho en mi primera época de concejal.


Pero hoy he visto la necesidad de que los concejales se acerquen mucho más a los ciudadanos vía comisiones accidentales, lo que no teníamos hace 18 años pero hoy son muy necesarias para la ciudad.


Es muy necesario tener un Concejo de puertas abiertas, de más diálogo permanente y con más debate.


¿Pero añora ser congresista y el poder político que se adquiere en Bogotá?


La democracia me dio todo en el Congreso de la República. Fui vicepresidente, vocero de mi partido, presidente de las comisiones económicas y presidente de la Cámara.


Hicimos una labor legislativa muy bonita con leyes que sacamos adelante.


Uno sí añora, pero yo hice el duelo y ya tengo muy claro mi papel en el Concejo y ayudarle al alcalde Federico Gutiérrez a hacer una buena propuesta para la ciudad.


¿Volverá a aspirar a la Cámara el año entrante?


Hoy, se lo puedo garantizar, no he pensado, no me ha pasado por mi mente ser candidato al Congreso de la República.


Nadie me ha propuesto que me lance, no he visitado  municipios, no puedo estar actuando aquí en el Concejo y a los pocos meses pensar en ser otra vez candidato, el Cabildo merece que todos estemos concentrados en los temas que tanto le duelen a la ciudad, como la seguridad, la movilidad y lo ambiental.


¿Pero políticamente sigue cercano o vinculado al grupo del Conservatismo de Bello, junto a la senadora Olga Suárez y el representante a la Cámara, Germán Blanco?


Estoy en la idea de ayudarle al doctor Germán Blanco, a la senadora Olga Suárez, estoy en ese propósito, me reúno demasiado poco con ellos, con el doctor Blanco me he reunido dos veces este año.


Yo no he tocado temas de Senado y de Cámara, ni sobre cuáles van a ser las fórmulas electorales, mejor dicho, no tengo idea de nada.


Pero por Germán y por Olga tengo un gran respeto.


¿Usted participó en la reciente Convención Nacional Conservadora?


No participé en la Convención, pero sé que Marta Castrillón y Johnny Higuita, presidente y secretario del Partido Conservador en Medellín, de mi equipo aquí en el Concejo de la ciudad, trabajaron y viajaron a Bogotá y respaldaron la aspiración para estar en el Directorio Nacional de la exdiputada Orfa Nelly Henao.  


Fue una Convención muy costosa y el Directorio Nacional debió financiar la asistencia de los convencionistas y no cada candidato, lo cual incrementó por las nubes el costo de la asistencia a ese certamen.


¿Su partido está atravesando una peligrosa división y su situación es calamitosa?


La situación del partido es crítica, es un partido al que le falta coherencia, no he visto la postura del partido frente a la Reforma Tributaria.


¿Y unos con el sí y otros con el no?


También se dividió frente al tema de la paz, es un partido atomizado y despelotado.


Aunque no comparto con ellos, el partido tiene grandes figuras como Pastrana, Marta Ramírez, Alejandro Ordóñez, pero hoy vemos cómo el Centro Democrático está lleno de conservadores. 


¿Los uribistas están absorbiendo a su partido?


Con decirle que los seis concejales en Medellín del Centro Democrático son de ascendencia conservadora.


Entonces, ¿Uribe está acabando con su partido?


Acabando no, tiene unas tesis que son las mismas del Partido Conservador como en seguridad, en el tema del orden que son tesis conservadoras, pero que el partido abandonó y el doctor Uribe no digamos se está apropiando  de ellas, sino que las está promoviendo.


Las curules que tenemos las podríamos conservar, pero si seguimos en la lamentable situación en que anda el partido, cada día estaremos perdiendo presencia en el debate público que tiene hoy el país frente a la agenda  nacional.


Hoy al partido no lo invitan a los grandes debates nacionales.



El alcalde

¿Y qué responde cuando al alcalde lo critican porque aún parece un candidato?


No, no, no. Este año el alcalde ejecutó un presupuesto que dejó el exalcalde Aníbal Gaviria y obras que venían del Gobierno pasado.


El verdadero presupuesto del hoy alcalde es el que acabamos de aprobar en el Concejo para el 2017 y ahí está la impronta de Federico Gutiérrez.


¿Debe terminar las obras del Fondo Medellín para la Vida?


Aún faltan 16 proyectos por ejecutar que valen 450.000 millones y sólo hay 350.000 millones de pesos.


Para terminarlas el Concejo y el alcalde tomamos una decisión y fue priorizar el Cable de El Picacho, y las  Ciudadelas Universitarias del Occidente y del Norte y ahí se va la plata, quedando un poquito para el Centro de la ciudad.